En el cotarro conocido como el Castillo de Magaz se situó en el siglo X una atalaya o torre fuerte, que dominaba la zona, como lo demuestran las viviendas rupestres que todavía se conservan.

Las cuevas de la ladera del Cerro fueron habitadas por celtas y romanos, encontrándose restos de cerámica de dichas épocas.

A finales del siglo XI se fortificó la villa, construyéndose una fortaleza en el Cerro, del que quedan restos, y que fue cedida por la reina Doña Urraca al obispo de Palencia Don Pedro I. En la guerra de la Independencia, Magaz fue ocupada por las tropas francesas, al encontrarse en el Camino Real.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí