Utilizará el vaso como depósito de aguas pluviales con las que regar una zona que cubrirá una necesidad de la localidad
Castrejón de la Peña renuncia a algo que muchos no lo haríamos en días como estos donde el calor aprieta y un chapuzón puede acabar con los acaloramientos y servir como refugio: su piscina.
Aunque en realidad hace tiempo que el municipio norteño renunció a esta dotación a la vista del estado en el que se encuentran los terrenos en los que se asienta. De hecho, está cerrada desde hace años al estar las instalaciones obsoletas, porque tampoco eran excesivamente usadas «debido a las condiciones climatológicas de la zona» y, por consiguiente, en muy mal estado de casi abandono.
En su sustitución lo que el Ayuntamiento de Castrejón de la Peña pretende es ganar un espacio verde, de esparcimiento y comunicación vecinal. Algo que, ahora, no tiene: «El municipio carece de zonas verdes (parques, parques infantiles, jardines, plazas) ya que únicamente cuenta con la plaza del ayuntamiento y otra junto a esta. Se trata de dos plazas que carecen de mobiliario (más allá de alguna papelera y 3 máquinas de ejercicio biosaludable), carecen de vegetación y elementos de sombra. Además, la parcela actual cuenta con un muro perimetral opaco de más de 2m de altura, una barrera arquitectónica y visual». No solo eso, ya que como explica la memoria del proyecto, el muro del cerramiento está empujado por los árboles perimetrales y por los que se han caído generando problemas de seguridad en los alrededores del espacio que ocupan las piscinas municipales.
En sustitución de la piscina y de los elementos que la acompañaban, como vestuarios, caseta de útiles y duchas, se plantea construir «un espacio para barbacoas y picnic (de 421 metros cuadrados); un parque infantil (215), un parque de calistenia (494), así como uno destinado a personas mayores con máquinas adaptadas (209).
El nuevo espacio tendrá una zona de solarium y recorridos entre zonas verdes con elementos de sombra y mobiliario.
«Se elimina la vegetación y arbolado en mal estado y se realiza una nueva plantación de césped y arbolado autóctono y adaptado. Además, se dota de un sistema de riego con sensores de lluvia para optimizar el consumo de recursos hídricos, además de una instalación de depósito para almacenar aguas pluviales y usarlas posteriormente para el riego». Ese depósito ocupará parte ‘final’ de la actual piscina desaprovechada, que será anulada al ser recubierta de tierra, pero en uno de sus extremos quedará una estructura de módulos rectangulares de drenaje de polipropileno con estructura tridimensional hueca y una capacidad de 21 metros cúbicos.
También se adapta al parque de alumbrado, ya que el uso actual carece de alumbrado, con farolas solares con batería integrada (para que el total de energía consumida por la iluminación sea 100% renovable) y sensores de presencia (para optimizar el consumo cuando haya menor tránsito).
Los vestuarios serán derribados pero no la edificación menor, que servirá para ubicar las instalaciones y sistema de riego. También se instalará una estructura para aparcamiento de bicicletas, para fomentar el uso de la movilidad sostenible.

Esta actuación contará con un presupuesto de 241.000 euros (IVA incluido) con un plazo de cuatro meses de ejecución. El proyecto cuenta con la financiación de los Fondos del Plan Territorial de Transición Justa de España 2021-2027 de la Unión Europea.





