El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, reconoció hoy que se pudieron cometer “actos reprobables” durante la conquista de América por parte de quienes participaron en aquella hazaña, tal y como ha asumido recientemente el rey Felipe VI, aunque rechazó que por ello aparezcan “siempre como los malos de la película”, sin tener en cuenta su contribución al desarrollo del considerado entonces como nuevo mundo.
Fernández Mañueco, que participó hoy en la II Edición de los Cursos de Verano CEU-María Cristina, ‘La Herencia cultural de la hispanidad’, reivindicó que la Comunidad, que participó en la conformación de la nación española, es también un “importante nexo” entre España y América.
En su intervención en este foro, el jefe del Ejecutivo autonómico abordó el debate sobre la conquista de América. “Castellanos y leoneses aún soportamos el dedo acusador de cometer una barbarie sin fin”, lamentó. “Me niego a que seamos el único país que acepte el relato negro”, afirmó, antes de añadir que le “indigna” que España y Castilla y León, aparezca “siempre como los malos de la película”.
Igualmente, mantuvo que “no se puede entender nuestro país, nuestra nación, nuestra patria” sin el papel desempeñado por los antiguos reinos de León y Castilla, origen de la actual Castilla y León. En ese sentido, recordó la frase de Julián Marías de que “Castilla se hizo España” y defendió que, como recoge el Estatuto de Autonomía, desde tierras castellanas y leonesas “nacieron y vivieron figuras esenciales para la cultura hispánica”.
De esta forma, Fernández Mañueco destacó que Castilla y León no solo contribuyó “de manera decisiva» a la formación de España, sino que también actuó como “un importante nexo entre España y América”, con unas relaciones que calificó de “intensas”. Así, repasó algunos episodios históricos, como el respaldo de Isabel la Católica al proyecto de Cristóbal Colón o la participación de hombres y recursos procedentes de Castilla y León en los primeros viajes al continente americano.
Igualmente, el presidente se refirió a la huella de la Comunidad en la toponimia americana, ya que “poco a poco” fueron surgiendo al otro lado del océano Atlántico ciudades con el mismo nombre que en Castilla y León. Así se refirió a las Ávila de Venezuela y Ecuador; a los Burgos de Colombia y México; a los León de México, Colombia y Argentina; a la Palencia de Guatemala; a las Salamanca de México, Chile, Perú, Venezuela y Estados Unidos; a las Segovia de Venezuela y Nicaragua; a las Valladolid de Honduras, México y Ecuador y a las Zamora de Venezuela.
También Fernández Mañueco quiso recordar la labor de castellanos y leoneses como Toribio de Benavente, Andrés de Olmos o Toribio de Mogrovejo, así como Bernardo de Sahagún o Antonio Herreros.





