La Junta de Gobierno de la Diputación de Palencia ha aprobado la renovación del convenio de colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Palencia para el desarrollo del programa “Unidosis”, una iniciativa de adherencia terapéutica en el medio rural que contará este año con una aportación de 96.000 euros, lo que supone un incremento de 12.000 euros respecto al ejercicio anterior (un 14,29% más).

El programa, basado en el Sistema Personalizado de Dosificación (SPD) de medicamentos, cuenta actualmente con 316 usuarios en activo y 26 personas en lista de espera, atendidos a través de 45 farmacias y botiquines del medio rural palentino, de los que 39 participan de forma directa en la preparación individualizada de la medicación.
La colaboración entre las oficinas de farmacia y los profesionales de los Centros de Acción Social (CEAS) de la Diputación de Palencia ha permitido evaluar a más de 342 pacientes procedentes de 94 municipios de la provincia, dentro del proceso de selección y seguimiento de los usuarios incluidos en el programa.
El convenio contempla la financiación tanto de la prestación del SPD en las farmacias adheridas como de las actuaciones de difusión y promoción del proyecto. El seguimiento de los pacientes se articula a través de una comisión específica encargada de supervisar su evolución durante su participación en el programa.
El sistema de dosificación personalizado consiste en un dispositivo tipo blíster en el que el farmacéutico organiza la medicación sólida del paciente según la pauta prescrita, con el objetivo de mejorar el cumplimiento del tratamiento y facilitar su correcta administración.
Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, una parte significativa de los pacientes mayores de 65 años no sigue adecuadamente su tratamiento farmacológico, lo que convierte la falta de adherencia en un problema con impacto clínico y también económico, especialmente en personas con patologías crónicas.
El programa “Unidosis”, impulsado por la Diputación y el Colegio de Farmacéuticos desde 2021, se dirige a personas residentes en el medio rural, pacientes crónicos o polimedicados con dificultades de cumplimiento detectadas mediante evaluación previa, usuarios del sistema público de salud y otros servicios de atención o dependencia, así como personas con distintos grados de vulnerabilidad que puedan beneficiarse de un seguimiento farmacoterapéutico más estrecho.
Entre los criterios de acceso se prioriza a pacientes con enfermedad mental crónica, personas con dificultades de adherencia al tratamiento o situaciones de dependencia sin apoyos suficientes que garanticen la correcta toma de la medicación.
Las oficinas de farmacia adheridas deben estar ubicadas en municipios de la provincia, firmar el compromiso de participación en el sistema, emplear el material facilitado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos y atender un máximo de quince usuarios de forma simultánea.




