El debate sobre la liquidación del presupuesto de 2025 centró este jueves buena parte del pleno ordinario de junio del Ayuntamiento de Palencia, donde los grupos de la oposición cuestionaron que el superávit y el remanente de tesorería puedan interpretarse como un éxito de gestión. Por su parte, el equipo de Gobierno defendió que las cuentas municipales presentan una situación económica saneada y cumplen todos los indicadores exigidos por la ley.
El portavoz del Grupo Popular, Sergio Abril, sostuvo que el incremento de los fondos líquidos del Ayuntamiento no responde a una mejor gestión, sino a la existencia de partidas sin ejecutar.
«En el año 2024 dejaron sin ejecutar más de 8 millones de euros en gastos corrientes en bienes y servicios. En el 2025 hemos pasado de los más de 8 millones de euros a más de 11 millones de euros. Fantástica gestión», ironizó el concejal popular durante su intervención. También aseguró que el Ayuntamiento dejó sin ejecutar 21 millones de euros en inversiones en 2024 y 19 millones en 2025. «Deben 21 millones de euros del 24 y 19 millones de euros del 25 a la población de Palencia en inversiones reales», afirmó.
También intervinieron el resto de grupos de la Corporación, que coincidieron en reconocer que las cuentas municipales cumplen los indicadores de estabilidad, aunque discreparon sobre la interpretación política del superávit.
Por parte de Vamos Palencia, Marta Font puso el foco en la ejecución del presupuesto y en la necesidad de explicar por qué determinadas partidas no llegan a materializarse. La portavoz insistió en que el dato relevante no es únicamente cuánto dinero queda en las arcas municipales al cierre del ejercicio, sino conocer qué actuaciones previstas no se han llevado a cabo y cuáles han sido las razones.
Desde Izquierda Unida, Rodrigo San Martín señaló que el equipo de Gobierno «era una esperanza para Palencia, pero 3 años después os habéis convertido en aquello que tanto criticabais, una simple copia del Partido Popular».
Por su parte, el portavoz de Vox, Emilio Polo, comentó que lo «preocupante de todo esto es que sobra dinero» y que «no se pone soluciones a que este Ayuntamiento funcione como tiene que funcionar y que ese dinero se revierta en inversiones buenas para los palentinos».
En cuanto a los concejales no adscritos, Sonia Lalanda aportó que, esto «no ha ocurrido por «magnífica gestión» sino porque «como contratación está atascado, si no se ha podido gastar, hay dinero». Y propuso que este dinero, al «ser de los palentinos», que «no se suba nada, incluso que se analice la posibilidad de bajar el IBI».
Frente a estas críticas, el concejal de Hacienda, Carlos Hernández, rechazó que el equipo de Gobierno se atribuya méritos extraordinarios por el resultado de las cuentas.
«De verdad que no son medallas. Os lo digo sinceramente. Yo aquí no me pongo ninguna medalla. La alcaldesa no se pone ninguna medalla. Cumplimos con nuestro deber», aseguró.
Hernández centró buena parte de su intervención en defender que el Ayuntamiento cumple las principales reglas fiscales fijadas por la ley. Explicó que la liquidación presenta estabilidad presupuestaria, respeta la regla de gasto y mantiene el endeudamiento muy por debajo del límite legal.
«Esta regla es importante porque no se trata de tener mucho dinero sino de lo que puedes gastar, sino de lo que la ley te permite gastar», señaló al referirse a la regla de gasto. El edil recordó que el límite de gasto para 2025 se situaba en 73,1 millones de euros y que el Ayuntamiento ejecutó 71,4 millones, lo que ha permitido cumplir este requisito.
En cuanto a la deuda, Hernández indicó que la deuda viva municipal asciende a 37,9 millones de euros, lo que representa el 46,11% de los ingresos corrientes del Ayuntamiento, muy por debajo del 110% permitido por la normativa.
«¿Qué se puede extraer de este dato? Que es un ayuntamiento desde el punto de vista de la deuda saneado. No estamos endeudados. Tenemos un gran margen», afirmó.
El concejal concluyó reivindicando el estado de las cuentas municipales como una herencia positiva para futuros gobiernos. «Tener un presupuesto anterior saneado cumpliendo todas las reglas que la ley establece es muy importante. Y esta es la herencia que vamos a dejar», añadió.
La alcaldesa, Miriam Andrés, tomó la palabra para cerrar el debate y respondió directamente a algunas de las críticas formuladas por el PP. Rechazó afirmaciones como que el Ayuntamiento funcione «a pesar» del actual equipo de Gobierno o que los concejales acudan al pleno «con las manos en los bolsillos».
«Venimos con los expedientes completos, con los expedientes estudiados y con los deberes hechos», afirmó la regidora.
Andrés aprovechó además para defender la gestión realizada en el servicio de limpieza. Aseguró que la ciudad se encuentra «bastante más limpia» que al inicio del mandato y destacó la reducción de las quejas vecinales y una mayor capacidad de respuesta ante las incidencias.
«Está la ciudad bastante más limpia que lo que nos la encontramos, pero bastante más», aseguró, antes de anunciar que el Ayuntamiento acometerá una modificación del servicio aprovechando parte del remanente. «Con este remanente, para que se queden tranquilos, acometeremos una modificación del servicio de limpieza (…) para que funcione aún mejor».
La alcaldesa rechazó también la idea de que el superávit sea consecuencia de una falta de actividad municipal. «No es verdad eso de que nada gasta el que nada hace», respondió, reivindicando las inversiones realizadas en distintos barrios de la ciudad.
Por último, Miriam Andrés insistió en que el incremento de la recaudación no ha ido acompañado de una subida de impuestos y defendió la expresión utilizada en la rueda de prensa posterior a la liquidación.
«Se ha recaudado más, efectivamente, sin aumentar la presión fiscal; se ha invertido más y tenemos superávit. Un triunfo no. Se han quedado con una parte de la rueda de prensa. Yo dije ‘magnífica gestión presupuestaria’, sí, presupuestaria», concluyó.





