Los responsables de la empresa palentina advierten de las dificultades para encontrar profesionales cualificados y señala que buscan personal incluso fuera de España
ICAL
El Grupo Inmapa recibirá el XI Premio Trayectoria Empresarial de CEOE Empresas de Palencia en reconocimiento a sus casi 60 años de actividad industrial, crecimiento y contribución al desarrollo económico de la provincia. El galardón, acordado por el Comité Ejecutivo y la Junta Directiva de la organización empresarial, se entregará el próximo 25 de noviembre en una ceremonia patrocinada por Banco Sabadell y Seguros Red Mediaria, con la colaboración de Vídeo Bravo.
La compañía, fundada en 1967 por Pedro Sagredo Sainz de Aja, tiene su sede en Villamuriel de Cerrato y cuenta actualmente con una plantilla de 530 trabajadores repartidos entre sus divisiones de fabricación de utillajes y piezas aeronáuticas. Su actividad se extiende a sectores como el aeronáutico, la defensa, la automoción, el ferroviario, el naval y el espacial, entre otros, y su previsión de negocio anual supera los 65 millones de euros. El grupo acumula más de 60.000 proyectos ejecutados y dispone de instalaciones que ocupan parcelas con una superficie total superior a los 220.000 metros cuadrados.

Miguel Sagredo, responsable de la compañía, reconoció que el premio les ha llegado “un poco de sorpresa”, aunque agradeció que el sector empresarial palentino valore su trayectoria. En este sentido, consideró que este tipo de reconocimientos sirven de estímulo para continuar con la actividad diaria y seguir mejorando.
La empresa nació como un taller de matricería con recursos limitados y ha evolucionado mediante la diversificación de su actividad y la incorporación de nuevos sectores. “Lo que más hemos hecho a partir de ahí ha sido diversificar, mejorar, innovar, buscar otros segmentos de mercado y otros sectores”, explicó Sagredo, quien recordó que actualmente trabajan para ámbitos como el naval, la defensa, el espacio, la aeronáutica y la industria alimentaria, además de mantener su presencia en la automoción, un sector que atraviesa “tiempos muy convulsos en Europa”, señaló en declaraciones recogidas por Ical.
Dificultad para encontrar trabajadores especializados
Por su parte, Pedro Sagredo puso el foco en las dificultades para encontrar trabajadores cualificados y en el desconocimiento que, a su juicio, existe sobre la actividad de la empresa entre parte de la población palentina. Aunque considera que Inmapa es reconocida como una gran compañía, señaló que no siempre se conoce con precisión a qué se dedica y cuál es su especialización industrial.
Preguntado por la falta de mano de obra y las dificultades para acometer nuevos proyectos, Pedro Sagredo confirmó que la situación es “muy complicada”. Explicó que la compañía recurre a todas las herramientas disponibles, desde los servicios relacionados con el desempleo hasta las empresas de trabajo temporal y las consultas por Internet, pero que la oferta de profesionales resulta insuficiente para cubrir la demanda existente.
La trayectoria de Inmapa también estuvo marcada por su capacidad de adaptación a los cambios del mercado. Pedro Sagredo recordó que, a finales de los años noventa, el crecimiento de la actividad vinculada a la automoción se vio condicionado por las exigencias de los grandes proveedores europeos. La empresa recibió entonces el mensaje de que era “muy pequeña para los proyectos europeos y muy grande para los proyectos españoles”, una situación que les llevó a replantear su estrategia.
La respuesta fue apostar por la diversificación, un proceso que, según reconoció, resultó complejo durante los primeros años. La compañía mantuvo desde entonces una política de crecimiento y adaptación a nuevos mercados y tecnologías. En los dos últimos años, además, reforzó su apuesta por el sector de la defensa, en el que está experimentando un crecimiento importante.









