Pedro Sánchez defiende intervenir el mercado y avisa de que son medidas de “puro sentido común”
Servimedia / ICAL
El Consejo de Ministros aprobó este martes dos nuevos reales decretos-ley con medidas para intentar paliar el problema de acceso a la vivienda, en términos similares a los que la pasada semana fueron derogados en el Congreso, lo que desencadenó la convocatoria anticipada de elecciones por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para el 29 de noviembre. La principal novedad es la movilización de un fondo de 10.000 millones para financiar sin intereses y con hasta 50.000 euros, la compra de la primera vivienda, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
Las normas fueron impulsadas por el Ejecutivo tras la alarma social y las protestas provocadas a partir del desahucio en camilla, en Madrid, de Maricarmen, una anciana de 87 años. Ello impulsó protestas del Sindicato de Inquilinas y acampadas en la Puerta del Sol y otras ciudades al margen de la capital. UGT y CCOO han atendido la petición de esta organización y han convocado para este otoño una jornada de huelga general.
Los decretos tendrán que volver a votarse en el Congreso, pero ya en la Diputación Permanente, donde Junts no es necesario para completar la mayoría del Gobierno. Uno de los decretos fue apoyado por el PNV y el otro no, por lo que, si esta formación vasca no cambia su posición, el Ejecutivo podría aprobar un decreto, con la prohibición de desahucios, y no el que renueva automáticamente los contratos de alquiler.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Pedro Sánchez señaló que hay 21 medidas que pasan, entre otras cosas, por crear en el ICO una línea de financiación de 10.000 millones para financiar, sin intereses, con hasta 50.000 euros a quienes compren su primera vivienda. Otra acción busca que los inquilinos puedan desgravarse parte de lo que pagan que, según ejemplificó Sánchez, podría ser que alguien que abona 800 euros al mes, se descuente en el IRPF hasta casi 1.000 euros.
Más oferta
También explicó que los decretos van a permitir crear más oferta, impulsando 280 millones de euros en avales para fomentar la construcción industrializada de la vivienda para acortar los plazos. También se van a destinar 400 millones para “ayudar” a los proveedores de vivienda social, mientras que la empresa pública Casa 47 va a adquirir miles de inmuebles para vivienda social, procedentes de la Seguridad Social.
Otro objetivo es “dar tranquilidad a la gente”, según Sánchez, quien dijo que se topará las subidas del alquiler en los próximos dos años. Eso sí, reconoció que en el decreto de hace una semana el objetivo era “más ambicioso”, aunque se resignó a que ahora no hay mayoría parlamentaria para ello. Así, mostró su deseo de que al menos se pueda aprobar el primero de los decretos, que sí contó con el apoyo del PNV. “Trabajaremos para que sea así con los dos”, matizó.
Igualmente, indicó que se fijan “reglas claras” sobre cuándo y cómo comienzan los contratos de alquiler, lo que da certidumbre también a los caseros, sin que el “esfuerzo” para proteger a las personas vulnerables recaiga en los pequeños propietarios.
Por otra parte, para combatir la especulación”, Sánchez dijo que se regula el alquiler de temporada, de habitaciones y se limita la compra de vivienda por parte de los fondos buitre y vinculando los beneficios fiscales de las socimi al alquiler asequible. También se obligará a los pisos turísticos a tributar como lo que son”, igual que hacen los negocios como los hoteles.
También se regula la publicidad, promoción y oferta de arrendamientos de vivienda que deberá incluir el índice de referencia del precio del alquiler de vivienda, el límite de renta aplicable en los ámbitos sujetos a limitación legal, así como la condición de gran tenedor del arrendador, cuando proceda.
El marco regulatorio en materia de desahucios se mantiene respecto al anterior texto, y se incorpora el pago, por parte de las administraciones, de posibles costas procesales e intereses moratorios en su caso.
Intervención muy deseada
Para Sánchez, son medidas de “puro sentido común” porque la situación de la vivienda actual requiere de “una intervención profunda” que, además, es “muy deseada” por la mayoría de la ciudadanía. “Es una cuestión de humanidad”, agregó el jefe del Ejecutivo, quien manifestó que el Gobierno ha sabido enfrentarse a otras crisis como el coste de la energía tras el estallido de la guerra en Ucrania.
“Este Gobierno ni tira la toalla ni dejamos tirada a la gente. No vamos a permitir que haya ningún desahucio más como el que sufrió Maricarmen o como los que hemos visto después de que decayeran los reales decretos-ley el pasado viernes. Ni durante lo que resta de legislatura ni, esperemos, durante la siguiente, si los ciudadanos nos dan una mayoría más rotunda”, apuntaló Sánchez.
Con todo, asumió que estas medidas, “por sí solas”, no van a resolver por completo el problema de la vivienda, ya que se deben construir muchas más viviendas para afrontar el “reto” que afronta España y otros países.





