Con un gran término municipal que comprende kilómetros de monte, páramos y valles, la localidad de Torquemada nos sorprende con rincones singulares que despliegan todos sus colores en épocas del año como el otoño o la primavera

Te contamos las dos principales rutas habilitadas en la localidad para disfrutar de estos paisajes

RUTA DEL MONTE DE TORQUEMADA

Para empezar nuestro paseo, te proponemos la ruta del Monte de Torquemada.

De aproximadamente 17 km (largos), esta ruta está preparada para que la podamos realizar a pie o en bicicleta. Quizás lo más cansado o dificultoso sea el tramo de subida al monte, pero se puede hacer con relativa facilidad. Diríamos, por tanto, que su dificultad es media.

Pero ¡Merece la pena! Vamos a ver una gran variedad de paisajes, bosques, encinares, valles y páramos… Sin olvidar la fauna con la que podremos encontrarnos: aves rapaces, codornices y perdices, conejos y liebres, corzos, jabalís… No en vano, se trata de un fabuloso paraje para los amantes de la ornitología.

Monte de Torquemada. Fuente: wikiloc

Además, tendremos varias zonas de descanso cómodas que nos harán más llevadera la caminata.

Salimos frente al campo de fútbol y el frontón, por la parte oeste, y recorremos un primer tramo de unos 3 kilómetros a través de caminos rectos y ondulados, que nos permitirán poner a tono nuestros músculos. Así llegaremos a un cruce de caminos, en el que tomaremos el de la derecha, hasta llegar al canal de Villalaco.

En lugar de cruzarlo, lo seguiremos por su margen izquierdo durante un rato, bajo la sombra de los chopos que lo rodean, hasta llegar al cruce con dirección Cordovilla la Real. Hasta allí, habremos recorrido 6,4 kilómetros y empezaremos a subir el monte por la zona llamada Valle del infierno. Poco a poco, llegaremos a la parte más alta, donde, por fin, encontraremos una zona de descanso con mesas para poder almorzar.

Observaremos muy cerca los bebederos de las ovejas y el manantial que, por  cierto, tiene agua todo el año. Agua que además es apta para el consumo. También podremos disfrutar de los Quejigos, árboles centenarios con una gran presencia en esta parte del monte.

Después de almorzar (indispensable para reponer fuerzas), continuamos subiendo hasta alcanzar el páramo del monte. Allí veremos las tenadas, que sirven para guardar el ganado.

Continuamos y, cuando llevamos 9,1 kilómetros, nos encontramos con un cruce. Cogemos el de la izquierda y veremos el refugio de los cazadores, las tenadas y un pozo de sondeo. Ahí, merece la pena pararse y dejar el camino para observar el paisaje, metiéndonos un poco en el monte… Desde allí podremos contemplar la que quizás sea la panorámica más espectacular de Torquemada.

Retornamos al camino y continuamos hasta el kilómetro 11 de nuestra ruta, en el que empezamos a descender, dejando el monte a nuestra izquierda por lo que se llama la “boquilla”, y entrando ya en la zona de cultivo agrícola de Torquemada. Continuamos hasta el punto kilométrico 13,5 y cogemos el cruce a la derecha, hasta que crucemos el arroyo de Valdesalce (a la altura del kilómetro 15).

Desde allí podremos observar las minas abandonadas donde se extraía el yeso. Es recomendable darse una vuelta por su interior para observar el pintoresco paisaje que dibujan. Eso sí, con mucho cuidado ante los posibles desprendimientos.

Proseguimos hasta llegar a una parada obligatoria: La ermita de Valdesalce. Una zona donde muchos vecinos van a pasear todos los días y que tiene una zona verde de descanso. Merece la pena disfrutar de este entorno.

Luego, tranquilamente y sin prisas, tendremos muy fácil llegar a Torquemada, ya que tiene un camino muy cómodo y totalmente asfaltado.

De la vegetación con la que nos habremos encontrado, destaca la encina y el quejigo. También veremos madreselvas, majuelos, el espino de tintes, los “renuevos de encina”, jazmines, jaras, endrinos, zarzamoras, tomillo, el espliego y las salsas.

En cuanto a las aves, veremos al ratonero, el cernícalo, el aguilucho cenizo o el azor. También nos encontraremos con palomas torcaces, abubillas, cucos, perdices, codornices y otras aves insectívoras.

Si vienes a Torquemada, no lo dudes. La primera ruta que hay que hacer es ésta y, a partir de ahí, te harás una idea más global del entorno natural de este pueblo del Cerrato. Hay que “andarla” y disfrutarla.

Si la recorres con tranquilidad, pasarás un día entero de lo más entretenido.

 

LA MARGEN DERECHA DEL RÍO

Si la ruta anterior te parece excesivamente larga, te proponemos otra más corta, pero no por ello menos interesante.

A diferencia de la otra gran ruta de Torquemada, la del Monte, ésta es de una dificultad baja y tiene tan solo 6 kilómetros de longitud. Por tanto, es accesible a cualquier persona, sin límite de edad.

Detalle del puente de Torquemada y el río Pisuerga tras una gran nevada. Fuente: Ayuntamiento de Torquemada

… Y es una ruta para disfrutar.

Más bien, diríamos que se trata de un paseo por la Ribera del río Pisuerga, difícil de imaginar para aquel que no la haya hecho nunca.

El objetivo es que paseemos tranquilamente, que disfrutemos de todo lo que podemos observar. Es como adentrarse en otro mundo, lleno de paz y silencio, con el suave murmullo del agua de fondo, acompañado de una melodía repleta de matices de las diferentes especies animales que habitan esta zona maravillosa de Torquemada.

¿Veremos truchas? ¡Sí! Y también barbas, y carpas, y cachos… Y garzas, y ánades, y mirlos acuáticos y alguna garza real y, desde luego, cigüeñas.

Y todo nuestro paseo lo haremos inmersos en una zona frondosa, donde encontraremos y tocaremos álamos, choposfresnossauces y olmos. Y todo, VERDE, muy VERDE.

Es un contraste absoluto cuando lo observamos desde las zonas más secas y áridas de los páramos de Torquemada.

Una ruta donde no marcaremos puntos kilométricos, sino que nos dejaremos llevar desde el Puente, y seguiremos hacia delante, con un paso lento y seguro.

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