Agentes de la Policía Nacional detuvieron la madrugada del pasado viernes a un varón de 36 años cuando se encontraba forzando la cerradura de un bar situado en el Paseo Victorio Macho.
Sobre las 05:30 horas del viernes se recibió una llamada al 091, en donde se informaba de movimientos sospechosos de un individuo en la puerta de un establecimiento de hostelería situado en el Paseo Victorio Macho, por lo que rápidamente varias patrullas policiales, tanto de paisano como de uniforme, acudieron hacia el lugar, localizando en la entrada del local a un individuo que coincidía plenamente con las características aportadas por el denunciante.
Sorprendido por los policías, el individuo intentó la huida hacia la Calle Muñoz Bernal, siendo perseguido por uno de los policías actuantes que se apeó del vehículo y corrió detrás sin perderlo de vista en ningún momento, observando cómo se desprendía de algo que arrojó debajo de un coche aparcado, efecto que fue recogido por su compañero de patrulla.
Una vez detenido, los policías comprobaron que lo recogido debajo del coche era una riñonera conteniendo en su interior herramientas y utensilios para fracturar bombillos de cerraduras de puertas y unas llaves de un vehículo. Posteriormente se localizó aparcado en las proximidades un vehículo y con las llaves intervenidas se abrió y en su interior tenía abundante ropa y otras herramientas para la comisión de robos.
El detenido junto con su vehículo y los efectos intervenidos, fue trasladado a la Comisaria de la calle Simón Nieto, siendo ingresado en los calabozos de la misma mientras se instruía el atestado policial hasta su puesta a disposición judicial.
Se inicia entonces, por los policías encargados de la investigación, una serie de gestiones con la ropa y los efectos intervenidos, pudiendo comprobar y acreditar que el ahora detenido es también el autor de al menos nueve robos con fuerza en varios establecimientos de hostelera cometidos en los últimos meses en Palencia, a donde regularmente se trasladaba ya que residía fuera de la Capital.
El modus operandi del autor de los robos era siempre el mismo, ocultando su rostro con un pasamontaña y vistiendo ropas oscuras, aprovechaba la noche para forzar las cerraduras de las puertas de los bares y restaurantes, y una vez en su interior, con rapidez y usando guantes, se llevaba la recaudación de las cajas registradoras y aprovecha la presencia de las máquinas de juego de azar, tras forzarlas, se llevaba el dinero recaudado.
Una vez instruidas las diligencias policiales, el sábado pasado el detenido fue trasladado a dependencias judiciales donde el Magistrado Juez de Guardia, decretó su la libertad con cargos.





