Efectivos de la Policía Nacional han procedido a la detención de una mujer en Palencia, a la que se le atribuyen un delito de robo con violencia o intimidación y amenazas, junto con otros posibles delitos contra la seguridad vial. La detención se produjo después de que la implicada sustrajera varios artículos de un establecimiento y agrediera a uno de los vigilantes de seguridad que intentaron frenar su escapada.
Los hechos se remontan al 10 de octubre, alrededor de las tres de la tarde, y tuvieron como escenario el establecimiento KiK, en el centro comercial Las Huertas, situado en la avenida de Madrid de la capital. Conforme a las diligencias llevadas a cabo, los vigilantes del local se percataron de que podían haber sido sustraídas varias prendas de ropa y trataron de retener a las dos mujeres hasta que se personara la Policía.
Fue en ese momento cuando una de ellas se encaró con uno de los vigilantes y le asestó un puñetazo en el pecho, a la vez que le advertía de que lo agrediría con un objeto cortante. Después, las dos mujeres se subieron a un vehículo con el que pretendían salir del aparcamiento. Al volante, una de ellas emprendió la marcha a toda velocidad y lanzó el coche contra los vigilantes, que se vieron obligados a quitarse de en medio para no ser atropellados. Uno de ellos fue incluso arrastrado durante varios metros al tratar de agarrarse al vehículo.
La fuga siguió por diferentes calles de la ciudad, con la conductora circulando a gran velocidad, sin atender a las señales que le ordenaban detenerse y pasando semáforos en rojo, lo que puso en riesgo a otras personas que transitaban por la vía pública. A raíz del aviso recibido por el CIMACC-091, distintas dotaciones de la Policía Nacional se coordinaron para dar con el paradero del vehículo. Finalmente, los agentes lograron darle alcance en el kilómetro 2 de la autovía A-610, en sentido Magaz de Pisuerga, donde identificaron a las dos ocupantes y arrestaron a una de ellas por su presunta vinculación con lo ocurrido. La segunda mujer fue conducida a dependencias policiales para ser identificada.
En la operación también tomó parte la Policía Local de Palencia, que respaldó la actuación. Además, la Guardia Civil se implicó en lo referente al vehículo, ya que el lugar de la interceptación pertenece a su demarcación, y asumió las actuaciones en materia de tráfico. Por otro lado, los agentes lograron recuperar diversas prendas de ropa que habían sido sustraídas, estas fueron devueltas al establecimiento quedando en depósito en manos de su responsable y a disposición de la autoridad judicial por si resultaran necesarias a lo largo del procedimiento. Tras completar las diligencias policiales, la detenida fue puesta a disposición de la autoridad judicial competente.









