Aprobada la nueva Ordenanza Fiscal de la tasa de residuos en Palencia, que la oposición llama «basurazo», después de meses de debate

Pleno Ayto Palencia Julio 2025

Combinará un tipo fijo más uno variable, que grava cada metro cúbico de agua consumido por cada hogar, a partir de enero de 2026

¿Cómo se calcula cuánto contamina cada domicilio de la ciudad? Según el concejal de Hacienda, Carlos Hernández, la ciencia no ha llegado a determinarlo. No existe un dispositivo que mida los residuos que genera una familia o un negocio y el impacto que tiene sobre su municipio, que tiene que ocuparse de un servicio tan fundamental como es la recogida y tratamiento de la basura o la depuración de las aguas residuales, entre otros. Y este dilema, que parece muy general, ha copado nuevamente buena parte del Pleno Municipal del Ayuntamiento de Palencia este jueves, donde por fin se ha aprobado la Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa del Servicio de Recogida y Transporte de Residuos Sólidos Urbanos, en debate desde hace varios meses y que ya obtuvo un primer «no» de la corporación el pasado mes de diciembre.

La cuestión de fondo, hay que recodar, es que la ley establece que los municipios deben adecuar esta tasa a cuánto contamina cada vecino. Y la de forma, es cómo calcularlo y qué precio ponerle.

La ordenanza, que ha recibido el sobrenombre de «Basurazo» por parte de Vox y del grupo popular, ha salido adelante con el voto favorable del PSOE, Vamos Palencia (que en diciembre había votado en contra) e IU-Podemos y entrará en vigor a partir de 2026. El cambio del sentido del voto de Vamos Palencia se justifica, según ha explicado Marta Font, en las fechas, ya que al iniciarse el próximo enero permite compensar esa subida «con la reducción del IBI que pedíamos. Ahora votamos sí porque planteamos que ambas figuras impositiva entren en vigor en 2026».

Sin embargo, la entrada en vigor el próximo año implica un retraso en el límite que establecía la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que impone a los Ayuntamientos, en palabras del concejal de Hacienda, Carlos Hernández, «la obligación de regular una tasa que sea lo suficiente para hacer frente al coste de servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos sólidos urbanos». El edil recordaba en el pleno que la Junta de Castilla y León ha requerido al Ayuntamiento de Palencia una explicación sobre el incumplimiento de esa ley, que tenía como fecha límite el pasado mes de abril. «Se ha explicado que se llevó al Pleno, pero fue rechazado, y que lo traemos de nuevo para que, en cumplimiento de esta ley los concejales se pronuncien».

Y lo han hecho. A pesar de que finalmente la nueva ordenanza ha salido adelante, el llamado «basurazo» ha sido duramente criticado, sobre todo, por el Grupo Popular y por Vox.

En qué queda la tasa de residuos

La cuota fija de la tasa de basuras será sustituida por una doble modalidad, según ha recordado Hernández. A partir del próximo ejercicio, nos encontraremos con una tasa fija y otra variable. La fija será de 44,56 € para todos los domicilios, y además se gravará cada metro cúbico de agua consumido con una tarifa tipo anual de 0,35 €. Desde el Equipo de Gobierno, IU-P y Vamos Palencia consideran que es la manera más justa de medir cuánto contamina una familia, teniendo en cuenta que no existe un modo preciso de hacerlo. Pero éste es uno de los puntos más controvertidos de la ordenanza para la oposición.

Para compensar el incremento en los hogares más vulnerables, se establece una bonificación del 20 % para las familias que, en conjunto, no superen los 21.000 euros de renta. Mientras que, por ahora, «se ha optado por mantener a las empresas de Palencia la misma cuota. Los establecimientos comerciales y mercantiles no les afecta la ordenanza para 2026», ha avanzado Hernández, que añade que «más pronto que tarde abordaremos de manera integral esta tasa para empresarios y comerciantes de Palencia».

Existe controversia también sobre cómo se ha calculado ese gravamen para cada metro cúbico de agua consumido por un domicilio. Para ello, el servicio de Medio Ambiente ha calculado un gasto anual de servicio de 3,8 millones de euros, aproximadamente, que serían los que le supone al municipio tratar esos residuos.

Un cálculo controvertido

Una cuantificación que cuestiona Sonia Lalanda, de Vox, que cree que ese estudio previo «es ligerito» y apoya su crítica en los informes emitidos desde Intervención y Secretaría General, que indican que está calculado sobre datos no actualizados, anteriores al 30 de junio de 2023, y que no tendría bien estimada la previsión de ingresos. Y que además, el texto de la ordenanza no toma en consideración el criterio que establece la Ley de que estas tasas deberían tender al pago por generación, de manera que, «el que contamina, paga». Por lo que, además de su voto en contra, Lalanda anima «a los ciudadanos a que presenten alegaciones durante el plazo de Exposición Pública» de la ordenanza.

Y en la misma línea se ha expresado Sergio Abril, portavoz del PP en ausencia de Víctor Torres, que ha seguido el Pleno de manera telemática por estar de permiso por su reciente paternidad. «El grupo popular no ha cambiado de opinión desde que se rechazó en diciembre. Tenemos los mismos argumentos». Aunque «el basurazo que hoy se nos presenta se parece poco al de hace 7 meses», por proponer una entrada en vigor en enero de 2026, cuando el plazo terminaba el pasado abril. Y, a juicio del principal grupo de la oposición, cuando sigue sin cumplirse el precepto de «pago por generación en el sentido de que quien contamina, paga».

Pero además, Abril considera que no se está teniendo en cuenta, para el cálculo, que la ley establece que la tasa no debe ser deficitaria. «Es un basurazo soportado de forma incompleta y deficitaria de origen, exclusivamente por los domicilios particulares. Y menos mal para los locales de actividad, que no ven de momento que se aplique el basurazo… Pero que se preparen».

El objetivo de Hacienda

Críticas a las que Carlos Hernández contesta hablando de su política fiscal. «Esto no va de basurazo, ni de imposición de Pedro Sánchez, ni estas tonterías. Hay una política fiscal de este equipo de gobierno que, quizá, no se ve: nuestro objetivo es ir adecuando las tarifas de las tasas a los costes de servicio. Esa es nuestra política fiscal. Guste o no. Ustedes no tienen ninguna», ha espetado dirigiéndose al grupo popular.

Y ha anunciado que, a corto plazo, el objetivo será que el próximo septiembre se lleve al Pleno una bajada del tipo de IBI, y un «reequilibrio» de las tasas del ICIO y las licencias urbanísticas. «Y ya lo anuncio: vamos a congelar el resto de tasas para el año que viene. Eso es política fiscal. No va a haber pleno de tasas».

Más de 1 millón de euros en reconocimientos extrajudiciales

En el Pleno, además, volvió a generar debate el más de millón de euros en reconocimientos extrajudiciales, que llevaba la Orden del Día. “El problema persiste y no tiene visos de mejorar”, criticaba Sergio Abril, del PP. El edil de Hacienda justificaba que la mayor parte de esas facturas extra «sigue siendo esos contratos ya vencidos, y que siguen prorrogados y se están retrasando más de la cuenta», como la recogida de papel y cartón o el transporte urbano. El primero, afirma, «se soluciona la semana que viene», ya que se modificará el contrato para que la empresa de basuras recoja también el papel y el cartón.

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