El valor económico del plástico ha descendido por lo que se aparca la opción inicial anunciada en 2016 de la recuperación tras la recogida ‘puerta a puerta’

 

Del plástico que tenía un valor económico para el recuperador, y que pagaba por él, se ha pasado al plástico que tiene un coste en su recuperación.

Del plástico que tenía un coste y un mercado para ser vendido como granzas de plástico recicladas, se ha pasado al plástico con un coste pero sin posibilidad de venta.

Con este panorama el proyecto de recuperación de plásticos agrarios en la provincial, al que se habían sumado 212 explotaciones de la provincia, deberá redefinirse si quiere poner en marcha este 2020.

La situación ha cambiado: se hace necesario retirar el residuo de plástico que lleva esperando en las 212 explotaciones ganaderas de la provincia, su retirada y gestión, pero, y esto es lo fundamental, sabiendo que la gestión ya no es viable hacerla como recuperación ya que no existe demanda de mercado).

Por ello se trata de definir un nuevo modelo de gestión que contemple una solución alternativa. Se divide la recogida en dos zonas, norte y sur de la provincia.

Las explotaciones ganaderas que componen la muestra, deberán de acondicionar espacios de acopio temporal y clasificación de los distintos residuos de plástico hasta su recogida por la empresa adjudicataria, según el calendario presentado.

El espacio deberá reunir  las siguientes condiciones:

  • Zona accesible para un camión. Esta localización estará lo más cerca posible de la entrada a la explotación.
  • Preferentemente en bajo cubierta, siempre que no exista dificultad para el vehículo de recogida.
  • Zona pavimentada o en suelo limpio, que impida la suciedad del plástico recogido, y su utilidad posterior.