Los vallisoletanos se llevaron un partido en el que supieron explotar la debilidad de los morados en la pintura, tanto en ataque como en defensa, aunque los locales tuvieron la última bola para ganar (86-87)
Un partido de pretemporada pero un partido especial. Entre dos ‘eternos’ rivales que este año no se verán las caras en liga: el Súper Agropal Palencia (Primera FEB) y el UEMC Valladolid (Segunda FEB). Un partido cuya recaudación (a 5 euros la entrada y 5 cada papeleta del sorteo) irá destinada a colaborar con los damnificados por los incendios forestales de este pasado verano en la Montaña Palentina. Más concretamente con los vecinos de San Pedro de Cansoles, arrasada por las llamas. Juan Jesús Blanco, alcalde de Guardo, municipio al que pertenece San Pedro, vio el partido desde el palco junto a la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén.
Las gradas mostraron una imagen más que aceptable para un partido de pretemporada.
En lo deportivo, el Súper Agropal Palencia saltó a la cancha con Wintering, Manu, Borg, Armus y Kamba que fue recibido por la afición con una ovación tras sus seis meses de baja por la rotura del tendón de aquiles. Un equipo, el palentino, que volvía a dejar claro que tiene que apretar más en juego interior. Dando muchas facilidades a los vallisoletanos atrás que se pusieron por delante en el marcador (8-14). Fiando en el inicio demasiado al juego exterior y además, sin demasiado acierto.
Cuatro minutos duró Kamba en cancha, demostrando que sigue botando y volando como en febrero. Tiempo para otro saliente de una lesión: Ugochukwu. Sus primeros minutos en Palencia que coincidieron con el primer tiempo muerto solicitado por Lezkano.
También era partido para lucimiento, buscando jugadas acrobáticas, como las protagonizadas por el pívot palentino. Una, con un intento de Alley-oop, y otra, con un tapón a un pase muy arriba.
Se recompuso defensivamente el cuadro morado y volvió a ponerse arriba con el acierto exterior de Jakovic, pero Taiwo anuló a Ugochukwu y los de Pucela se volvieron a poner por delante. Le apretaban defensivamente a los morados, a los que les costaba armar un ataque claro y para quien el opción de tiro les llegaba a la desesperada. Complicado por dentro, erráticos desde fuera (25%). Al final del primer cuarto, 19-22.
Segundo cuarto.
Mejor arrancó el Súper Agropal Palencia el segundo cuarto. Robado, corriendo, atreviéndose por dentro aunque fuera en jugadas individuales. Pero sin combinación se hacía difícil romper el muro de los del Pisuerga. Vrankic era el único que ponía acierto en el ataque. Hasta Wintering marraba una canasta solo bajo el aro. Mientras, Taiwo seguía explotando la pintura de la canasta palentina siendo el máximo anotador del encuentro ya con 8 puntos. 29-33 y máxima renta visitante mediado el cuarto.
Enjugada por Jakovics y Borg de tres en tres para colocar primero un 38-38 y luego un 40-38 con canasta de Armus.
Kunkel llevó la ventaja al 43-38, lo que provocó el tiempo muerto de Barrio. Momentos de reflexión vallisoletana para que el encuentro volviera a igualarse, lo que provocó la réplica de Lezkano.
Al descanso, 50-45 para los morados. Y momento para el sorteo de dos premios especiales: dos camisetas de sendos equipos firmadas por sus jugadores. Se habían vendido todas las papeletas.

Hasta el interludio se comprobó que el Súper Agropal juega a aprovechar su tiro exterior (35%) aunque al menos, equilibró la diferencia entre los tiros de tres y los de dos: 17 intentos desde el 6,75; 16 desde dentro del perímetro y anotando un 40% de sus 50 puntos en la pintura. Eso sí, recibió 26 desde debajo de aro.
Tercer cuarto.
Un arranque precipitado de los palentinos, cometiendo además dos faltas en minuto y medio, redujo al ventaja local a solo tres puntos 55-52. Wintering en una de sus arrancadas volvió a poner el +6 y se acercaba a Jakcovics como máximo anotador. Pero seguía el Palencia sin confiar en su interior, entonces encarnado por Ugochukwu, al que le costaba también rebotear.
Lezkano dio entrada, en un carrusel de cambios, a Armus, Kunkel, Oroz y Kamba y el partido se convirtió en un partido de patio de colegio. Entradas sin objetivo, tiros a deshora, robos, pérdidas… y en río revuelto, los de la orilla del Pisuerga fueron remando para colocarse a 3 puntos con 3,30 por jugar del cuarto (63-60).
Dio entonces entrada Lezkano a Jakovics, que cobró falta en su primera jugada para poner algo de orden, acompañado del tiempo muerto solicitado por el cuerpo técnico local. Pero ni por esas se marchaba el Palencia del Valladolid. No rompía el encuentro. Al final del cuarto, 70-66.
Último cuarto.
Con la reserva de minutos Vrankic llegó al último cuarto con apenas 9 minutos, sólo por encima de Chema y de Kamba. Y eso lo notaba el cuadro morado que evidenciaba su debilidad interior. Había recibido 12 puntos en pintura en el tercer cuarto. Sólo había anotado 2.
Siguió por la misma línea el último cuarto, que llevó a los blanquivioletas a colocarse por encima en el marcador una vez más. 72-75. Tiempo muerto de Lezkano que además dio entrada a Armus, reservado por 4 faltas.
Vrankics hizo desaparecer la diferencia donde parece que solo sabe este año el Palencia, desde el triple, con dos seguidos que dieron la vuelta al electrónico: 79-78. Ventaja momentánea. El UEMC Valladolid tripleó, robó y cobró nueva ventaja. Anulada ahora por Armus en una de las pocas jugadas por dentro, filtrando Manu el balón para el pívot. 81-81 con 3,35 por disputar.
Tiempo en el que los pucelanos le encontraron varias veces las puertas de atrás a un Palencia fallón además en los tiros sencillos, como los de Wintering a 4 metros. Los visitantes le tenían tomada la medida a la defensa palentina y con el 81-85 Lezkano de nuevo paró el partido a falta de 1,45.
Borg, tras jugada emborronado, puso a uno a los palentinos, pero Isern recupero la ventaja, anulada por otra vez por Borg. Manu, en defensa sacó una falta en ataque del Valladolid para que Palencia tuviera la última posesión del encuentro con un punto abajo. Y Manu tuvo el tiro de tres para ganar. El balón no entró y el rebote, tras varias luchas, se perdió de fondo.
https://www.palenciaenlared.es/lezkano-hay-muchos-errores-que-hay-que-corregir/
Al final 86-87 y primera derrota del Súper Agropal en lo que va de curso. Primera que evidencia más a las claras, las limitaciones del juego interior del conjunto morado a 10 días del comienzo de la liga, al recibir hasta 52 puntos en la pintura. Y sólo anotando 26 dentro de la bombilla del Valladolid, 20 de ellos en la primera parte.
















































