Comisiones Obreras ha analizado los datos de siniestralidad laboral correspondientes a 2025 en la provincia de Palencia, donde se han registrado un total de 4.501 accidentes de trabajo; de ellos, cuatro fueron mortales, tres ocurridos durante la jornada laboral y uno in itinere. El sindicato subraya que se mantiene una tendencia al incremento de la gravedad de los accidentes, especialmente aquellos vinculados a la organización del trabajo y a los riesgos psicosociales, “como consecuencia —señala Raúl Hierro, secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Palencia — de la falta de integración real de la prevención en muchas empresas”.
Los datos comparativos evidencian una evolución especialmente preocupante en la severidad de los siniestros. Mientras que el total de accidentes aumenta un 2,41%, los accidentes graves se incrementan un 81,82% y los mortales se cuadruplican, pasando de uno a cuatro casos en el acumulado anual. Para CCOO, estas cifras reflejan “un deterioro claro de las condiciones de seguridad en los centros de trabajo”.
Según el balance elaborado a partir de los registros oficiales, los accidentes con baja alcanzan los 1.927 en 2025. La principal variación se produce en la gravedad: los accidentes leves apenas experimentan cambios, mientras que los graves pasan de 11 a 20 y los mortales de uno a cuatro, con especial incidencia en los sectores de construcción y servicios, donde en 2024 no se habían registrado siniestros mortales.
Por sectores, el agrario reduce su siniestralidad leve en un 13,39%, aunque triplica los accidentes graves. La industria mantiene cifras estables en accidentes leves, pero sus accidentes graves aumentan un 150%, pasando de dos a cinco. El sector servicios registra una ligera caída de los siniestros con baja, pero un repunte destacado de los accidentes graves (de dos a siete) y mortales (de cero a uno). En construcción, los accidentes mortales pasan de uno a dos, situando de nuevo al sector en un escenario de alto riesgo.
Los accidentes in itinere también experimentan un aumento significativo del 12,44%, hasta situarse en 226 casos en 2025, un dato que, según el sindicato, pone de relieve la necesidad de actuar sobre los tiempos de desplazamiento, la fatiga y la presión organizativa que soportan las plantillas.
En relación con las enfermedades profesionales, en Palencia, durante 2025, se declararon solo 25 enfermedades profesionales con baja, una cifra claramente insuficiente para la realidad existente. El balance muestra un descenso del 13,79%, motivado principalmente por la caída en la industria. Sin embargo, en el sector servicios se observa un incremento relevante, lo que para CCOO confirma la persistencia de una infradeclaración histórica que aún no se ha corregido.
«Denunciamos la utilización malintencionada del término absentismo, que genera una percepción negativa de los derechos laborales y acusa injustamente a las personas trabajadoras de fraude. La consecuencia de este discurso es la infradeclaración de enfermedades profesionales, que provoca que patologías de origen laboral acaben derivándose al sistema público de salud, sobrecargándolo injustamente. Las bajas médicas (incapacidades temporales) no son absentismo. Son un derecho para recuperar la salud perdida, muchas veces como consecuencia directa de unas condiciones de trabajo deterioradas y de una deficiente organización empresarial», señalan desde CCOO Palencia.
Asimismo, desde la organización sindical denuncian que «detrás de estas cifras se esconden recortes en prevención, falta de inversión en seguridad, plantillas sobrecargadas y ritmos de trabajo incompatibles con la salud.» En este sentido, reclaman a empresas, mutuas y administraciones una «actuación urgente para frenar el aumento de accidentes graves y mortales, reforzar la vigilancia de la salud, incrementar la prevención y garantizar condiciones laborales dignas y seguras».
Raúl Hierro, secretario de Salud Laboral de CCOO Palencia, ha destacado además que un 25% de los accidentes mortales en jornada laboral en la provincia corresponden a accidentes no traumáticos —como infartos o ictus— y que estos están “relacionados con la organización del trabajo”. Según ha señalado el responsable sindical, «este tipo de siniestros responde a patologías asociadas al deterioro de las condiciones laborales, como el aumento de cargas y ritmos de trabajo, las jornadas prolongadas, la fatiga, el estrés, la ansiedad o el empeoramiento de la conciliación familiar». Factores que, concluye, están directamente vinculados a la exposición continuada a riesgos psicosociales y a sus efectos sobre la salud mental de las personas trabajadoras.





