Crece un 18% la superficie destinada a producción ecológica en CyL hasta las 59.783 hectáreas

La superficie destinada a producción ecológica en la comunidad autónoma de Castilla y León alcanzó las 59.783 hectáreas certificadas en 2019, lo que representa un incremento del 18 por ciento en comparación con el año 2019 y un 68 por ciento más si se compara con 2015 desde cuando se han certificado 24.168 hectáreas más

Por superficie, Zamora, con 14.470 hectáreas, y Valladolid, con 12.175 hectáreas, se mantienen como las provincias con mayor superficie dedicada a la producción ecológica y entre ambas suman el 44 por ciento de la superficie total de Castilla y León. Por el contrario, Salamanca, con 2.442,81 hectáreas, representa solo el 4 por ciento del total.

Además y según los datos facilitados por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Castilla y León acabó 2019 con 1.289 operadores certificados, cifra que supone un incremento del 22 por ciento respecto a 2018 y del 71 por ciento en comparación con 2015, es decir 537 operadores nuevos.

Respecto a los cultivos, Zamora lidera la mayor superficie dedicada a cereales, con 3.814 hectáreas, mientras que Valladolid concentra la mayor superficie dedicada a viñedo, con 3.610 hectáreas; Salamanca destaca por la superficie dedicada a olivo, con 109 hectáreas, y Soria lidera la superficie dedicada a aromáticas y medicinales, con 109 hectáreas.

En el caso de la provincia de Burgos destaca por la mayor superficie dedicada a pastos permanentes, con 2.737 hectáreas, mientras que Ávila concentra la mayor superficie dedicada a tubérculos con un total de 49 hectáreas.

Por su parte, el número de explotaciones ganaderas ecológicas en Castilla y León aumentó en 2019 hasta las 134, lo que representa un crecimiento del 25 por ciento con respecto a 2018 cuando había 107 certificadas. En este caso, destaca el incremento del número de explotaciones ganaderas en Salamanca, con un 66 por ciento más hasta las 10 explotaciones, y en León, donde han llegado a 38 explotaciones con un crecimiento superior al 40 por ciento respecto a 2018.

Las mismas fuentes han significado que ya son 351 las instalaciones industriales dedicadas a la elaboración y transformación de productos ecológicos, un 16 por ciento más en comparación con 2018 –48 instalaciones nuevas–.

La actividad de elaboración/transformación que mayor número de instalaciones aglutina es la de bebidas, impulsada principalmente por el sector de las bodegas. En la actualidad, el sector de las bebidas representa el 35 por ciento del total de instalaciones dedicadas a la elaboración/transformación, lo que supone 123 operadores, la mayoría de ellas en Valladolid con 52 instalaciones certificadas.

Por su parte, el sector de otros productos alimenticios de origen vegetal (azúcar, café, cacao, manipulado de cereales y legumbres, etc.) y el de frutas y hortalizas, ambos con 54 instalaciones, ocupan el segundo lugar en cuanto a número de operadores.

La Consejería de Agricultura ha constatado que en los últimos años ha crecido la sensibilización ciudadana respecto al consumo responsable y a la producción de proximidad y más sostenible, lo que se ha traducido en un incremento del consumo de productos ecológicos, desde el convencimiento, además, de que con la situación del COVID-19 los ciudadanos están apreciando los valores de calidad y cercanía de los alimentos, «objetivos que comparte la producción ecológica».

Según han recordado las mismas fuentes, los principios de este sistema productivo tienen como finalidad el respeto al medio ambiente, la conservación del suelo y de los recursos naturales, totalmente en línea con el enfoque que se le está dando a la política agraria desde la Comisión Europea. «Todo ello hace que la Producción Ecológica se convierta en una apuesta de futuro para el sector agroalimentario de Castilla y León», han aseverado.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha apoyado la producción y el consumo de productos ecológicos a través del Plan Estratégico de Producción Ecológica de Castilla y León 2016-2020 con el que se busca fomentar la transición hacia un modelo de producción más sostenible y ecológico «que contribuya no solo a frenar la contaminación del agua y la desertificación, sino también la pérdida de la diversidad agraria y cultural del territorio, al tiempo que ayuda en la lucha contra el cambio climático».

El Plan Estratégico contempla diferentes acciones formativas con el objetivo de dar a conocer lo que es la Producción Ecológica y mejorar la profesionalización tanto de técnicos como de cualquier persona que desempeñe tareas de campo.

Así, a lo largo de distintas jornadas celebradas en cada una de las provincias se ha informado de los trámites administrativos necesarios para convertirse en operador ecológico, se han dado a conocer las ayudas que ofrece la Consejería a los operadores que empiezan a trabajar en ecológico y se han mostrado «experiencias de éxito» de la mano de operadores ecológicos ya consolidados en el sector. Según sus datos, desde que se puso en marcha esta iniciativa, las jornadas han contado con la asistencia de más de 1.000 personas interesadas en conocer más sobre Producción Ecológica.

«La gran acogida de estas acciones hace que se vayan a programar nuevas jornadas en toda la Comunidad, bien de forma telemática o, si la situación generada por el COVID-19 lo permite, presencial», han informado desde el departamento que dirige Jesús Julio Carnero.

Según han recordado desde la Consejería de Agricultura, para dar el paso a la producción ecológica «lo primero y fundamental» es que el operador conozca los requisitos establecidos en los reglamentos de aplicación «y que esté convencido y crea en este sistema de producción, ya que el manejo de una finca o una granja en ecológico es muy distinto a convencional».

Una vez tomada la decisión de trabajar en ecológico, se debe poner en contacto con cualquiera de las entidades que se encuentran autorizadas en Castila y León para certificar la Producción Ecológica. Decidida la entidad con la que se van a llevar los controles, esta comunica al Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) la declaración de inicio de actividad, momento a partir del cual el operador tiene que empezar a trabajar de acuerdo a los requisitos de Producción Ecológica.

A partir de este instante la entidad de certificación realizará la visita de control inicial al operador y, si el resultado de la misma es favorable, le emitirá el correspondiente certificado de conformidad, mediante el cual el operador se identifica como operador ecológico, informa EP.

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