Cuando terminó Bachillerato en la Escuela de Arte Mariano Timón de Palencia se matriculó en guion y, con apenas 18 años, debutó en Comedy Central, para después entrar a trabajar en televisión. Emilio Martínez-Lázaro lo escogió para protagonizar su comedia ‘Un hipster en la España Vacía’. La carrera del velillense continúa avanzando, siempre desde el camino del humor.
Antes que cómico, guionista, dibujante de cómic o actor… Nos han chivado que eres un apasionado de la Montaña Palentina
¡Sí! Mi madre nació en Velilla del Río Carrión, así que tengo un vínculo familiar, pero llevo yendo a Velilla todos los años varias veces, incluso los fines de semana cuando estuve viviendo en Palencia, durante seis años.
Comenzaste a hacer tus primeras actuaciones como cómico siendo apenas un adolescente. ¿El interés por el mundo de la comedia te llegó muy temprano?
Se podría decir que sí, por el tipo de contenido audiovisual que consumía… Mis hermanos mayores veían mucha comedia y a mí siempre me gustaron mucho, por ejemplo, series como Los Simpson. Casi siempre que veía películas, solían ser comedias.
El propio mundo de la animación, normalmente, tiene mucha comedia. Y desde pequeño dibujaba cómics y escribía cosas… Pero realmente, la comedia como profesión nunca se me pasó por la cabeza.
Fue algo de lo que me iba alimentando y que poco a poco se fue transformando, hasta que llegó un momento en el que dije: «Ah, pues que esto puede ser un camino».
Porque tu formación académica fue como guionista, ¿verdad?
Sí, hice un curso de guion de un año cuando terminé el Bachillerato, que por cierto, cursé en Palencia, en la Escuela de Artes Mariano Timón. Hice la Selectividad…Y cuando terminé, como veía que me gustaba la carrera artística en general, pensaba que una vía era hacer cómics, guiones de comedia…
Y como no hay estudios que agrupen todo ello, opté por comenzar por el guion.
Realmente entré a trabajar ya muy jovencito. En cuanto terminé ese curso, ya estaba trabajando.
¿Cuáles fueron esos primeros trabajos en televisión?
Lo primero que hice fueron unos sketches para un programa de la cadena Comedy Central, al mismo tiempo que preparaba mis monólogos para grabar allí, en Comedy Central, la antigua Paramount Comedy.
De hecho, fuiste el cómico español más joven en presentar un monólogo en esta cadena
Fui el más joven en grabar un especial, por decirlo así. Hay otra cómica muy conocida, Carolina Iglesias (en redes, @PercebesyGrelos), que grabó también con 18 años, pero ella lo hizo en el Open Mike, que era como una especie de talent de comedia, y lo hizo un poco antes que yo.
Y yo grabé el Especial, dentro del programa Nuevos Cómicos y, a la vez, entré a trabajar en Comedy Central en un programa que se llamaba Yutubers con Carolina Iglesias y con Angy Fernández.
Mi papel ahí era sencillamente copresentar y colaborar, pero fue una forma de entrar, a los 19 años…
Entre otros trabajos en el sector, eres guionista con Pantomima Full e interpretas un papel en su última serie, Entrepreneurs
Al final, cuando trabajas en televisión, como guionista, conoces a mucha gente… Y es ahí cuando creas afinidad con alguien, o das con profesionales que valoran cómo trabajas… Y acabas haciendo proyectos con ellos.
Con Pantomima empecé escribiendo para ellos en el Vodafone Yu de Europa FM, aunque ya nos conocíamos de una colaboración anterior.
Vieron que había captado el tono y un tiempo después, ya siendo colegas, me propusieron escribir vídeos suyos.
Y como además son personas estupendas, en la serie ayudé con algunas tramas o chistes, hasta que me propusieorn hacer el casting para el papel.

¿Cómo fue dar el salto de escribir guiones a trabajar como actor?
En mi caso fue muy raro, porque normalmente, el que quiere acceder a interpretar esos papeles estudia un máster o se va a una escuela de interpretación.
Fue a través de los monólogos y de hacer sketches en la tele. Estuve trabajando en un programa de La 2 cuando tenía 20 años, que era un programa de actualidad…
Y como a mí siempre me ha tirado mucho la comedia, otro compañero y yo decidimos grabar sketches y proponerlos para que saliesen en el programa.
Al principio no lo veían claro, pero un día en el que nos falló un contenido, nos dijeron: «Venga, vale, meted un vídeo vosotros». Y resultó que esos sketches se hicieron bastante virales…
De hecho, llegaron a salir en estas recopilaciones del programa Cómo nos reímos de RTVE, en los que salían Faemino y Cansado, Martes y Trece… ¡Y de repente salía yo!
De pronto, un día te proponen un casting: «Oye, que hemos visto este vídeo y hemos pensado que puedes encajar para este papel».
Hice varios, algunos no salieron adelante, pero me llamaron de dos al mismo tiempo: para una película que se llamaba La familia perfecta y, a la vez, para una serie que se llamaba Los Reyes de la noche. Y me cogieron en ambos.
En la serie salía en tres o cuatro escenas, y en la película era un secundario, pero actuaba con José Coronado, Belén Rueda y Gonzalo de Castro…
Yo ahí también veía mis limitaciones… Tú no te consideras un profesional de eso, pero te están tratando todo el rato como tal. un profesional de ello.
José Coronado, Belén Rueda y Gonzalo de Castro… ¡Menudo comienzo!
¡Sí! Gonzalo de Castro, además, me enseñó muchas cosas… Es una de esas situaciones que suceden de rebote, un toque de fortuna que te permite entrar.
Evidentemente, acabas aprendiendo más en un mes de rodaje que en un año en una escuela.
Sigues trabajando en cine y series, evolucionando… Y un buen día, un director como Emilio Martínez-Lázaro te dice que ha pensado un papel protagonista para ti en Un hipster en la España Vacía y, si no lo interpretas tú, no hay película…
Sí, esa decisión generó cierta incomprensión… A veces cuando tienes un proyecto en la cabeza, es eso, o nada.
Y en el caso de Emilio, como es una persona que ha tenido todo el éxito del mundo, le hicieron caso… ¡Lo normal es que no hagan caso a un director cuando dice esas cosas! Pero tuve la suerte de que Emilio es un tipo con las ideas muy claras.
Y salió una película súper divertida… ¿Y una buena experiencia y aprendizaje para ti?
Hacer la película fue una experiencia increíble, para mí eso fue más importante que el resultado que pudiera tener. Porque es verdad que tuvo sus críticas, como casi siempre tiene el cine español y, sobre todo, la comedia española. Te das cuenta de que también se vierten críticas a actores como Jose Coronado y tú piensas que no tienen ninguna base.
Pero claro, cuando tú eres el protagonista y las críticas van directamente hacia ti, es fortísimo. Porque no se trataba de que criticaran mi trabajo, que eso lo podía tolerar, sino que no comprendes bien de dónde salen ciertos ataques…
Con el tiempo lo vas relativizando y te das cuenta de que la aceptación de la película fue bastante positiva. Hace poco, alguien la subió pirateada a YouTube y mi repre me pasó el link y me dijo: “Mírate los comentarios”.
Se estaba viendo mucho en Latinoamérica y les estaba encantando: les parecía un peliculón, se habían divertido… Así que comprendí que todo depende del contexto, de cómo te tomes las cosas y no hay ninguna verdad absoluta con respecto al arte.
El personaje es el típico madrileño que llega con pretensiones de salvar al pueblo… ¿Conocer el mundo rural y tener vínculo con Velilla del Río Carrión te ayudó a afrontar el personaje?
Más que a preparar el personaje —ese madrileño que no entiende cómo se vive en el pueblo—, me ayudó a entender más el mensaje de la peli. Porque a la hora de interpretar comedia, aunque el mensaje se entienda, tu trabajo es llevarlo hacia un sitio u otro.
Es decir, siendo una película de comedia un poco “astracanera”, en el sentido de que hay exageraciones y se explora un poco la hipérbole y la caricatura, desde mi personaje, lo que no quería era exagerar demasiado los rasgos de lo rural y tal, porque no me parecían reales.
Vivimos en una época en la que hay Internet. Y yo cuando iba con mis amigos de Velilla un viernes por la tarde, tenía una conexión a internet medio decente y se enteraba antes que el de la ciudad de cualquier cosa.
Al final todos esos clichés sobre la vida en los pueblos hoy en día no tienen vigencia, pero sigue habiendo personas que creen en ellos…
Y hay cosas que evidentemente en los pueblos van a ser peores que en las ciudades, por un tema de logística y de infraestructura. Pero eso es precisamente de lo que hay que quejarse, no del propio rural.
A la hora de grabar la peli, una cosa que sí me vino bien de haber conocido la vida en el pueblo es que allí me tuve que quedar en un pueblo de 200 habitantes durante un mes. Y si después de tirarte 13 o 14 horas rodando tenías un día libre, a mí me apetecía subirme al monte a mirar las vistas y estar tranquilo.
Eso es una cosa que en Velilla también me pasa… Así que en esos momentos, me trasladaba un poco a Velilla.
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Compaginas guion, cine, televisión y teatro con el humor en redes sociales, donde publicas tiras cómicas animadas e ilustradas y narradas por ti, ¿cómo surge esta idea?
A mí siempre me ha gustado mucho dibujar. De hecho, yo creo que es mi primera forma de expresión cómica. Antes animaba de una manera muy cutre para expresar ideas o chistes que no se podían llevar al escenario, pero ahora ya lo hago por puro disfrute.
Además, lo dibujo frame by frame (fotograma por fotograma), lo que supone que, para hacer un minuto, te tiras una semana sin parar de dibujar, y es algo que disfruto mucho.
Las historias que cuentas en esas tiras animadas muestran un poco nuestro lado más ridículo del día a día. ¿La sociedad está hecha un chiste?
¡Para mí, sí! Pero no en el mal sentido. Al chiste siempre le damos una connotación negativa, pero lo bueno de la sociedad es que, esas cosas del día a día que damos por sentadas, si las miramos desde una perspectiva un poco diferente, se van a convertir en un chiste.
Vas a ser el presentador de la primera edición de los Premios PaCO Magazine a la Cultura Palentina, en el Auditorio Municipal de Guardo. ¿Qué supone para ti?
Me hace mucha ilusión, por varios motivos. Primero, por la conexión que tengo con la Montaña Palentina y con Palencia.
Al haber vivido en Palencia, al haber pasado muchos ratos de mi vida en la Montaña, pues esa conexión es importante.
Luego, a nivel personal y profesional, también me parece interesante salir de lo que siempre se entiende como esa rueda de las grandes ciudades en las que parece que no sucede nada fuera de ellas. Y realmente, cuando uno se presenta in situ en esos lugares, es cuando ve todo lo que se está haciendo allí.
El hecho de que sea la primera edición de esta gala, además, me hace sentir que estoy también formando parte de algo que puede crecer. Eso me parece estupendo y me ilusiona, también.





