Puente celebra una apertura que “pasa a formar parte de la vida cotidiana de miles de personas”: “La A-11 es una carretera que acaba contando la historia de un territorio”
CAL
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible abrió hoy oficialmente los dos nuevos tramos de la A-11 en Valladolid, que suman 25,5 kilómetros en sentido hacia la capital del Pisuerga y 30,7 hacia Peñafiel, tras una inversión de 264 millones de euros, y que llegará a 90 kilómetros en esta vía desde 2018, en su totalidad, en la “primera parte de 2027”, si todo transcurre según lo previsto, tal y como avanzó hoy el titular de esta cartera, el vallisoletano Óscar Puente, durante el acto de inauguración celebrado en plena vía, en el entorno del Monasterio de Santa María de Valbuena. “Cerraremos 2026 con más de 80 kilómetros ya culminados, y otros diez en 2027”, comentó Puente, quien manifestó que actualmente “se desarrolla o proyectan todos los tramos de la vía”, en Soria, Burgos, Valladolid y Zamora.
El acto contó con la protesta de varios miembros de la Plataforma A11 Pasos, de Peñafiel, contrario a la apertura de la vía de forma parcial.
Durante el acto de apertura, al que no asistieron representantes de la Junta y la Diputación, Puente celebró una inauguración de una vía que “pasa a formar parte de la vida cotidiana de miles de personas” y reflexionó: “Creo que hay carreteras que acaban contando la historia de un territorio. Y la A-11 pertenece claramente a esa categoría. Porque hablar de la autovía del Duero es hablar también de una parte de la historia reciente de Castilla y León, de Soria, de Burgos, de Valladolid y también de Zamora. Es seguir el curso del río Duero desde el este de la Comunidad hasta Portugal y es hablar de una infraestructura que lleva más de dos décadas avanzando”, comentó el ministro, quien admitió que “no lo ha hecho a la velocidad que nos gustaría”.
Puente concretó que hoy se ponen en marcha 25,5 nuevos kilómetros de la autovía del Duero entre los enlaces de San Bernardo, Valbuena de Duero y Villabáñez en sentido Soria; y 30,7 en sentido Valladolid, una situación “un tanto extraña, un tanto inhabitual”, admitió. Además, manifestó que “lo más importante” de la infraestructura “es que sirve para mejorar la vida de quienes se desplazan cada día por este corredor, para hacerlo con mayor seguridad”, parámetro en el que hizo hincapié, pues esta zona, en concreto la N-122, es de las que cuenta con la “mayor siniestralidad de nuestras carreteras”, con “varias personas que han perdido la vida este año”. “Por tanto, esta obra no es sólo una cuestión de comodidad o de rapidez, sino que es fundamentalmente para la seguridad”, apuntó, como recoge Ical.
Por otro lado, consideró que está vía “acerca” las ciudades de Valladolid, Burgos, Soria o Zamora, y también a Portugal, y “hace más competitivas a las empresas” y “vertebra el territorio”, momento en el que se refirió al exalcalde de Soria y actual secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, presente en el acto.
Una historia de dos décadas
Puente recordó la “historia” de la A-11, que comentó a escribirse hace más de 20 años, cuando en 2004 se puso en servicio la variante del Burgo de Osma (Soria), y 11 años después, la de Aranda de Duero (Burgos). Luego hubo que esperar hasta 2019, sostuvo, para volver a abrir nueve kilómetros más y a partir de ahí la “historia cambia de rumbo y sobre todo cambia de ritmo”, dijo, con la llegada “del Gobierno del PSOE”.
Así, en abril de 2019 se pusieron en servicio los tramos Santiuste-El Burgo de Osma; un mes después, La Mallona-Venta Nueva; en 2020, San Esteban de Gormaz-Langa de Duero; y en 2022, Venta Nueva-Santiuste. Ya en 2023, El Burgo de Osma-San Esteban de Gormaz; y “hace apenas dos meses”, el 22 de junio, se puso en servicio la conexión de la variante de Aranda con la N-122, en el entorno de Castrillo de la Vega.
“Durante demasiado tiempo, la A-11 se escribió con puntos suspensivos. Lo que estamos haciendo ahora es convertirlos en una línea continua”, esgrimió Puente, quien precisó que desde 2018 se han puesto en servicio más de 55 kilómetros y que salvo las dos variantes de El Burgo de Osma y Aranda de Duero “todos los tramos de la A-11 que hoy están en servicio se han abierto bajo el Gobierno socialista”, a los que hoy se suman 25 kilómetros más. Y a lo largo de la “primera mitad de 2027”, dijo, se terminarán por completo los dos tramos entre Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba, abiertos hoy parcialmente, con 9,7 kilómetros adicionales. “Significa que cerraremos 2026 con más de 80 kilómetros puestos en servicio desde 2018 y llegaremos a 90 en la primera parte de 2027, si todo va conforme a lo previsto. No son kilómetros anunciados, no son proyectados, no son licitados, son construidos y abiertos al tráfico”, destacó.
Puente se detuvo también en su propia aportación a la infraestructura, pues la primera obra que visitó como ministro, en “la primera semana”, fue el Viaducto del Páramo (justo delante de donde se celebró el acto), a la cual ha acudido “no menos de dos veces al año”. “Sí que hay favoritismo, es verdad, lo ha habido, porque no he visitado ninguna obra dos veces cada año de ninguna de las que tenemos en este momento en desarrollo en España”, ironizó, para aclarar que lo ha hecho por dos razones: “Porque es mi tierra y porque realmente creo que esta obra era muy necesaria, sobre todo en términos de seguridad. Y algo creo que hemos contribuido a acelerar el ritmo final de la obra. Cada visita ha tenido un propósito y hemos extraído conclusiones y adoptado decisiones que han mejorado el ritmo de trabajo”, indicó.
Futuro
De cara al futuro, apuntó que su departamento desarrolla o tiene en proyecto en estos momentos prácticamente toda la vía. En Soria ya está el proyecto del último tramo en redacción, Los Rábanos-La Mallona; y en ejecución el de Langa de Duero-Aranda, que es el proyecto de carreteras “más importante desde el punto de vista económico” en la actualidad, con una licitación de 212 millones de euros. También se encuentra en proyecto el tramo entre Castrillo de la Vega (Burgos) y el límite provincial de Valladolid, que “se está redactando”, y que se unirá al que arranca en Quintanilla y concluye en el límite provincial, que esta en redacción y que incluye la variante de Peñafiel. Por último, también se encuentra en proyecto de remodelación el enlace con la ronda exterior de Valladolid VA-30.
“No hay por tanto un solo kilómetro de esta autovía que no esté ejecutado, en ejecución o en redacción de proyecto. Y yo siempre digo que esto es lo fundamental porque las obras de infraestructuras tienen unas fases. Si no hay papeles, si no hay proyectos, no puede haber obras. Si no hay obras, no puede ponerse en servicio un tramo. Cuando no hay papeles, cuando no hay declaraciones de impacto ambiental, cuando no hay estudios de viabilidad, cuando no hay proyectos, hablar de obras es hablar de entelequias. Nosotros hablamos de realidades”, defendió Puente.
Pero el ministro redundó en la idea de que la A-11 “no termina aquí” y “tiene que llegar hasta Portugal”, con lo que el Ministerio mantiene los trabajos en los “tramos más prioritarios de la provincia de Zamora”, como son el proyecto de la variante de Fonfría y Alcañices. Además, está en obras el tramo San Martín del Pedroso- Frontera portuguesa. “Queda mucho trabajo, pero sabemos perfectamente cuál es”, resumió.





