Una obra del pintor Asterio Mañanós, firmada y fechada en 1887, en la que se representa al también pintor palentino José Casado del Alisal

 

A finales del pasado mes de julio, el Ministerio de Cultura y Deportes se dirigió a la Diputación de Palencia para informar de la aprobación del permiso de exportación de un anticuario de esta pintura al lienzo de 82 x 64 cm, original de Asterio Mañanós, cuya solicitud de exportación la valora en 3.500 €. Dicho permiso, según la normativa vigente supone una oferta de venta irrevocable a favor del Estado, por lo que nos dirigimos al Ministerio de Cultura y Deporte solicitando la adquisición a favor de la Diputación de Palencia de dicha obra.

Sin duda alguna, esta obra tiene interés para la Institución Provincial, que lleva tiempo adquiriendo, por compra o donación, obras de los más destacados artistas palentinos, constituyendo una importante colección artística.

Este cuadro se trata de una pintura de uno de los principales artistas palentinos del siglo XIX, Asterio Mañanós Martínez (1861-1935), quien fue becado por esta Diputación para estudiar en la Academia de Bellas Artes de España en Roma y, tras un paso por París, en 1890 fue nombrado Conservador de Pintura del Senado.

Asterio Mañanós Martínez (Palencia, 21 de octubre de 1861-Madrid, c. 1935)  fue un pintor español que desarrolló los géneros del retrato y de de costumbres. Conservador de las obras de arte del fondo histórico depositadas en el Senado de España. Su técnica pictórica se caracteriza por el dominio del dibujo, la sobriedad de líneas, un sentido realista y juegos limpios de luz y de color.

Comenzó sus estudios de pintura en la Escuela Municipal de Dibujo de Palencia creada en 1838 con Justo María de Velasco, al igual que Dióscoro Puebla, Casado del Alisal, Serafín Martínez del Rincón y Trives, Eugenio Oliva Rodrigo, entre otros, y a partir de 1877, en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en las clases de Casto Plasencia y Casado del Alisal. También visitó con frecuencia el Museo del Prado, haciendo copias de Velázquez. A partir de 1881, participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. Su estancia la alternó entre Madrid y Palencia, donde le encargaron los telones y bambalinas del Teatro de Recreo Palentino.

En 1885 recibió una pensión de la Diputación Provincial de Palencia para ampliar su formación pictórica en la Real Academia de España en Roma, que duró un año. De nuevo en su ciudad natal, decoró, junto con Sabino Ojero, el Teatro de la Peña Palentina. También abrió, en colaboración con Isidro Mallol, una academia de dibujo, denominada «Casado del Alisal» en honor de su maestro. Se trasladó en 1889 a París durante un año para estudiar bajo el pincel del realismo pictórico de Léon Bonnat. De regreso a España estableció su taller de pintura en Madrid, concurriendo a la Exposición Nacional de 1892 con el cuadro de historia Doña Sancha ante el sepulcro de su esposo y varios retratos, entre ellos el de Tomás Bretón.

A partir de 1908 la Comisión de Gobierno del Senado le nombró conservador de las obras de arte de la Alta Cámara. Fruto de esa experiencia son los grandes cuadros parlamentarios que tienen como tema las sesiones y los salones del Senado. Uno de sus últimos lienzos fue una alegoría a la Segunda República, el cuadro pertenece a la colección del Senado. Se desconoce el lugar y circunstancias de su muerte, se tiene constancia de que en 1935 estaba vivo.

Muere en Madrid durante la Guerra Civil Española, «víctima del hambre, del frío y de la desolación» según relataba El Diario Palentino en 1939.