Por 14.000 metros cuadrados ubicados en la avenida Explosivos

 

Guardo quería inyectar una buena cantidad de euros a sus arcas. La forma elegida, la venta de una parcela de 14.000 metros cuadrados. El precio, 173.000 euros. La forma de adjudicación de la enajenación era la subasta, en la que cualquier interesado que cumpliera las condiciones establecidas en el pliego podría presentar una oferta.

El problema es que no se ha presentado ninguna. La subasta ha quedado desierta.

Para la valoración de las ofertas y la determinación de la oferta económicamente más ventajosa se atendería a un solo criterio de adjudicación, que debía ser necesariamente el del mejor precio.

El importe de salida, que podía ser mejorado al alza, era de de 173.300 euros según valoración realizada por los Servicios Técnico Municipales. En el tipo de licitación no estaba incluido el IVA.

  1. La resolución de la subasta se ha retrasado varios meses. En julio se tenía que haber conocido si la parcela tenía comprador o si por el contrario el Ayuntamiento debe esperar a una nueva oportunidad para cerrar la venta de este terreno de su propiedad.