«Basta ya», han dicho los comerciantes de la Plaza de Abastos de Palencia, que decidieron este miércoles dar un paso más en su protesta ante la «falta de soluciones reales» municipales a los problemas que arrastra el mercado desde hace años. Durante la mañana, en la atención a medios, bajaron de forma momentánea las persianas de los puestos, y además colocaron carteles visibles en el edificio, algo que se mantendrá, y que, según explicaron, marca el inicio de una movilización indefinida hasta que lleguen soluciones concretas.
En representación de los comerciantes, Israel Tapia explicó que la decisión llega tras un largo periodo de reuniones con el Ayuntamiento que no han tenido resultados efectivos. “Hemos llegado a un punto de no más reuniones y no más palabras”, señaló, tras denunciar que tanto la Concejalía de Impulso Económico como la alcaldesa habían trasladado compromisos que, a día de hoy, no se han materializado.
El detonante inmediato de la protesta ha sido el problema de la calefacción. Tapia subrayó que, pese a una inversión cercana a los 400.000 euros realizada este año, el sistema sigue sin funcionar correctamente. A ello se suma la falta de sustitución de las cortinas de aire por otras más eficientes, una actuación que, según indicó, fue solicitada por los propios comerciantes y aceptada en reuniones previas. Una situación, afirmó, que afecta tanto a los trabajadores como a los clientes, especialmente durante los meses de invierno.
Otro de los asuntos señalados es el cobro irregular de la factura del agua. Según explicó Tapia, desde el pasado mes de octubre los comerciantes están soportando cargos elevados debido a la «dejadez de lecturas reales de los contadores durante años», señala. A pesar de haber solicitado en repetidas ocasiones una reunión para regularizar la situación y devolver las cuotas reales de consuma de agua.
A estos conflictos se añade la presencia continuada de palomas en el interior del mercado, un problema que los comerciantes consideran grave desde el punto de vista de la higiene y la salubridad. Tapia indicó que siguen a la espera de que se activen las jaulas de captura y el servicio de cetrería que, según recordó, fueron ofrecidos por el Ayuntamiento para atajar la situación.
La protesta también pone el foco en el bloqueo de las licitaciones de los puestos. Tapia denunció que el reglamento de la Plaza de Abastos establece la obligación de realizar al menos una licitación anual, algo que no se estaría cumpliendo. La última convocatoria, recordó, se remonta a 2017 y quedó desierta. Actualmente, según los datos aportados, hay más puestos cerrados que abiertos: alrededor de 27 o 28 en funcionamiento frente a unos 32 cerrados, una tendencia que, advirtió, puede agravarse con próximas jubilaciones si no se actúa.
Los comerciantes consideran que esta situación está provocando una pérdida progresiva de actividad, clientela y atractivo para nuevos emprendedores, en un espacio histórico e importante para el comercio de proximidad y el abastecimiento de productos frescos en la ciudad.
En cuanto a la movilización, Tapia aclaró que los puestos retomaron su actividad tras este parón por la mañana y que la intención no es dejar de atender a los palentinos. No obstante, la cartelería instalada se mantendrá de forma continuada y no se descartan nuevas acciones, cuya concreción se decidirá en asamblea. “No vamos a retirar nuestras protestas hasta que el Ayuntamiento nos dé una solución”, afirmó.























