“Son un peligro para el futuro de la Comunidad”, defendió el secretario autonómico del sindicato, que subraya que “solo quieren montar bronca, son un desastre en la gestión y no aportan nada”
CAL
El secretario general de UGT en la Castilla y León, Óscar Lobo, aseguró hoy en Valladolid que, después de que la Comunidad fuera “el laboratorio de la extrema derecha en España, en todo lo relacionado con sindicatos y derechos de los trabajadores”, Castilla y León tiene en las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo “el enorme reto de ser los primeros en poner el pie en pared y frenar el avance de la extrema derecha, tras lo sucedido en Aragón y Extremadura”.
Así lo afirmó en declaraciones recogidas por Ical en la inauguración de la jornada ‘Combatir la extrema derecha y sus mensajes desde el ámbito sindical’, en la que también intervinieron el el candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León por el PSOE, Carlos Martínez, y el secretario confederal de Política Internacional, Jesús Gallego.
En su alocución, Lobo aseguró ser consciente de que los sindicatos estarán “en el punto de mira” de Vox, ya que, a su juicio, representan “todo lo que odia la extrema derecha”. “Abogamos por la justicia social, por la igual real mujeres y hombres, por la creación de comunidad para conquistar derechos, justo lo que intentan suprimir. Somos el dique de contención, el lugar seguro frente a ellos, y ante las próximas elecciones nos movilizaremos para involucrar a los trabajadores y poner freno a la extrema derecha”, recalcó.
En ese sentido, Jesús Gallego explicó que “existe relación directa entre el apoyo a esta gente y el aumento de la desigualdad en la sociedad”. Frente a ello, apuntó, los sindicatos defiende la “industrialización, una transición justa, reducción de la jornada horaria, aumento del salario mínimo, negociación colectiva para garantizar mayor protección a los trabajadores, calidad de la enseñanza pública, defensa de la salud sexual y reproductiva de las mujeres, medidas para evitar incendios voraces como los que el pasado verano asolaron esta tierra… La diferencia más grande con la extrema derecha es que ellos no tienen una sola propuesta; en el Parlamento Europeo ni una sola vez han apoyado con su voto ninguna iniciativa que haya supuesto una mejora para la clase trabajadora, mientras nosotros hacemos propuestas diarias de mejora”, esgrimió.
Lobo, por su parte, afirmó que “combatir la extrema derecha no es solo una cuestión de resistencia, sino de acción decidida y comprometida. Es una lucha por el futuro, donde la dignidad humana, los derechos laborales y la igualdad sean innegociables”. “Esta es la causa de UGT y estamos decididos a ganarla”, añadió.
Tras apuntar que “estamos inmersos en una batalla por la hegemonía del poder y las ideas”, señaló que “la extrema derecha pretende apropiarse de conceptos y del sentido común, hasta convertir una situación de represión en algo natural o deseable”. En ese sentido, denunció el uso de “violencia, intimidación, chantaje, amenazas, señalamientos, persecución, asesinato y genocidios” para conseguir sus fines: “Esta corriente ultra tiene ganas de revancha, de arrebatar cuanto ha conseguido la clase trabajadora a lo largo del último siglo”.
Así, aseguró que “solo quieren montar bronca, son un desastre en la gestión y no aportan nada”, y destacó su preocupación ante lo que está sucediendo en países como Argentina (donde, según comentó, Milei quiere extender la jornada laboral de 8 a 12 horas diarias, además de eliminar la indemnización por despido y limitar el derecho a huelga) o Estados Unidos (donde se están eliminando los programas de vacunación para menores y mayores, o se ataca a universidades públicas). “Ya sabemos de qué va su libertad”, resumió.
Para Lobo, los “principales pilares de la extrema derecha pasan por volver a esa jerarquía de la sociedad, donde hay unos por encima de otros, asentarse en la dictadura, el autoritarismo, el pensamiento único y la batalla contra la igualdad y la justicia social”. “Están alineados con las políticas capitalistas y neoliberales, niegan el conflicto de clase porque quieren trabajadores individuales y no crear comunidad ni sindicatos. Tenemos que tener muy claro por qué estamos en su punto de mira. Hitler escribió en 1925 ‘Mi lucha’, donde ataca constantemente a los sindicatos; dice que entorpecemos la eficacia de las empresas y la vida de la nación, y pide que defendamos los intereses de la empresa. Quieren que no nos organicemos, que no creemos comunidad y que no haya conflicto de clases, su principal obstáculo es que la unidad y solidaridad que representa el sindicato”, concluyó.





