Anoche se produjo una colisión entre un turismo y un jabalí en la P-405, con una menor herida
Son habituales. Más de lo que pensamos. Sólo salen en los medios de comunicación cuando hay un damnificado, una persona herida o, en el peor de los casos, fallecida como consecuencia de los siguientes momentos del impacto y accidente. Una salida de vía un choque contra una roca o un arbol, un vuelco… después de lacolisión con un jabalí o un corzo.
Anoche fue uno de los primeros casos. Un herido. Una niña de seis años. Según informó Emergencias 112, a las 20:53 horas «se recibió en la Sala de Operaciones del 1-1-2 una llamada que solicitaba asistencia para una herida. Se trata del atropello a un jabalí en el km 19 de la P-405. Se traslada aviso a Guardia Civil de tráfico de Palencia y a Emergencias sanitarias – Sacyl que envía recursos para atender a una menor de 6 años con dolor en el pecho».
Este accidente se produjo en lo que ahora se quiere convertir en el territorio lince. En la misma zona de monte donde se lleva a cabo la aclimatación de los linces antes de soltarlos por el Cerrato palentino de cara a su encomiable reintroducción.
De hecho, para proteger a esos felinos de los posibles atropellos que puedan producirse (este año falleció uno por esta causa) la Junta, responsable de la reintroducción y de esta carretera va a vallar varios kilómetros de esta misma carretera (y de otras del Cerrato), así como construir pasos subterráneos con el fin de que los linces no se introduzcan en la calzada y sean ellos los damnificados. Que no aparezcan tirados en la cuneta.
Ese vallado se prolongará desde el norte de la localidad de Villajimena hacia pasado el camino de acceso a la Finca de Espinosilla, aproximadamente en el pk 20. Por lo que el vallado alcanzaría el punto en el que anoche se dio el accidente.
Vallas en las carreteras del Cerrato palentino para proteger a los linces
Un vallado que además a los linces, impedirá que otros animales salvajes, como jabalís o cérvidos puedan llegar a la calzada con facilidad, protegiendo no solo a los animales en reintroducción sino a los habitantes de la provincia, en despoblación.
Además de en esta carretera también se pretenden introducir vallados en la P-412 (Torquemada-Astudillo) en un tramo donde se ha comprobado el paso de los linces. Pero sería más que recomendable que también se llevaran a cabo labores de vallado en otras zonas de la provincia donde los animales salvajes como jabalís y corzos coinciden demasiadas veces con los automóviles y ponen en peligro a los conductores.
Barreras para el ‘punto negro’ vial de los linces de Palencia
Obviamente no se puede (económica y ecológicamente) hacer como en las autovías y autopistas y vallar todos los kilómetros. Pero sí determinados puntos de carreteras con importantes intensidades de circulaciones y redirigir la fauna hacia pasos subterráneos, superiores si los hubiera o pasos sobre la calzada en entornos donde la visibilidad permita a los conductores verlos con antelación, más allá de mantener la cautela con la que siempre se debe ir al volante.
Esos puntos vallados no son nuevos. Es más, en Palencia existe un punto de esos. Al norte de Perales, donde, como medida para garantizar la seguridad (ante la queja de los vecinos, conductores y alcaldes de la CL-615 cuando se pusieron los radares de tramo y las líneas verdes), se instaló un vallado durante varios kilómetros cortando el flujo anárquico de los animales desde el monte al río Carrión encauzándoles (con la valla y difusores de feromonas) a una zona abierta y que avisa (por medio de señalización luminosa) a los conductores si hay animales sobre la calzada.
Sin vallado, pero sí con señal que detecta (o detectaba) la presencia de animales sobre el asfalto, hay otro tramo al norte del cruce de acceso a Celadilla del Río.

También en esa carretera (CL-615) se implementó, entre Carrión y el cruce de acceso a La Serna, el sistema de difusores de feromonas, pero tras varios años de mantenimiento del mismo se cambió por las señales luminosas que avisan a los conductores de la ‘alta’ o ‘muy alta’ posibilidad de encontrarse con animales sobre la calzada, dependiendo de la hora, la luminosidad y el clima.

Una señalización presente en la CL-619 (entre Magaz y Villaviudas) y que ahora también se pretende extender a la CL-626 entre Guardo y Aguilar.





