En los tiempos en los que vivimos, y a pesar de todas las habilidades que cultivamos día a día, los seres humanos hemos perdido la capacidad más necesaria: escucharse a uno mismo, conectar con lo que uno es y con lo que nos rodea. Mirar, sentir y emocionarnos con eso que está sucediendo, únicamente, en ese momento.
Juan Ignacio Gómez-Caminero, conocido por su proyecto «Un antropólogo caído del cielo», ha dedicado su vida y su carrera profesional a estudiar las culturas del mundo y el aprendizaje que legan generaciones y generaciones de seres humanos que han sabido encontrar, a través de diferentes rituales y ceremonias, una espiritualidad común que, sin embargo, Occidente ha dejado de lado.
Este jueves, 19 de marzo, a las 19:00 horas, el autor volverá a Palencia para presentar su nuevo libro, Autobiografía para todos: eterna vida a la paz, editado con Círculo Rojo, en un recital poético musical que denomina «concierto por la paz interior», en el que combina la lectura de su proyecto poético con la interpretación de instrumentos tradicionales del mundo. Un evento en el que el antropólogo, que dirige proyectos y experiencias relacionados con la meditación, el autocuidado emocional y la búsqueda de la paz interior, invitará «a deponer las armas» que todos blandimos contra nosotros mismos, al vivir en una constante prisa y desconexión con nuestra esencia más auténtica.
«Es una especie de oración que nace del corazón, tipo mantra, escrito en verso libre», explica el autor a Palencia en la Red. Versos que invitan a esa «elección constante de elegir la paz», decisión que «se puede entrenar», porque «pase lo que pase, uno siempre puede elegir la paz».
Un proyecto que surgió de uno de los múltiples viajes por el mundo en los que Gómez-Caminero se empapa de la tradición y la espiritualidad de cada una de ellas, para conectarlas entre sí. De hecho, esta misma semana, una vez concluya la actividad prevista en Palencia, viajará hasta China para visitar lugares cargados de simbolismo en la cultura asiática.
El acompañamiento del canto y la música a la lectura de los versos del libro responde, asegura el autor, a la invitación «para entrar en un estado de calma, de ir despacio». Porque «soy de la opinión de que las cosas que hago, las hago sin prisa, con calma, para que el amor que somos… pueda ser. Lo único que nos separa del amor es la prisa».

Para Gómez-Caminero, la meditación y búsqueda de esa paz pasa por actuar sobre los propios pensamientos. «Las emociones van y vienen, una cosa es que los pensamientos existan y otra, que tú actúes sobre tus pensamientos. No para silenciarlos, sino para gobernarlos. Para ser autogobernante de tu propia nave». Que se dirige mejor cuando «la mente y el corazón permiten que el alma comande esa nave».
El libro se presenta como «un viaje poético y sereno» que invita a los lectores a reflexionar sobre sus propias vidas. A través de una prosa que combina la introspección y la poesía, el autor aborda temas como el perdón, el miedo y la elección constante de amar, incluso en momentos de dolor. La obra está escrita en un estilo de verso libre, lo que le da un tono único y personal.

Gómez-Caminero busca entrenar la mente para elegir la paz, ofreciendo un espacio para la reflexión y la conexión con uno mismo. El libro se describe como un «tesoro escondido» para aquellos que buscan una pausa en sus vidas y desean recordar que la paz comienza en el interior.
Juan Ignacio Gómez-Caminero es un antropólogo que ha compartido su experiencia y sabiduría a través de este libro, el cual fue inspirado por su viaje a Bosnia y su conexión con la espiritualidad.





