Entrenadoras, jugadoras, formadoras y referentes. Ocho mujeres de distintas disciplinas comparten su trayectoria y su mirada sobre la evolución del deporte femenino en Palencia, un ámbito que ha crecido en participación y visibilidad, pero que aún reclama más recursos, reconocimiento y oportunidades reales. Conversamos, en esta ocasión, con Sara León (fútbol):
Sara León prácticamente creció con un balón en los pies. Con tres años ya jugaba y con seis se federó en el AFB Paredes, en Paredes de Nava, donde se formó compitiendo en equipos mixtos, como era habitual entonces para muchas niñas. Al llegar a la edad, el salto al fútbol femenino llegó con el nacimiento del CD San Juanillo Femenino, proyecto del que formó parte desde sus inicios. Tras un tiempo alejada de los terrenos de juego, acumula tres temporadas en el CD Palencia Fútbol Femenino, «disfrutando del camino y de todo lo que este deporte me sigue dando»: «Para mí, el verdadero logro ha sido todo el camino recorrido: crecer en un entorno que no siempre estaba pensado para nosotras, adaptarme a cada etapa y seguir disfrutando del fútbol con la misma ilusión con la que empecé», señala.
Sus recuerdo más especiales en el fútbol
Sara nos relata sus recuerdos más especiales en su trayectoria: «He vivido momentos muy especiales, pero hay dos que guardo con muchísimo cariño. El primero fue el 16 de septiembre de 2012, cuando marqué el primer gol de la historia del C.D. San Juanillo Femenino frente al CD Rayo Simancas, en Simancas. El segundo llegó muchos años después, el 8 de marzo de 2023, cuando fui homenajeada por el CD Palencia Fútbol Femenino con motivo del Día Internacional de la Mujer, y ese reconocimiento me devolvió la ilusión y las ganas de volver a jugar. Ese día marcó un antes y un después, porque gracias a él regresé al fútbol y hoy sigo disfrutándolo como nunca. Pero, sin duda, lo más especial que me llevaré por siempre es disfrutar de cada partido con mi familia en la grada; su apoyo y su ánimo hacen que cada momento en el campo sea de las mejores sensaciones que se pueden vivir».
«He visto cómo, poco a poco, se iban abriendo caminos donde antes apenas los había»
La jugadora destaca que ha vivido de primera mano la evolución del fútbol femenino en Palencia, con más equipos, mayor visibilidad y estructuras más sólidas que años atrás. «He visto cómo, poco a poco, se iban abriendo caminos donde antes apenas los había. Hoy el fútbol femenino tiene mucha más visibilidad, hay más equipos y cada vez más niñas se animan a jugar, algo que hace unos años parecía impensable. Todo ese crecimiento no ha sido casual, es el resultado del esfuerzo, la constancia y la valentía de muchas jugadoras que apostaron por este deporte y también de personas como nuestro actual presidente, Zubi, que creyeron y apostaron por proyectos como este», comenta.
Aun así, considera que queda camino por recorrer en igualdad real, recursos y reconocimiento. “Me gustaría que las niñas que empiecen ahora no tengan que pasar por las mismas limitaciones que se han vivido en otras generaciones, como tener que jugar durante años en equipos de chicos por no existir alternativas femeninas o verse obligadas a dejar el fútbol en determinadas etapas por falta de equipos. Que no exista la barrera de ‘hasta aquí puedes llegar’, que haya estructuras sólidas desde la base y que jugar al fútbol siendo mujer sea algo totalmente normalizado, sin tener que demostrar constantemente que mereces estar ahí».
En ese sentido, cree que lo que queda por conseguir es «seguir construyendo una igualdad real»: «No solo en número de equipos, sino también en recursos, apoyo institucional, reconocimiento y condiciones, incluido el aspecto salarial. El objetivo es que el fútbol femenino tenga el mismo respeto y consideración, y que las oportunidades dependan del talento y el trabajo, no del género».





