El coche circulaba a 227 kilómetros por hora por una carretera de Palencia. El copiloto llevaba un teléfono móvil y decidió grabar la escena. Después, el vídeo acabó publicado en una conocida red social. Esto mismo que sus protagonistas compartieron en internet, lógicamente terminó llegando a los especialistas del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de Palencia, que consiguieron finalmente localizar el lugar y determinar quién iba al volante.
La Guardia Civil ha investigado al conductor por un delito contra la seguridad vial después de comprobar que circulaba a 227 km/h, una velocidad que superaba en 137 kilómetros por hora el límite establecido en esa vía.
Los hechos se remontan a una grabación que fue difundida posteriormente en redes sociales. Los agentes del GIAT iniciaron un análisis de las imágenes para determinar dónde se había producido la circulación y a qué velocidad avanzaba el vehículo.
Tras ese proceso, pudieron concretar el tramo de carretera, establecer que el vehículo había alcanzado los 227 km/h e identificar al conductor. La persona investigada fue puesta a disposición judicial.
La infracción, según recuerda la Guardia Civil, encaja en un delito de exceso de velocidad al superar en más de 80 km/h la velocidad reglamentariamente establecida.
Este tipo de delito puede conllevar una pena de prisión de entre tres y seis meses, una multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquier caso, lleva aparejada también la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de entre uno y cuatro años.





