La solidaridad, el deporte y la convivencia familiar se volvieron a dar la mano en el norte de la provincia con la celebración de la IV Marcha Solidaria Cembrero – Memorial Mariano Gregorio. Una cita importante en el calendario de la comarca Boedo-Ojeda que este año regresó con una extraordinaria participación y un ambiente festivo inmejorable.
Por un día, Cembrero —una pequeña localidad situada a unos 12 kilómetros de Herrera de Pisuerga— y el pueblo vecino de San Martín del Monte rompieron con su tranquilidad habitual. Estas dos pequeñitas localidades norteñas se llenaron por completo de gente, de vida, de risas y de una enorme diversión, demostrando el poder de convocatoria que tiene el tejido rural cuando se mueve por una causa justa.
Participación multirregional frente al calor
Tras el éxito de la pasada edición, en la que se alcanzaron casi los 280 inscritos, la marcha volvió a reunir a cientos de andarines, corredores y ciclistas. La convocatoria atrajo a participantes llegados desde distintos puntos como Palencia capital, Valladolid, Santander y Castro-Urdiales, sumándose a una gran representación de vecinos de toda la zona de Herrera de Pisuerga, Villameriel y numerosos pueblos aledaños.

A pesar de las altas temperaturas registradas durante la jornada, la organización desplegó todos sus recursos para mitigar el impacto del sol en el itinerario de 9,5 kilómetros. Los asistentes recibieron sombreros protectores y dispusieron de pulverizadores de agua a lo largo del trayecto. Asimismo, a mitad de la ruta se habilitó un punto de avituallamiento con agua, fruta y galletas para reponer fuerzas antes de reanudar el camino, que pudo completarse tanto a pie como en bicicleta, a caballo o en poni.
Convivencia y un gran sorteo de comercios locales
A la llegada a la línea de meta, la jornada continuó con un abundante lunch de convivencia elaborado gracias a la colaboración de numerosos voluntarios, donde se sirvieron tortillas, empanadas, sándwiches, snacks, fruta fresca y postres caseros.
El broche de oro lo puso el tradicional sorteo solidario, compuesto en esta ocasión por 36 lotes de productos y vales donados generosamente por los comercios y negocios de la comarca. Entre los obsequios más destacados figuraron un fin de semana de alojamiento, un masaje, un tratamiento facial, una cena para dos personas, un jamón y, como principal novedad de esta cuarta edición, dos entradas para el Parque Warner, además de múltiples lotes con vinos, pastas, bombones, conservas y embutidos.
Apoyo directo a COCEMFE Palencia
Más allá de la diversión y el reencuentro vecinal, el motor principal del evento radica en su carácter benéfico. La recaudación íntegra de la marcha se destinará a la sede de COCEMFE en Palencia, contribuyendo de forma directa a financiar los proyectos y la labor diaria que desarrolla la entidad en favor de las personas con discapacidad y sus familias en la provincia.
Desde la organización han trasladado su más sincero agradecimiento a todas las empresas y comercios colaboradores, así como a las personas que participaron de forma presencial o mediante sus donaciones a distancia, permitiendo que la ilusión y la solidaridad sigan caminando de la mano en el norte palentino.










