La jornada del Jueves Santo en Palencia comenzó por la mañana con la procesión de El Indulto. El paso del Santísimo Cristo de la Misericordia salió desde la Parroquia de Nuestra Señora de la Calle. La Hermandad organizadora marchó junto al preso hacia la Plaza de San Pablo, lugar en el que se encontró con el resto de cofradías, que se dirigieron a la Plaza Mayor, donde tuvo lugar el esperado momento del indulto.
A pesar de que el Consejo de Ministros no ha aprobado la absolución de un reo del centro penitenciario de La Moraleja, tal y como se había solicitado, hecho que no se produce desde hace más de una década, el acto se representó ante autoridades, cofrades y un nutrido público, con el acompañamemiento de la Banda de Cornetas y Tambores del Stmo. Cristo de la Misericordia y de las agrupaciones musicales de la Santa Vera Cruz y La Flagelación, de Logroño, como invitada.
Por la tarde, la atención del público se trasladó nuevamente a la Calle Mayor, donde miles de personas esperaron pacientemente el paso de la procesión más antigua: La Oración del Huerto. A las 19:30 horas, la Cofradía de la Vera Cruz partió de su capilla para procesionar con once pasos, entre los que destacaron las imágenes más voluminosas de la Semana Santa Palentina. Entre ellas, la imagen de la Virgen portada a hombros.
Una procesión de la que existen referencias desde inicios del siglo XVI, época en la que recibía el nombre de procesión del Jueves de la Cena. Es considerada, casi con total seguridad, la más antigua de las procesiones penitenciales de la ciudad, celebrándose de manera ininterrumpida desde al menos 1524, salvo en tiempos de guerra.


































