El expresidente del Gobierno recomienda «estabilidad» y «seriedad» frente a tiempos «borrascosos» y lamenta que se digan «demasiados disparates»
ICAL
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy aseguró hoy ante responsables del Partido Popular y mujeres empresarias que la “alternativa al Gobierno Frankenstein», al “extremismo”, no puede ser “otro extremista”, porque eso acaba generando “inestabilidad” en las instituciones y que se tengan que celebrar elecciones “cada mes y medio” en España. “Ni come, ni deja comer”, dijo con ironía sin referirse “naturalmente” a nadie.
Rajoy se sumó a la campaña electoral de Castilla y León en su octava jornada para compartir un acto en Segovia con el candidato del PP a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, que reunió a 120 mujeres empresarias. En su intervención, el político gallego sostuvo que si se hacen bien las cosas, si es “serio”, se logran resultados, ya que en su opinión se debe exigir a los gobernantes «estabilidad», «seriedad», que no digan «tonterías» y a ser posible que no griten «demasiado».
Asimismo, el expresidente lanzó una serie de ideas para afrontar unos “tiempos borrascosos” que señaló se iniciaron con el «Frankenstein» de Pedro Sánchez, que apuntó “no se sabe a dónde” llevará al país si no se le pone “coto pronto”. De esta forma, insistió en que la “mejor” política económica es la que “crea empleo de calidad” y mejora “la vida de la gente”, ya que sostuvo no se trata de hacer “ideología”, y mucho menos, de convertir en “pobres a los ricos, sino ricos a los pobres”, como a su juicio propone la izquierda.
De esta forma, Rajoy recalcó que quien crea empleo y riqueza es la “empresa”, aunque haya algunos que en su opinión no se han enterado de ello, pese a lo “aplastante» que son los argumentos en contra de su teoría. Por ello, cuestionó a los que consideran tratan “de aquella manera” a la iniciativa individual y acaban “atizándole” con impuestos sin tener en cuenta que son los que crean empleo, bienestar y riqueza.
“El Estado no es buen empresario”, afirmó Rajoy quien señaló que su función es gestionar los servicios públicos y gobernar para, por ejemplo, que los trenes lleguen y salgan a su hora. “Hoy en España se habla de muchas cosas”, dijo criticar que se digan “demasiados disparates”. Por ello, abogó por un gobierno que ofrezca “seguridad”, «certidumbre», “estabilidad» y un marco que proporcione “tranquilidad” a los agentes sociales.
Finalmente, el expresidente recomendó como recetas a los gobernantes controlar las cuentas públicas, evitar el endeudamiento o la sobrerregulación y advirtió de que seguir subiendo las cotizaciones a la Seguridad Social puede acabar siendo una “bomba de relojería”. También alertó de los efectos que puede tener la inflación, que consideró “el peor de los impuestos”, porque no necesita ser aprobado en el parlamento.





