Agricultores y ganaderos marcharán por la capital en una manifestación simbólica encabezada por una tractorada infantil y «abierta a toda la ciudadanía»
Jesús García-Prieto / ICAL
Las organizaciones profesionales agrarias Asaja, UPA, COAG y UCCL convocaron una movilización conjunta en la ciudad de Palencia el próximo jueves 29 de enero para denunciar la situación “límite” que atraviesa el sector primario y exigir cambios urgentes en las políticas agrarias europeas y nacionales. La protesta reunirá a agricultores, ganaderos, consumidores y vecinos, y tendrá como elemento más visible una tractorada infantil, que se concibe como un gesto simbólico para alertar sobre el futuro del campo y la falta de relevo generacional.
La manifestación partirá a las cinco de la tarde desde la plaza de Pío XII, recorrerá la calle Mayor y concluirá en la Plaza Mayor, donde se procederá a la lectura de un manifiesto a cargo de dos niños y al reparto de patatas y azúcar, dos productos emblemáticos de la agricultura palentina que atraviesan un momento especialmente delicado. Los convocantes subrayaron que se trata de una movilización “diferente”, sin cortes de tráfico ni alteraciones significativas de la vida urbana, que pretende “interpelar directamente a la sociedad”.

El presidente de Asaja-Palencia, José Luis Marcos, explicó que la decisión de encabezar la marcha con niños responde a la necesidad de “hacer visible que el problema del campo no es solo presente, sino de futuro”, explicó a Ical. “Queremos que la sociedad entienda que, si esto no cambia, el futuro del campo serán estos niños, y no sabemos en qué condiciones”, afirmó. Marcos añadió que la protesta se enmarca en una jornada de movilizaciones a nivel nacional, pero destacó que Palencia optó por “una fórmula distinta para llamar la atención y generar conciencia”.
Uno de los ejes centrales de la movilización es el rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que las organizaciones consideran “profundamente perjudicial” para la agricultura y la ganadería. “Llevamos mucho tiempo diciendo que no queremos que se firme porque no jugamos con las mismas reglas”, señaló Marcos, quien denunció que los productos procedentes de terceros países “entran con otra trazabilidad, con fitosanitarios y tratamientos que aquí están prohibidos”. En su opinión, el acuerdo “no solo es malo para los agricultores y ganaderos, sino también para la sociedad, que va a consumir alimentos tratados con productos que a nosotros no nos dejan utilizar”.
Desde UPA Palencia, su secretario general Blas Donis centró su intervención en la necesidad de una PAC fuerte y bien dotada económicamente, y advirtió de que el sector no puede seguir perdiendo poder adquisitivo. “No podemos seguir con el mismo presupuesto o incluso a la baja mientras los costes de producción se disparan”, afirmó. Donis reclamó que la futura PAC mantenga sus dos pilares fundamentales y alertó de que la desaparición del segundo pilar, el de desarrollo rural, “sería letal para provincias como Palencia, donde los regadíos, la modernización y las inversiones son clave”.
Donis denunció además la grave situación del cereal, principal cultivo de la provincia, con precios “muy bajos” desde hace varios años y unos costes de producción “cada vez más elevados”. “La ecuación es muy sencilla: costes altos y precios bajos dan como resultado rentabilidad cero”, subrayó en declaraciones recogidas por Ical. A ello sumó las importaciones masivas de cereal procedentes de países terceros, que “tiran los precios por los suelos”, y reclamó que las administraciones actúen para impedir la venta por debajo de los costes. “No podemos defendernos individualmente; tiene que ser la Administración la que ponga los mecanismos para que esto se cumpla”, recalcó.
El presidente de COAG Palencia, David Tejerina, incidió en la competencia desleal que, a su juicio, generan los acuerdos comerciales con países que producen bajo normativas mucho más laxas. “No estamos en contra del comercio, pero no se puede competir con modelos de producción totalmente distintos”, afirmó. Tejerina cuestionó los controles en frontera y recordó que “solo se inspecciona alrededor del uno por ciento de las materias primas que llegan de fuera”, al tiempo que dudó de la aplicación real de las cláusulas de salvaguardia. “La experiencia que tenemos hasta ahora es negativa”, lamentó.
Tejerina alertó del impacto que el acuerdo de Mercosur puede tener en sectores estratégicos como el vacuno, el porcino, la miel, la remolacha o los cereales, y puso como ejemplo la entrada prevista de grandes volúmenes de carne de vacuno libres de aranceles. “Eso equivale, en la práctica, a introducir de golpe millones de vacas nodrizas en el mercado europeo”, señaló, al tiempo que reclamó un etiquetado claro del origen y una trazabilidad real de los productos importados.
“En España, Castilla y León, es el primer productor de carne de vacuno y vamos a competir contra los primeros productores mundiales en el mundo, como son Argentina y Brasil”, explicó. “La entrada que se prevé de 900.000 toneladas de carne de vacuno libres de aranceles equivaldría a que de golpe entraran en la Unión Europea 2 millones de vacas nodrizas”, recalcó. “No entendemos ese daño que se va a hacer intencionadamente al sector”, apuntilló Tejerina.
Por su parte, el representante de UCCL Palencia, Eduardo de las Sías, destacó la importancia de la unidad de acción de las organizaciones agrarias en un momento que calificó de “muy complicado”. “La Unión Europea está tratando de forma desigual a sus propios productores frente a los de fuera”, afirmó, y advirtió de que las exigencias medioambientales y de calidad “no pueden recaer solo sobre los agricultores europeos”. De las Sías insistió en que los principales perjudicados acabarán siendo los consumidores y defendió que la movilización del día 29 busca “hacer partícipe a toda la sociedad de un problema que nos afecta a todos”.
Las organizaciones convocantes concluyeron con un llamamiento a la participación ciudadana en la manifestación y subrayan que la defensa del sector agrario es también una defensa de la soberanía alimentaria, la seguridad de los alimentos y el futuro del medio rural. “Esto no va solo de agricultores y ganaderos”, insistieron, “va de lo que comemos y de quién lo va a producir mañana”.






Un comentario
Ya es hora
En las demás provincias ya han salido hace tiempo
No dan pa más