Iván Ferreiro, Xoel López, Dorian, Shinova, Carlos Ares, Repión, Melifluo, la vallisoletana Maref y los DJ-sets de Silvia Superstar DJ y Dridri DJ actuaron en un festival desde el mediodía a la madrugada
La Feria de Valladolid acogió ayer sábado una nueva edición del Intro Music Festival, un evento que, un año más, reunió a varias bandas habituales del circuito indie-pop nacional. El cartel estuvo compuesto por Iván Ferreiro, Xoel López, Dorian, Shinova, Carlos Ares, Repión, Melifluo, la vallisoletana Maref y los DJ-sets de Silvia Superstar DJ y Dridri DJ.
No fue una propuesta especialmente rompedora ni un cartel pensado para sorprender, sino más bien una continuidad de nombres recurrentes del panorama indie español. Una selección que, si bien cuenta con artistas solventes y con seguidores fieles, dejó la sensación de que el festival apostó por la comodidad más que por la renovación.
Un arranque potente gracias a Carlos Ares
La sorpresa positiva del día llegó precisamente en el arranque. Carlos Ares abrió la jornada a primera hora de la tarde, alrededor de las 13:10, y logró algo que no suele ser habitual en los festivales: obligó a muchos fieles a adelantar su entrada al recinto.
Su directo, bien trabajado, con intención y energía, consiguió que el público que madrugó para verle entrara rápido en calor. Pese al horario tan temprano, Ares enganchó desde el primer tema y marcó un tono ascendente para el resto de la jornada. Ese impulso inicial se agradeció, porque no todos los artistas se manejan bien en un slot tan temprano.
Una jornada larga y correctamente organizada
La estructura del festival, desde el mediodía hasta entrada la noche, permitió alternar directos de distintos perfiles. Hubo momentos más íntimos con Xoel o Ferreiro, el habitual impulso emocional de Shinova, la electrónica pop de Dorian, el eco local de Maref y la energía final de los DJ-sets.
La organización cumplió sin muchos retrasos con los horarios y la dinámica general funcionó, lo que ayudó a que la jornada avanzase sin contratiempos. El público respondió bien, aunque sin la efervescencia de las ediciones en las que el cartel había logrado un mayor tirón o más variedad de propuestas.
El sonido, un problema ya demasiado conocido
Y como cada vez que el festival se celebra en la Feria de Valladolid, la acústica volvió a ser el punto débil. El recinto presenta una reverberación muy complicada, con zonas donde los graves se amontonan y la mezcla pierde nitidez. Hubo momentos en los que las voces quedaban enterradas y otros en los que los instrumentos se mezclaban en exceso, restando fuerza a los temas más intensos.

El comentario era recurrente entre asistentes y técnicos: por muy buena voluntad que tenga el equipo de sonido, el pabellón sigue sin ser un lugar óptimo para directos de este tipo.
Un festival correcto, sostenido por buenos directos puntuales
El Intro Music Festival 2025 cumplió como cita musical del otoño vallisoletano. Organización estable, público fiel y algunos conciertos que merecieron la pena, con el arranque de Carlos Ares como el momento más estimulante del día.
Pero también dejó claro que necesita dar un paso adelante: un cartel menos repetitivo y un recinto con una acústica adecuada marcarían la diferencia. Mientras eso no mejore, el festival seguirá siendo una propuesta correcta… pero estancada.








