No son muchas las ocasiones en las que coinciden sobre un escenario una matemática y una antropóloga. Una habla con acento argentino, mientras que su compañera hace gala de su origen colombiano. Y las dos están unidas por un hecho común: sienten los colores. Los de la Facultad de Educación de Palencia, donde trabajan como profesoras e investigadoras. Los del Campus de La Yutera y la Universidad de Valladolid.
Gabi y Astrid están acostumbradas a hablar ante sus alumnos. Quizá, también, ante el tribunal de un examen importante, o el auditorio de los congresos académicos a los que asisten. Pero hoy, su registro es otro completamente diferente. Porque hoy son dos cómicas en escena, interpretando un diálogo de humor ante el público del III Concurso de Humorología de la UVa, cuya final se celebra en el adutorio de la Escuela de Agrarias, en La Yutera.
El tema elegido por las dos profesoras, en el fondo, tiene poca gracia si se toma en serio: el miedo de las personas migrantes a perder los lazos con la España que los ha acogido, ante un discurso político que cada día está más desconectado de la realidad. Es un diálogo satírico y valiente, lleno de ritmo, teatralidad y frescura, para tratar un tema de plena actualidad, como es esa supuesta «prioridad nacional».
«He hecho muchos exámenes en mi vida», relata Astrid. «En la Universidad en Colombia y en España… Cuando presenté mi tesis doctoral, para conseguir mi plaza de profesora en la Facultad… Pero hay un examen que no quiero repetir nunca». Gabi abre el melón: «¿Pero no has escuchado sobre la prioridad nacional? ¡Nos van a echar, tenemos que demostrar que somos españolas!».
Astrid se quita el abrigo y descubre la camiseta de la selección de fútbol, mientras Gabi se cuelga la bufanda. Y arranca así un hilarante sucesión de situaciones, dudas y preguntas en torno los temas del examen para la renovación de la nacionalidad: de qué organismo depende el Defensor del Pueblo, dónde desemboca el Júcar («en el Mediterráneo, al menos hasta Mazón…»), cómo se llama la hija de Belén Esteban o quién compuso el Aserejé (no, no fueron Las Ketchup). Interpelan al público, que falla varias respuestas. Y, con gran sentido del humor, terminan ridiculizando uno de los grandes debates políticos de la actualidad.
Sátira, teatro, espontaneidad y picardía, que asoman entre la formalidad académica y científica de la universidad y que hizo a Gabi Poblet y Astrid Cuida merecedoras del primer premio de un certamen organizado por la Facultad de Educación de Palencia y coordinado por Asur Fuente, abierto a toda la comunidad universitaria (profesores, personal técnico y de servicio y, por supuesto, alumnos) para batirse «en el ring del humor, donde todo está permitido». Cinco finalistas llevaron sus piezas cómicas sobre temas relacionados con la Universidad y la Educación a la final, de la que formó parte PaCO Magazine como jurado externo a la Universidad.
El segundo premio fue para el profesor de Didáctica de la Matemática, Matías Arce, que ironizó sobre la pompa de los congresos científicos, mientras que la tercera premiada, Niki Coca, doctoranda y profesora e investigadora en Ingenierías Forestales, presentó un monólogo estilo «stand up» sobre su relación con la educación desde la Escuela hasta su perfil como profesora, atravesando aspectos de su propia vida en los que se rió de sí misma con atrevimiento. Ese desparpajo le valió, precisamente, el premio del público. Sin premio, pero con una buena colección de aplausos, se quedó el último clasificado, Manuel Acero, que demostró por qué Mafalda define lo que significa ser antropólogo en la sociedada actual.
Carcajadas, aprendizaje y reflexión en una gala que contó con la actuación especial de Luis Becerril, cómico de la compañía Garrapete, que presentó varios gags musicales en los que demostró por qué es uno de los mejores clowns de nuestra tierra en la actualidad.
Una velada en la que humor y academia demostraron que, parafraseando a Mark Twain, «La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa».










