Tras unos días en los que el tiempo ha venido determinado por un intenso temporal mediterráneo, desde ayer jueves la Península ha comenzado a estar afectada por una circulación de origen atlántico. La presencia de un potente chorro en altura está favoreciendo la formación de la borrasca Ingrid al noroeste del país, que sufrirá un proceso de ciclogénesis explosiva a medida que se desplaza hacia las islas británicas, informa Ical.
Junto con el anticiclón de las Azores, producirá un pasillo de vientos del noroeste que conducirá una masa marítima polar sobre la Península, dando lugar a un acusado descenso de las temperaturas durante todo el fin de semana. Como resultado, se esperan precipitaciones generalizadas con una cota de nieve en descenso, especialmente en el cuadrante noroccidental durante la tarde del viernes y la mañana del sábado, cuando podría nevar por debajo de los 300 o 400 metros.
Desde la Agencia Estatal de Meteorología advierten, según ha podido confirmar Ical, de que las nevadas pueden darse en forma de chubasco, con intensidades elevadas y acumular espesores significativos en poco tiempo, además de ir acompañadas de vientos fuertes y ventisca, pudiendo complicar la circulación por las carreteras. La sensación térmica será baja, lo que debe ser tenido en cuenta en la realización de actividades al aire libre.
Por todo ello, para la jornada de hoy viernes Aemet ha activado el aviso naranja en las provincias de León y Zamora durante todo el día, en Salamanca a partir del mediodía y en las de Segovia y Soria desde las 15.00 horas. En el resto de provincias de la Comunidad la situación es de aviso amarillo ante el riesgo de precipitaciones de nieve.
Así, se espera acumulación de un manto de nieve de hasta 20 centímetros con acumulaciones por encima inicialmente de los mil metros y bajando a 800 por el día, y en cualquier cota por la noche en la cordillera Cantábrica de León y en Sanabria (Zamora), que se reducirá hasta los 10 centímetros en el Sistema Central de Ávila, en la Ibérica en Burgos y Soria, en la Cantábrica de Palencia y en el Sistema Central de Salamanca, Segovia y Soria. El espesor podría alcanzar los 5 centímetros en el caso del Bierzo y la Meseta de Salamanca, Segovia y Soria, y los 4 centímetros en la Meseta de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora, y en el sur de Salamanca, con rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora en el norte de la provincia de Burgos, lo que podría generar ventisca.
El sábado 24 la cota de nieve se situará muy baja durante la primera mitad del día: entre los 300 y los 500 metros en buena parte de la mitad norte y entre los 600 y los 800 metros en el resto, con lo que continuarán las nevadas en zonas bajas del interior de Galicia y casi cualquier cota de la meseta Norte y el centro peninsular, con posibilidad de ventisca por el viento con intervalos fuertes. En combinación con las bajas temperaturas, con heladas moderadas en zonas de montaña, dará lugar a una sensación térmica muy baja. En Castilla y León el aviso será de nivel amarillo con acumulaciones de nieve de entre 2 y 10 centímetros, y temperaturas de hasta 8 grados bajo cero en Sanabria, en la Cordillera Cantábrica en Palencia y León y en el Sistema Central de Ávila y Segovia, que se situarán en 6 bajo cero en otras partes de Burgos, Soria y Salamanca.
A partir del domingo 25, a medida que Ingrid se va rellenando y alejando de nuestro territorio, es previsible que la masa polar comience a retirarse, con un ascenso progresivo de la cota de nieve, salvo en el Pirineo, donde podría continuar nevando por encima de los 800 metros hasta el final de la jornada.





