Entra en vigor la estrategia aprobada por la Consejería de Agricultura y Ganadería para frenar posibles plagas de topillos que recoge medidas preventivas de gestión que van de las buenas prácticas voluntarias a las fitosanitarias obligatorias

 

El topillo campesino Microtus arvalis representa un eslabón importante de la cadena trófica en los ecosistemas donde está presente, al ser presa para una gran cantidad de depredadores y consumidor y regulador de la fase vegetal. Sin embargo, cuando se vincula a los ecosistemas agrarios, en determinadas circunstancias, ese papel regulador de la fase vegetal puede entrar en conflicto con la producción agrícola.

Esta especie experimenta explosiones demográficas eventuales y recurrentes en las que tiende a dispersarse, ocupando y colonizando cualquier espacio que pueda proporcionarle refugio y alimento (terrenos forestales, parcelas de cultivo, núcleos urbanos…).

Ante la presencia ya establecida en el territorio de del topillo campesino y la sucesión de eventos poblacionales recurrentes, la Comisión de Roedores y otros Vertebrados recomienda que la lucha contra el topillo campesino no se limite a momentos temporales en los que se detecten riesgos de explosiones demográficas.

Dicha Comisión recomienda, asimismo, el desarrollo de un programa de gestión a largo plazo, en el que se integren las necesidades productivas y del entorno ambiental, y las características y condicionantes del agroecosistema, con unas medidas preventivas de gestión que minimicen los riesgos para los cultivos derivados de la presencia del topillo campesino en el territorio.

El establecimiento de estas medidas preventivas constituye una estrategia compatible y respetuosa con la conservación de los distintos ecosistemas, la biodiversidad y los recursos naturales de la región.

  • Se consideran los niveles siguientes:
    • Nivel verde: Situación en la que los parámetros poblacionales obtenidos en el programa de monitorización no reflejen situaciones anormales, es decir, incrementos atípicos en la abundancia poblacional de acuerdo al ciclo interanual, indicios de abundancia superior a la esperada en la época del año o parámetros de la estructura poblacional y reproductivos que pudieran ser indicadores de un posible evento de explosión demográfica.
    • Nivel amarillo: Situación en la que los parámetros poblacionales reflejen algún tipo de situación anormal con respecto a lo establecido en el nivel verde, y siempre que la necesidad de posibles actuaciones no trascienda de aquellas ejecutables en recintos agrícolas y reservorios por los agricultores y los titulares del terreno, sin ser necesarias autorizaciones o resoluciones específicas para su ejecución.
    • Nivel naranja: Situación en la que los parámetros poblacionales reflejen algún tipo de situación anormal y en la que para poder proteger a los cultivos a corto o medio plazo de forma efectiva se requiera algún tipo de actuación que pueda establecerse como obligatoria o para la que sea necesaria autorización o resolución específicas por la autoridad competente para su ejecución.
    • Nivel rojo: Situación en la que habiendo implementado las actuaciones necesarias para la protección de los cultivos los parámetros poblacionales no reviertan según los resultados esperados.

Obligaciones de los agentes implicados

Sin perjuicio de las obligaciones establecidas por la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de sanidad vegetal, los agentes implicados que corresponda, deberán:

  • a) Vigilar sus cultivos, plantaciones y cosechas vegetales, así como las masas forestales y el medio natural que pueda ser objeto de colonización por el topillo campesino y mantenerlos en buen estado fitosanitario para defensa de las producciones.
  • b) Proporcionar toda clase de información sobre el estado fitosanitario de las plantaciones, vegetales o cosechas, cuando sea requerida por las autoridades competentes y facilitar en todo momento a los técnicos de la Administración el acceso a sus terrenos o parcelas.
  • c) Poner a disposición de la Consejería de Agricultura y Ganadería o de cualquier otra Administración que lo requiera, los medios mecánicos de su explotación para actuar en su propiedad o zonas colindantes.
  • En el caso de juntas agrarias locales, cooperativas agrarias o cualquier otro tipo de entidad asociativa, poner a disposición de la Junta de Castilla y León o de cualquier otra Administración que lo requiera, sus medios para actuar en la propiedad de sus asociados o zonas colindantes.
  • d) Aplicar las medidas fitosanitarias que se establecen en esta estrategia.
Fotos. Itacyl

Tipo de actuaciones

Las actuaciones a desarrollar para reducir los riesgos derivados de la presencia del topillo campesino en el ámbito del territorio agrícola de Castilla y León son las siguientes:

  • 1.ª Monitorización y vigilancia del estado de situación y evolución de las poblaciones de topillo campesino.
  • 2.ª Implementación de un sistema de transferencia de información entre los agentes implicados, incluyendo la emisión de recomendaciones.
  • 3.ª Plan de formación y sensibilización en la problemática de la plaga del topillo campesino y su afección a los ecosistemas agrarios.
  • 4.ª Investigación en nuevas alternativas aplicables a la gestión Integrada de topillo campesino.
  • 5.ª Buenas prácticas fitosanitarias para la minimización de riesgos para los cultivos derivados del topillo campesino, dirigidas a:
    • a) La potenciación de la biodiversidad favorecedora del equilibrio depredador-presa.
    • b) El manejo de recintos y parcelas agrícolas.
    • c) El manejo de vías de dispersión.
  • 6.ª Prácticas fitosanitarias mínimas.
  • 7.ª Actuaciones fitosanitarias específicas ante riesgo de eventos de explosión demográfica.