UGT da una semana de margen para desbloquear la negociación del convenio colectivo de Seda. Si no hay avances, el sindicato convocará una reunión en el Servicio Regional de Relaciones Laborales (SERLA) con una convocatoria de huelga para noviembre. Lo anunció Alfredo Soria durante la concentración celebrada este miércoles frente a la fábrica de la empresa en Palencia, en el paseo del Padre Faustino Calvo.
El conflicto lleva un año sobre la mesa y, según explicó Soria, la negociación está bloqueada porque la empresa condiciona el avance de las conversaciones a que los representantes de los trabajadores acepten primero su propuesta salarial. El sindicato sostiene que ya presentó su propia plataforma y que durante los primeros seis meses de negociación la empresa rechazó sus planteamientos.
La propuesta de la dirección contempla una subida salarial fija del 3% para este año y del 1,5% tanto en 2027 como en 2028. El resto, hasta alcanzar como máximo el IPC, estaría condicionado al absentismo laboral. Este último punto es uno de los principales motivos de desacuerdo para UGT, que considera que los porcentajes exigidos son difíciles de cumplir, entre otras razones, por los tiempos de espera de la sanidad pública para pruebas y consultas.
Soria señaló que la plantilla no está dispuesta a aceptar esas condiciones ni a renunciar a las mejoras que ya recoge el convenio. También considera insuficiente la subida planteada por la empresa.
UGT reclama una subida salarial del 12,5%
Frente a la propuesta empresarial, el sindicato defiende una subida salarial del 12,5%, además de una actualización vinculada al IPC real a final de año, según detalló Soria al explicar sus reivindicaciones.
La plataforma incluye también tres días de reducción de jornada, diez horas de permiso retribuido para acompañar a familiares al médico y un día de libre disposición retribuido para asistir a ceremonias y celebraciones, como bautizos.
El representante sindical justificó estas peticiones por las condiciones de trabajo de la fábrica, donde la plantilla trabaja a cinco turnos, de lunes a domingo, incluidos festivos y noches. A su juicio, el convenio necesita incorporar medidas que permitan compatibilizar mejor el trabajo con la vida personal y familiar.
Otro de los argumentos de UGT es la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante los últimos años. Soria explicó que, desde 2012, la empresa ha garantizado actualizaciones salariales ligadas al IPC, pero no incrementos adicionales. Según los datos que citó del Instituto Nacional de Estadística (INE), la cesta de la compra ha subido entre un 45% y un 50%, mientras que las actualizaciones salariales acumuladas han sido del 27%.
El sindicato pretende recuperar parte de esa diferencia y sostiene que la negociación debe abordar tanto los salarios como las condiciones laborales.
Una nueva reunión este jueves
La concentración celebrada a las puertas de la fábrica forma parte de las medidas de presión de UGT para intentar que la negociación avance. El sindicato espera que la reunión prevista para este jueves a las 8.30 horas permita acercar posturas y encontrar una salida al conflicto.
Soria aseguró que la intención de los representantes de los trabajadores es alcanzar un acuerdo, aunque advirtió de que, si al terminar la semana no hay una propuesta clara, darán el siguiente paso y convocarán el SERLA con vistas a una huelga en noviembre.
La plantilla de Seda está formada por unos 300 trabajadores.











