Las Cortes de Castilla y León han aprobado este miércoles el techo de gasto presentado por la Junta y que alcanza los 10.980,30 millones de euros para 2021 con el apoyo de PP, Ciudadanos y Por Ávila, la abstención de UPL y el voto en contra de PSOE, Podemos y Vox

 

En concreto, las Cortes han aprobado este miércoles un techo de gasto no financiero un 14,6 por ciento más que el acordado para el último presupuesto aprobado por el Ejecutivo autonómico, el de 2018, y que será la referencia para elaborar las cuentas generales de la Comunidad de 2021.

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha defendido el techo de gasto, una cifra que, como ha señalado, está «condicionada» por la pandemia del Covid-19. «Hubiera sido preferible presentar un escenario con otras premisas, pero la realidad es la que es», ha manifestado.

«Estamos en recesión económica, con un importante impacto sobre el empleo y sobre el PIB, registramos una reducción de los ingresos previstos en el sistema de financiación autonómica y disminuyen también los ingresos previstos por los tributos propios y cedidos, ya que en las actuales circunstancias económicas hemos planteado no gravar más, ni a familias, ni autónomos ni a pymes», ha explicado en su comparecencia Fernández Carriedo.

Así, ha pedido el respaldo de los grupos a este techo de Gagto basado en un «escenario complejo» y ha recordado a los grupos la disposición de la Junta de llegar a un acuerdo en torno al Presupuesto General de la Comunidad para 2021, ya que, a su juicio, esto sería «positivo para el conjunto de los castellanos y leoneses».

El procurador socialista del PSOE José Francisco Martín ha argumentado el voto en contra de los socialistas a este techo de gasto y ha basado su intervención en que «ni Mañueco ni Carriedo son de fiar». En este sentido ha defendido las cuentas del Gobierno central que inclyyen un 1,1 por ciento del déficit que «debería ser asumido» por las autonomías.

«No es que sean malos gobernantes, es que son malas personas intentando ocultar a los ciudadanos estas subvenciones directas del gobierno a Castilla y León», ha señalado Martín, quien ha insistido en que «nunca» la Comunidad va a tener tanta capacidad de financiación. «Tenemos una capacidad de financiación por la pandemia nunca imaginable con un gobierno de derechas», ha señalado.

Así, ha recordado que durante la crisis económica anterior, con un Gobierno con Mariano Rajoy al frente hubo «recortes» sociales de 3.000 millones frente a un «superávit» de 230 millones con Pedro Sánchez. «No son capaces ni de gastar todo el dinero que les llega del Estado», ha lamentado.

Por último, Martín ha defendido que el proyecto de presupuestos presentado por el Gobierno central refleja unas cuentas «expansivas y sociales» que van a «beneficiar» a 633.000 pensionistas. «Siempre decían que no hay nada más tonto que un obrero de derechas y con ustedes empiezo a tener mis dudas», ha concluido.

Ante esta intervención, el procurador del PP Salvador Cruz ha señalado que el presupuesto del Gobierno central es el de «mayor deuda», un endeudamiento que «van a pagar todos los españoles». «Ha obviando que cuando Gobierno el PSOE a Castilla y León se le trata peor que a otras comunidades».

«Cuando ustedes gobiernan no prima el interés general, prima el interés político, por eso Castilla y León pierde», ha criticado.

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos, David Castaño, ha señalado que «Asignar a Castilla y León 293 millones euros de los Fondos de Recuperación Europeos en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) no habilita a nadie para afirmar que la Comunidad mejora respecto a las Cuentas de 2018»

Castaño, ha señalado que la inversión del Estado en la Comunidad resulta insuficiente ante la situación a la que se enfrenta, en un año en el que el Producto Interior Bruto (PIB) decrecerá un 10,1 por ciento respecto al ejercicio anterior, según cifras de la Dirección General de Presupuestos del Gobierno autonómico.

«Señorías del Partido Socialista, nos han hecho perder 10 meses. Son 14.000 millones que debían destinarse a inversiones relacionadas con el fomento empresarial , los autónomos y el mantenimiento del empleo», ha subrayado. Una fuerza laboral que este mes ha decrecido un 3,3 por ciento con 5.200 parados más hasta alcanzar los 158.584 desempleados en la Comunidad, lo que esboza un escenario económico muy duro.

TECHO DE GASTO

Según ha explicado el consejero de Economía y Hacienda de la Junta, el techo de gasto no financiero para 2021 representa el «mayor volumen de gasto» en la historia de la Comunidad si bien ha aclarado que incorpora las partidas de gasto para hacer frente a la pandemia de coronavirus.

En concreto y según ha detallado ante el hemiciclo los 10.980,30 millones son el resultado de la suma de los ingresos no financieros que prevé obtener la Comunidad –10.317,82 millones de euros, el 10,36 por ciento más que en el presupuesto de 2018– y de los recursos asociados al déficit, que se ha fijado en el 1,1 por ciento del PIB regional y equivale a 633,78 millones.

A esta cantidad hay que añadir además 28,69 millones como consecuencia de los ajustes de la contabilidad nacional.

Según ha asegurado el titular de Economía y Hacienda, este límite de gasto no financiero es «coherente» con el escenario macroeconómico proyectado para Castilla y León donde se estima una reducción del Producto Interior Bruto (PIB) del 10,1 por ciento en 2020 a consecuencia de la pandemia del coronavirus, lo que supone una «clara recesión económica» y el «mayor impacto» en la historia de la Comunidad que supera los dos dígitos, y un repunte del 7,5 por ciento en 2021 cuando se prevé recuperar «parte» de la caída, aunque «insuficiente».

En este punto, ha augurado que hasta el año 2022 no se podrán registrar en Castilla y León tasas de evolución del PIB comparables a las que se anotaron en 2019.

Por su parte, se prevé que la tasa de paro finalice 2020 en el 14 por ciento con una «leve bajada» en 2021 hasta el 13,9 por ciento mientras que en términos de empleo (equivalente a tiempo completo) se espera un empeoramiento del 6 por ciento en 2020, mientras que la recuperación en 2021 ni siquiera alcanzaría la mitad de esa pérdida ya que se prevé una mejora del 2,8 por ciento.

Fernández Carriedo ha cifrado en 170 millones de euros la rebaja de las entregas a cuenta del modelo de financiación respecto a 2020 si bien en comparación con el último aprobado por las Cortes, el de 2018, se constata un aumento del 4,29 por ciento –de 6.480,91 millones a 6.758,85–.

Respecto a los fondos de la UE alcanzarán los 1.205,85 millones, un 0,79 por ciento más que en 2018, cuando se computaron 1.196,44 millones, si bien no se han incluido los denominados fondos de nueva generación ya que, a día de hoy, se desconoce tanto su importe como su destino.

En el caso de las transferencias crecen a un ritmo del 15,63 por ciento y alcanzan los 734,64 millones de euros mientras que la partida de otros ingresos baja un 4,96 por ciento y se queda en 984,70 millones frente a los 1.036,11 computados en 2018. En este punto, ha precisado que los tributos propios y cedidos caen un 7,0 por ciento lo que supone que tres años después la recaudación tributaria será inferior, lo que ha achacado a las moratorias y aplazamientos de pagos y a la caída del consumo y de la actividad económica y de empleo.

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