Para muchos de los que ayer por la tarde pasaban por el Paseo del Salón, la escena podía llevar a engaño. Un corrillo cada vez más grande, cientos de jóvenes alrededor y, en el centro, unos chavales midiéndose con poses, gestos y movimientos mientras el público reaccionaba a cada jugada. No era ninguna actividad incluida en el programa de fiestas de San Antolín. Eran las ya famosas ‘batallas de aura’, una tendencia que ha saltado de las redes a la calle y que ayer reunió a cientos de personas en pleno centro de Palencia.
Pero, ¿qué es exactamente una batalla de aura? Para entenderlo hay que empezar por una palabra que se ha convertido en habitual en las redes sociales: «aura». En el lenguaje de internet, tener aura significa transmitir carisma, seguridad, estilo o una determinada presencia. Y, como ocurre con casi cualquier tendencia de TikTok, también se puede ganar, perder o incluso «farmear» aura.
«Farmear aura» consiste, básicamente, en hacer algo que aumente esa supuesta puntuación imaginaria. Una pose, un baile o cualquier gesto que consiga llamar la atención puede servir para sumar puntos de aura. Si ocurre lo contrario y el participante queda en evidencia, ‘la pierde’. En eso consiste.
A partir de ahí nacen las batallas de aura. Dos personas se colocan frente a frente y disponen de unos segundos para intentar demostrar quién tiene más presencia o carisma. Cada participante recurre a sus propios movimientos, poses, gestos o ocurrencias para intentar imponerse al otro.
Alrededor de los participantes se forma un corrillo que anima, reacciona a cada movimiento y puede decidir quién ha ganado la batalla. Cuanto más ‘flow’ tenga, o inesperado o divertido sea el momento, mayor es la reacción. La recompensa es conseguir ese intangible «aura»
Eso mismo pudo verse ayer por la tarde en el Salón. El público, formado principalmente por adolescentes y jóvenes, se concentró alrededor de las ‘batallas de aura’. Ya ocurrió hace poco en Burgos, Valladolid… y ahora llegó a Palencia. La tendencia se ha extendido con rapidez durante este verano y ha alcanzado distintos puntos de España.





