El alcalde de Villamuriel de Cerrato, Roberto Martín, ha asegurado que el Ayuntamiento no tomará ninguna decisión que perjudique a los vecinos en relación con el proyecto de instalación de una planta de biometano en el municipio. Así lo manifestó durante el pleno municipal celebrado el miércoles 30 de septiembre, en el que también anunció una serie de medidas para abordar el proyecto con la participación de los grupos políticos y los colectivos locales.
«No vamos a tomar ninguna decisión que vaya en contra de los intereses de Villamuriel o de aquello que nuestros vecinos consideren perjudicial para nuestro municipio y para su calidad de vida», afirmó Martín.
Entre las medidas anunciadas figura la convocatoria de una reunión de trabajo con todos los grupos municipales y los técnicos competentes una vez que el expediente del proyecto sea público. El objetivo será estudiar la documentación y preparar conjuntamente las alegaciones que presente el Ayuntamiento.
El alcalde también avanzó una ronda de reuniones con las asociaciones vecinales y los colectivos representativos de Villamuriel para conocer sus opiniones, resolver dudas y recoger propuestas antes de fijar la posición definitiva del Consistorio.
A estas actuaciones se suma la intención de impulsar una declaración institucional consensuada que permita trasladar una postura común de la Corporación municipal sobre el proyecto.
Martín defendió que el procedimiento debe abordarse «desde la serenidad, el rigor técnico y el respeto institucional», y señaló que el equipo de Gobierno debe representar y defender a los vecinos, en lugar de «generar enfrentamientos políticos ni alimentar la confrontación».
PSOE e IU también han mostrado su rechazo al proyecto
El anuncio del alcalde llega después de que los grupos de la oposición hayan expresado públicamente también sus dudas y su rechazo a la instalación. El PSOE de Villamuriel manifestó su preocupación por el proyecto promovido por Naturgy tras reunirse con representantes de la empresa. Los socialistas señalaron que la planta podría tratar más de 100.000 toneladas de residuos orgánicos al año y cuestionaron los posibles efectos sobre el medio ambiente, los olores y la calidad de vida de los vecinos.
Por su parte, Izquierda Unida también ha mostrado su oposición a la macroplanta. Precisamente, la iniciativa de IU fue objeto de una moción en el pleno del 30 de septiembre que salió adelante por unanimidad. «Presentamos esta moción porque creemos que Villamuriel tiene que estar por encima de cualquier sigla. Queremos que nuestros vecinos y vecinas tengan toda la información, puedan participar y que el Ayuntamiento defienda los intereses de nuestro pueblo. Hemos conseguido que todos los grupos vayamos a una y eso es una buena noticia para Villamuriel”, señalan.





