Álvaro Melida Arenal, gerente
Bodega Carreprado nace como un proyecto familiar. ¿Cómo fueron los orígenes de esta bodega?
Los orígenes de Bodega Carreprado surgen con la idea de recuperar una tradición perdida en la década de los 80 y es que, en Alba de Cerrato, como en otras localidades del Cerrato Palentino, la vid y el vino eran un pilar fundamental en el día a día.
En nuestra localidad, llegaron a existir más de 120 ha de viñedo, pero en los años 80 desapareció todo pasando al cereal. Queremos recuperar esa tradición, dar vida a ese barrio de bodegas que tenemos en nuestra localidad, con lagares aún muy bien conservados y obviamente elaborar vinos de alta calidad.
¿Qué es lo que hace a la tierra del Cerrato tan especial para cultivar la uva Tempranillo que define vuestros vinos?
Nuestra zona está situada en la confluencia de 3 grandes denominaciones de origen, como son: Arlanza a 18 km, Cigales a 18km y Ribera del Duero a 22km. Es una zona que, por su climatología, es idónea para el Tempranillo, así como otras variedades. Además, esas noches frías previas a vendimia con sus días cálidos hacen que sea un clima idóneo para la maduración de las uvas, para, posteriormente obtener vinos con un gran aroma, buena intensidad de color y correcta estructura.
Así también lo reflejan nuestros suelos, ya que, aunque las primeras uvas de nuevas plantaciones no sirvan para hacer vinos, reflejan lo que serán en un futuro.
Os definís como una bodega que mezcla tradición e innovación. ¿En qué se traducen estas palabras?
Pues sí, es una mezcla muy importante para nosotros.
Es verdad, que nos apoyamos en máquinas para la elaboración de los vinos, como son la despalilladora, prensa, etc. Pero buscamos utilizar los métodos más tradicionales posibles, buscando ser una bodega que aúna estos dos términos para lograr vinos con un control exhaustivo de ellos que garanticen la autenticidad de estos, así como una alta calidad.
Calidad que estamos demostrando, a pesar de ser una bodega con poco más de cuatro años de vida, y es que este pasado 2025 obtuvimos las dos primeras medallas de oro en concurso internacional en nuestro Roble: Vinos Sub 30 y Vinduero Vindouro, algo que nos dice que estamos avanzando por el buen camino.
Dais especial importancia a la vendimia manual y la selección en el campo. En un mundo donde la mecanización reduce costes, ¿por qué es innegociable para vosotros ese trabajo minucioso?
Nuestro objetivo es que los racimos lleguen íntegros a la bodega, que esa primera selección se realice en el campo, garantizando que la uva que entra en bodega sea la de mayor calidad.
Es ahí donde esta uva se separa, utilizando las diferentes uvas, de las diferentes parcelas para realizar los diferentes vinos que Carreprado elabora.
¿Cuáles son las variedades de vino que elaboráis?
Tenemos actualmente 5 referencias en el mercado, cuatro de ellas elaboradas con uva 100% Tempranillo y la última con uva de la variedad Verdejo.
En cuanto a los vinos elaborados con Tempranillo son:
Rosado: Actualmente ya disponemos de la añada 2025 en el mercado, es un vino ideal para tomarse una copa, ya sea en la barra de un bar o tranquilamente en casa. Es un vino muy fresco, con una acidez equilibrada y con mucha fresa en boca, un vino que hemos evolucionado con respecto a la añada 2024.
Joven: El vino del día a día, un vino perfecto para tomarte esa copa durante la comida o la cena en casa después de un día de trabajo. No tiene madera, por lo que es un vino que en boca predomina la fruta, siendo muy atractivo.
Roble 6 Meses: Un tinto que da para mucho, se puede disfrutar en la barra de un bar, pero también en casa. Tiene una crianza de 6 meses de barrica de roble francés y posterior afinado en botella.
12 Meses: El vino más longevo hasta ahora de Carreprado, un vino con cuerpo y con personalidad que invita a acompañarlo con un buen plato. Estamos en Palencia, por lo que una receta palentina con nuestro 12 meses es ideal.
Alua Verdejo: Nuestra nueva referencia de este 2025, un verdejo diferente, fuera de los verdejos tradicionales, ya que tiene una crianza en barrica de roble francés sobre sus lías finas, que permite que sea un vino para acompañar cualquier comida. Bajo de acidez y mucho cuerpo, con esos cítricos característicos del verdejo, pero acompañados de fruta tropical, con gran volumen en boca.
Además, habéis desarrollado una experiencia de enoturismo muy completa. Más allá del recorrido y la degustación, ¿cuál es la emoción o el recuerdo que quieren que se lleve el visitante al salir de Bodega Carreprado?
Una bodega que mima el producto y el entorno.
La experiencia de enoturismo en Carreprado es completa, ya que en 1 hora y 45 minutos podemos conocer la parte cultural y el patrimonio de Alba de Cerrato, como es la historia de nuestra localidad, cómo fue su creación según la documentación y los monumentos más importantes como son la iglesia, la Ermita y el Rollo Jurisdiccional.
También conocemos el barrio de bodegas, que no es un barrio de bodegas más, ya que se divide en dos mitades, siendo una de ellas el lugar que ocupaban las antiguas casas cueva.
En el barrio de bodegas, visitamos uno de los lagares mejor conservados de nuestra localidad. Y para finalizar en Bodega Carreprado, comprobamos cómo se elaboran nuestros productos y catamos algunos de ellos maridados con productos de Alimentos de Palencia. Se disfruta de una mañana en la que se aprende y se descubre otra forma de elaborar vino.
¿Cuáles son los principales retos y oportunidades que ves en esta bodega familiar?
Ser una bodega pequeña tiene sus ventajas y sus desventajas, como todo.
Al tener una producción limitada, es verdad que tienes que valorar muy bien hacia donde caminas, no podemos centrarnos en el volumen, pero sí en la calidad de nuestros productos.
En un momento en el que el consumo de vino está bajando y en el que el consumidor también se está moviendo hacia otro tipo de vino, es una buena oportunidad para posicionarse en el mercado por todo lo que nuestros vinos ofrecen.
Para finalizar, de todo el proceso, ¿cuál es el momento o la parte que, personalmente, más te emociona? ¿Ver la vendimia, el silencio de la bodega con las barricas, o compartir el vino terminado con los visitantes?
Todos, porque el vino no es solamente la vendimia y su elaboración.
El vino comienza ahora, en esta época de poda en la que estamos inmersos, en preparar la vid, ahora que están en ese reposo invernal para obtener una buena cosecha después. Por lo que todos los procesos son emocionantes. Preparar el viñedo en inverno e ir acompañándolo durante todo su ciclo hasta la vendimia y ver cómo evolucionan los racimos en el campo, es muy satisfactorio y es el principio de todo el proceso.
Elaborar los vinos e ir catando la evolución de ellos en bodega, para luego sacarlos al mercado y disfrutar con las opiniones de los clientes cuando lo consumen es muy gratificante.
Me gusta escuchar al cliente, ver qué opina de nuestros vinos y siempre estar dispuesto a seguir escuchando, ya que te permite seguir mejorando.
C. Tercias, 58, 34219
Alba de Cerrato,
TLF: 659 09 74 82





