Los madrileños se deshicieron con facilidad tras el descanso del Ourense (71-90)
Ourense impuso su ley en la pintura en el arranque con Romaro Gill (los 8 primeros puntos de los gallegos fueron suyos), ante un Estudiantes más dubitativo que, poco a poco, con más picardía (marca Vaulet) fue metiéndose en el partido. 8-7 mediado el cuarto.
También estaba siendo, como en la semifinal palentina, un encuentro de mucha dificultad para anotar con un 11-13 a dos minutos del final y con un Ourense al que ya le costaba más imponerse en la pintura. Al final del cuarto, 16-20.
Segundo cuarto
Quiso romper el partido el Estudiantes en la reanudación y en parte lo hizo, porque el Ourense le estaba perdiendo la cara al encuentro, fallando entradas a canasta, dando facilidades al Estu. Tiempo muerto gallego con el 18-26 tras dos minutos y medio.
Volvió a utilizar el Ourense a su básico. La bola a Gill, con más o menos ventaja, y que se peleé él. Si acaso McDonnell, con un triple puso su granito de arena para que el partido no se acabara tan pronto. Lisboa se apuntó también a eso de retener el partido y con un 2+1 colocó otra vez un marcador ajustado de 28-30. Tiempo muerto de Toni Ten. Gill puso la igualada creciéndose en la zona. Nuevo tiempo muerto de los madrileños que habían visto desaparecer su ventaja de 8 puntos.
El ex morado McGrew dio el manotazo en el partido y en dos jugadas puso 5 arriba a los suyos. Tiempo muerto ahora de Moncho López con tres por jugar hasta el descanso.
Los madrileños encontraron una autopista hacia el aro gallego, para marcharse a los vestuarios con 10 de ventaja. 34-44
Tercer cuarto.
Estudiantes no dejó mucho margen de maniobra al Ourense y apretó desde el arranque, marchándose hasta los 15 de ventaja, lo que obligó a López a requerir a los suyos al banquillo. Tímida reacción gallega, mejor en defensa que en ataque, pero parecía que el partido ya estaba cogiendo cobertura Movistar. 39-55 jugados cuatro minutos.
Con la diferencia ya rondando los 20 puntos, el partido pareció acabarse ya en este tercer cuarto. A tres del final del período, se convirtió en una pana. Más de 20 de ventaja para los madrileños. 44-65. Tiempo muerto de Moncho López para tratar de acabar el partido con dignidad. Al menos, no moverse como un fantasma, como estaba ocurriendo. Más parecido al Ourense del último cuarto hace ocho días ante el Súper Agropal que a lo que mostró en los tres primeros. Solo Gill, con ya 19 puntos, era el único que plantaba algo de cara.
Al final del tercer cuarto, 50-69.
Sin historia, el último cuarto, parte del público comenzó a desfilar antes de tiempo. La victoria iba a ser amarilla y se sabía desde hacía tiempo, con lo que los de Magariños serán mañana el rival de los palentinos en la final de esta Copa España a partir de las 18 horas. Resultado final: 71-90.

































