Los premios han sido para Diecinueve como revelación y para Miel Gran Dujo, como producto, en un evento celebrado en la capital palentina
La Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía ha entregado sus máximos galardones en la que ha sido la undécima edición de los Premios Castilla y León de Gastronomía. La ceremonia, que ha contado con el patrocinio de ‘Impulsa Castilla y León’ y la colaboración de la Diputación de Palencia, se ha celebrado la tarde del 16 de febrero en el Centro Cultural Provincial de Palencia.
Para rendir homenaje a los premiados, el evento ha reunido a destacados representantes del mundo cultural, con especial protagonismo de la gastronomía. La ceremonia ha contado con la presencia de miembros de la Academia Castellano y Leonesa de Gastronomía, encabezados por su presidente, Julio Vallés.
Un evento al que también han asistido el director general de turismo de la Junta de Castilla y León, Ángel González Pieras; la presidenta de la Diputación de Palencia, Mª Ángeles Armisén Pedrejón; la vicepresidenta primera, Mª José de la Fuente Fombellida; el vicepresidente segundo, Urbano Alonso Cagigal y Francisco Pérez Castrillo, diputado del área de Desarrollo Socioeconómico, Turismo y Deportes. Tampoco han querido faltar a la cita José María Sánchez, director de Comunicación de Iberaval y Almudena Hernández Bujedo, directora de la delegación de Iberaval en Palencia.

En esta XI edición, los premiados recibieron los galardones con la imagen estrenada el año pasado, un rediseño realizado por la firma artesana Resistible, integrada en FOACAL, la Federación de Oficios Artesanos de Castilla y León que promociona la artesanía de la región desde 1987.
El jurado que ha elegido los galardonados ha estado compuesto por profesionales del ámbito de la gastronomía y la comunicación además de algunos de los académicos pertenecientes a la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía de las diferentes provincias.

Tras la celebración de la gala de entrega de premios se ha ofrecido un cóctel para los galardonados y los asistentes de la mano de Alimentos de Palencia, marca de calidad impulsada por la Diputación de Palencia que identifica, promociona y garantiza el origen y la calidad de los productos agroalimentarios de la provincia.
La Academia es reconocida como Entidad de Derecho Público Regional por la Junta de Castilla y León conforme al Decreto 20/2011, por el que se regulan las Academias Científicas y Culturales en la Comunidad de Castilla y León.
Galardonados en la XI edición de los Premios Castilla y León de Gastronomía
MENCIÓN ESPECIAL TRAYECTORIA PROFESIONAL: Gil Martínez de Virrey Palafox (El Burgo de Osma, Soria)
Este año, la Academia reconoce la trayectoria de Gil Martínez Soto, impulsor y alma de las Jornadas de la Matanza del Virrey Palafox, una de las celebraciones gastronómicas más emblemáticas de España, nacida en 1974 en El Burgo de Osma. La iniciativa surgió a raíz de un concurso de cocina dedicado a los platos tradicionales sorianos, en el que Martínez Soto identificó el papel esencial del cerdo en la gastronomía popular de la provincia. Un año después, junto al cronista Miguel Moreno, puso en marcha unas jornadas destinadas a recuperar y dignificar la matanza tradicional como expresión cultural y culinaria.
Con más de cincuenta años de historia, las Jornadas han recibido numerosos reconocimientos, entre ellos la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional, el Premio Alimentos de España, el Premio de la Fundación Cándido a la Innovación Gastronómica y Turística y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo concedida a su creador. A lo largo de su trayectoria, han contado con pregoneros como Camilo José Cela, Miguel Ángel Revilla, Juan Luis Arsuaga o Pepe Rodríguez, y desde 1978 cuentan con la Cofradía de los Matanceros de Honor, símbolo de su carácter festivo y gastronómico.
PREMIO EMPRENDIMIENTO EN GASTRONOMÍA CON EL APOYO DE IBERAVAL: Alma de Carraovejas (Segovia, Valladolid y Burgos)
Con el apoyo de Iberaval, la Academia otorga por segunda vez un premio al emprendimiento en gastronomía. Este año ha recaído en Alma Carraovejas, un proyecto vitivinícola que ha sabido unir visión empresarial, respeto por el territorio y una firme apuesta por la excelencia. Está impulsado por José María Ruiz, quien inició su camino en la restauración en Segovia en 1982 y dio el salto al mundo del vino en 1987 con la creación de Pago de Carraovejas, en Ribera del Duero, a partir de nueve hectáreas de viñedo.
Desde entonces, Alma Carraovejas ha desarrollado un crecimiento progresivo y coherente con la incorporación de bodegas en algunas de las principales zonas vitivinícolas del país: Ossian Vides y Vinos (DO Rueda), Milsetentayseis (Ribera del Duero), Viña Meín y Emilio Rojo (DO Ribeiro), Aiurri (DOCa Rioja) y Bodega Marañones (DO Vinos de Madrid). El proyecto se completa con Singular Vineyard Wines, su importadora internacional, y con Ambivium, restaurante con estrella Michelin, que refuerza el diálogo entre vino y gastronomía.
MEJOR RESTAURANTE TRADICIONAL: Mesón Asador Carlos (Traspinedo, Valladolid)
En esta undécima edición, el Mesón Asador Carlos ha sido distinguido como mejor restaurante tradicional, un reconocimiento a más de medio siglo de dedicación al pincho de lechazo a la brasa de sarmiento, auténtico emblema gastronómico de Traspinedo (Valladolid). Fundado por Carlos Puertas y actualmente gestionado por sus hijos María, Alberto y Eduardo, el restaurante encarna la continuidad de una tradición que ha convertido esta especialidad en un auténtico reclamo para toda España.
La casa ha sabido preservar la esencia del asado al sarmiento —utilizando incluso sarmientos procedentes de la vecina Vega Sicilia— y, al mismo tiempo, evolucionar con naturalidad para consolidarse como uno de los grandes referentes del lechazo en Castilla y León. Desde 2020, la incorporación del jefe de cocina Chisco Martín Hinojal ha reforzado la propuesta de parrilla liderada por Alberto Puertas, con una cocina de temporada que acompaña al lechazo sin eclipsarlo. En sala, María y Eduardo Puertas dirigen un equipo que destaca por su profesionalidad y cercanía, claves de un éxito sostenido en el tiempo.
MEJOR LOCAL DE VINOS: Doctrinos Casa de Vinos (Salamanca)
El premio al mejor local de vinos ha recaído en Doctrinos Casa de Vinos, situado en el casco histórico de Salamanca. Tras casi cuarenta años de trayectoria, Doctrinos se ha consolidado como un referente imprescindible para los amantes del vino. Fundado por Miguel Elices y hoy impulsado por los hermanos Marco y María Manjón, el proyecto conserva intacto su espíritu divulgador y su compromiso con la calidad, aunando tradición y una mirada contemporánea.
Su bodega reúne cerca de 300 referencias, con más de 100 vinos por copas, en un recorrido que combina grandes denominaciones, pequeños productores, joyas singulares y variedades minoritarias. Destaca, además, una cuidada selección de espumosos que refuerza su carácter inquieto y explorador. La propuesta se completa con una oferta gastronómica breve y bien ejecutada, basada en producto charro, con especial protagonismo para ibéricos, quesos y conservas. Todo ello en un ambiente cercano y con identidad propia, donde cada copa se sirve con conocimiento y relato, fiel a su esencia: un auténtico “manicomio de vinos”.
REVELACIÓN GASTRONÓMICA: Restaurante Diecinueve (Palencia)
La revelación gastronómica del año ha recaído en el restaurante Diecinueve, ubicado en Palencia, un proyecto que abrió sus puertas en agosto de 2024 y que, en apenas unos meses, ha logrado captar la atención y el reconocimiento del sector. Su rápida proyección responde a una propuesta contemporánea, construida en torno al producto de temporada y a una cocina con identidad propia, en la que el fuego y la parrilla se convierten en auténticos protagonistas y señas de carácter.
Al frente de los fogones está el vasco Iván Gil, cuya cocina de mercado combina respeto por el producto, técnica depurada y sabor, dando forma a un proyecto profundamente personal que refleja toda su trayectoria profesional. La sala, dirigida por María Palmero Andrés, destaca por su atención minuciosa al detalle y su trato cercano, creando una armonía entre cocina y servicio que se ha convertido en un elemento esencial del concepto Diecinueve. Se trata de una experiencia integral que incide en el papel de la restauración como motor y dinamizador de la vida urbana en Palencia.
MEJOR INDUSTRIA AGROALIMENTARIA: El Pinar (Segovia)
En esta edición, la empresa El Pinar (Nursery & Fruit Co) ha sido distinguida con el galardón a la mejor industria agroalimentaria. Fundada en 1999 por Javier Esteban en Chañe (Segovia) y dirigida actualmente por su hijo Mario Esteban, es una compañía hortofrutícola especializada en la producción de plantones y frutos rojos. Sus inicios se sitúan en el cultivo de fresa en Coca y, desde entonces, se ha consolidado como una de las empresas de referencia del sector en España y a nivel internacional.
Bajo la marca Mumu Stunning Berries, El Pinar comercializa fresas y otros frutos rojos durante gran parte del año, con una posición destacada en la campaña de verano. La innovación es uno de los ejes del proyecto, con un programa propio de análisis varietal orientado a la adaptación al terreno. La empresa cultiva en Segovia, Huelva y el Alentejo portugués, y comercializa plantas en distintos países europeos. Además de fresas, produce frambuesas, arándanos, grosellas y moras, aplicando prácticas agrícolas sostenibles basadas en el control biológico y el uso eficiente del agua.
MEJOR PRODUCTO AGROALIMENTARIO: Miel Gran Dujo (Palencia)
Miel Gran Dujo ha sido reconocida como mejor producto agroalimentario. Esta empresa apícola, ubicada en el norte de la provincia, elabora mieles de alta calidad procedentes íntegramente de la Montaña Palentina. El proyecto, impulsado por José Miguel Ibáñez, se basa en una apicultura moderna y respetuosa con el medio ambiente, fiel a las prácticas tradicionales de la zona y comprometida con una producción en la que la calidad prima sobre la cantidad. Las mieles se extraen en frío, preservando intactas sus propiedades físicas, químicas y organolépticas.
Gran Dujo produce tres variedades —miel de brezo, de montaña y de pradera— y una cuidada gama de elaborados, como hidromiel, mostaza con miel y perlas de miel, especialmente valoradas en la gastronomía creativa. La excelencia de su trabajo fue reconocida con la Medalla de Oro en los London Honey Awards 2022. Además, la empresa desarrolla una destacada labor divulgativa mediante visitas guiadas y acciones formativas que subrayan la importancia de las abejas y la conservación de su entorno.
MEJOR BODEGA: Finca Torremilanos (Burgos)
Los miembros de la Academia de Gastronomía de Castilla y León han distinguido como Mejor Bodega a Finca Torremilanos. Ubicada en Aranda de Duero (Burgos), es historia viva de la Ribera del Duero y una de sus bodegas fundadoras en 1982. Con raíces que se remontan a 1903 y bajo el impulso de la familia Peñalba López desde 1975, el proyecto se sustenta en 200 hectáreas de viñedo propio. Este se cultiva de forma ecológica y cuenta con certificación Demeter desde 2015, tras la decidida apuesta por la viticultura biodinámica, liderada por Ricardo Peñalba, director técnico. Fiel al carácter ribereño, centra su producción en tintos de tempranillo y cuenta además con tonelería propia.
Al frente del legado familiar estuvo Pilar Pérez Albéniz, figura clave en su desarrollo y pionera del enoturismo en España con la apertura, en 2000, de un hotel integrado en la bodega. Entre sus hitos destaca la elaboración del único cava de Castilla y León amparado por la DO Cava, que completa una trayectoria marcada por la coherencia, la innovación y el respeto a la tierra.
MEJOR SERVICIO DE SALA: Diego Muñoz de La Lobita (Navaleno, Soria)
El premio al mejor servicio de sala ha recaído en Diego Muñoz, responsable de sala y sumiller de La Lobita, restaurante distinguido con una estrella Michelin y dos Soles Repsol. Vinculado al proyecto desde 2003, Muñoz es el artífice de una de las bodegas más personales y dinámicas del panorama gastronómico nacional. La propuesta del restaurante supera las 1.200 referencias, fruto de una mirada inquieta y una búsqueda constante de nuevas joyas enológicas.
Su selección combina pequeños productores y elaboradores independientes con grandes etiquetas históricas de regiones como Burdeos o Barolo. Destaca especialmente su cuidada colección de cavas y champanes, así como la presencia de vinos del sur de España, en particular andaluces, que aportan singularidad y carácter. Pensada para dialogar con la cocina micológica de Elena Lucas, la bodega de La Lobita es una colección viva y en permanente evolución, donde cada botella forma parte de un relato coherente y profundamente gastronómico.
MEJOR COCINERO: Adrián Asensio de Cuzeo (Zamora)
La prometedora trayectoria de Adrián Asensio ha sido reconocida con el premio al Mejor Cocinero. Chef y propietario de Cuzeo, en Zamora, abrió su restaurante el 30 de noviembre de 2019 con apenas 25 años. Nacido inicialmente como taberna, el proyecto experimentó un giro decisivo tras la pandemia de 2020, un punto de inflexión que permitió a Asensio desplegar una cocina más personal, madura y reflexiva. Formado en la Escuela de Hostelería de Zamora, completó su aprendizaje en establecimientos de referencia como El Empalme, Lera, Arzak y La Botica de Matapozuelos, experiencias que han moldeado su mirada culinaria. Siguiendo el consejo de Luis Alberto Lera —ganador de este mismo premio en 2025— concibe su restaurante como una prolongación de su propio hogar, adoptando una filosofía basada en la cercanía y el cuidado del comensal.
Cuzeo cuenta con un Sol Repsol 2025 y figura como restaurante recomendado en la Guía Michelin. En 2024, Asensio recibió la T de Oro de Tapas Magazine por su proyección en la alta cocina española.
MEJOR RESTAURANTE: Restaurante Pablo (León)
Restaurante Pablo, en León, ha sido elegido como el mejor restaurante de Castilla y León, gracias al talento del chef Juanjo Losada y la jefa de sala Yolanda Rojo. Su cocina, que actualiza la despensa leonesa sin perder sus raíces, les valió su primera estrella Michelin en 2019. La historia del proyecto comienza en 2005, cuando asumieron el negocio familiar de los padres de Yolanda y emprendieron una profunda transformación del establecimiento, renovando tanto la cocina como la sala y apostando por una interpretación contemporánea de la tradición local.
Autodidactas y profundamente vinculados al territorio, han construido su propuesta desde la experiencia, la intuición y un aprendizaje constante, prestando especial atención al producto y al vino. Juanjo llegó a la cocina casi por azar, tras su paso por el ejército y el catering, completando su formación entre fogones familiares y profesionales. Yolanda, heredera de una sólida vocación hostelera, se ha convertido en el alma de la sala, aportando cercanía, rigor y personalidad a cada servicio. Ubicado junto a la muralla romana de León y con vistas privilegiadas a la Catedral, Restaurante Pablo es hoy uno de los grandes referentes gastronómicos de Castilla y León.
Este año, como es tradición, la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía ha rendido un sentido homenaje a:
- Emilio Barrigón Ramírez, propietario de la Bodega María Luisa Centeno de Cigales (Valladolid).
- Raquel Rodríguez Arija, Cervecería Adam’s (Palencia).
- José Ramón Blanco Cosgaya, Cervecería Basi (Palencia).
- Carmelo García Martín, Bar Carpanta (Palencia).
- Mariano Rodríguez San León, referente de la cocina zamorana con Casa Mariano y Hotel Rey Don Sancho.
- Silvestre Sánchez Sierra, Restaurante Salamanca (Barcelona).
- Eustasio Cabrillo Sanz, hostelero salmantino del Restaurante Tasio.
- Rafael Andrés, Restaurante Río de la Plata (Salamanca).
- Pedro Morín, El Albero (Salamanca).
- Jerónimo Rodríguez Martín ‘Jero’, referente y pionero de las tapas en Valladolid.
- Ignacio Gómez Clavero, vicepresidente de la Asociación de Sumilleres de Valladolid.
- Carmen Iborra, Helados y Turrones Iborra (Valladolid).
- Luis Sanz, fundador de la bodega Dehesa de los Canónigos (Valladolid).
- César Prieto Frías, impulsor de la DO Rueda y gerente de la Cooperativa Agrícola Castellana (bodega Cuatro Rayas).
La oficialidad de la Academia
La Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía, que colabora como representante de la Comunidad en La Real Academia Española de Gastronomía, tiene entre sus fines y objetivos la investigación, la defensa y promoción de las actividades gastronómicas propias de Castilla y León. La Academia divulga las excelencias de la gastronomía castellana y leonesa y propicia, a través de su actividad, su estima y expansión, cuidando de la pureza de las tradiciones gastronómicas de la región y dando a conocer, en España y en el mundo, las características y aspectos más relevantes de su gastronomía. La Academia está reconocida como Entidad de Derecho Público Regional por la Junta de Castilla y León conforme al Decreto 20/2011, por el que se regulan las Academias Científicas y Culturales en la Comunidad de Castilla y León.










