El proyecto de Rehabilitación de Lagar Comunal para Centro de Recepción de Visitantes, Edificio de Servicios y Entorno del Barrio de Bodegas (BIC) de Baltanás se ejecutará en un edificio del siglo XIX

 

El lagar de la Tercia está incardinado en un conjunto patrimonial catalogado y de gran relevancia significativa en cuanto que forma parte del Barrio de Bodegas de Baltanás, declarado BIC con la categoría de Conjunto Etnológico desde 2014.

Se trata uno de los edificios que forman parte de la “arquitectura del vino”. El edificio está construido sobre un solar de planta trapezoidal que alberga un lagar de viga de uso comunal, cuyo funcionamiento se mantuvo activo desde su origen hasta mediados del siglo XX.

El edificio, de gran valor significativo tanto material como inmaterial, se encuentra en un deficiente estado de conservación, que hace urgente su reparación para evitar la pérdida de su singularidad en el área de bodegas BIC. “Ha perdido totalmente su cubierta, si bien, pese a todo, ha conservado su carácter y se pueden apreciar, no sólo todas las partes arquitectónicas del mismo, si no que también mantiene en bastante buen estado el mecanismo constituido por la viga y la balanza de la romana”, se explica en el proyecto. “El culo de la viga se encuentra en perfecto estado y está correctamente encajado entre los pies derechos y apoyado en las trabas que se mantienen en su ubicación original. En la balanza de la romana han desaparecido el huso y la maza, pero se conserva la piedra troncocónica lista para ser ensamblada de nuevo al mecanismo”, se añade.

Los elementos arquitectónicos son los propios de un lagar de viga, la caja, el muro de la caja y la pila.

Este lagar de Baltanás conserva tres descargaderos que comunican directamente el exterior con la caja, dos de ellos en la fachada sur y el tercero en la fachada del hastial.

La rehabilitación de este edificio está dotada de un gran interés, “pues, junto con el lagar, forma la puerta de entrada a las bodegas desde el casco histórico de la localidad enmarcando, no sólo la vista del conjunto, si no contribuyendo al entendimiento desde el primer momento de la idiosincrasia del Barrio de Bodegas”, se especifica.

Todo el proyecto se elabora con el fin último de rehabilitar el edificio y su uso tal como fue. Esta idea sigue el principio establecido en la declaración del Barrio de Bodegas como BIC: “La declaración como conjunto etnológico, implica el reconocimiento de la relevancia del bien en su totalidad –como conjunto– integrado tanto por valores materiales como inmateriales.”

Se ha planteado la rehabilitación de forma que el uso como lagar sea a su vez una actividad turística visitable, que funde ambas utilidades y crea sinergias que aumentan su interés social, cultural y económico. “Estos dos objetivos simultáneos nos llevan por una parte a una recuperación lo más fiel posible del carácter de la construcción primitiva y por otra a la incorporación de nuevos elementos totalmente diferenciados del uso y estructura original, que permitan la realización de una visita turística del edificio sin interferir en las labores propias y originales de la construcción que se plantean, no sólo recuperar, si no potenciar”, apuntan los redactores del proyecto.

Se propone crear un itinerario seguro que no interfiera con el de los operarios dedicados a la actividad vinícola y que al mismo tiempo evidencie que no se corresponde con ningún elemento original del edificio.

Para conseguir este objetivo, se iniciará el recorrido turístico muy cerca rehabilitación de lagar comunal para centro de recepción de visitantes y edificio de servicios de la entrada al edificio, elevándonos enseguida por encima de la pila mediante una escalera que conducirá por medio de una pasarela hasta una plataforma horizontal, colocada sobre la caja, al mismo nivel que el descargadero del hastial.

“Este descargadero podrá ser empleado como acceso adaptado para esta plataforma de observación, permitiendo, si las circunstancias así lo requieren, que el edificio pueda ser empleado para su uso tradicional y, a su vez, permitir la observación de la misma, con fines culturales y turísticos sin interferir con las labores de pisado de la uva”, se detalla.

Tanto la escalera como la pasarela, la plataforma de observación y todos los antepechos se realizarán en materiales que dejarán claro su carácter ajeno al espacio original, pero que permiten observar el edificio tradicional en su conjunto.

En el exterior del edificio se habilitarán aparcamientos y recorridos adaptados que permitan su accesibilidad total.

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