Cientos de personas acudieron al acto y arroparon a los cofrades durante la procesión
La iglesia de Santa Ana de Herrera de Pisuerga acogió el pasado 21 de marzo el I Pregón Provincial de Semana Santa, un acto cargado de emoción y simbolismo que puso en valor la fe heredada, el compromiso cofrade y, especialmente, el papel de la mujer en la tradición pasional.
El acto, que comenzó a las 19:30 horas, estuvo conducido por Eva Marcos, encargada de la recepción y presentación, y contó con la participación de Beatriz Álvarez y Marta Caña como presentadoras de las pregoneras y de los distintos bloques del programa, aportando ritmo y cohesión a una ceremonia cuidada al detalle.
Bajo el hilo conductor de “dos voces, una misma fe”, Coral Alonso y Raquel Arconada protagonizaron un pregón dialogado que unió dos historias personales distintas, pero profundamente conectadas por la devoción a la Semana Santa. Ambas, integrantes de la Hermandad de Jesús de la Sentencia y de la Cofradía del Santo Sepulcro de Palencia, respectivamente, ofrecieron un testimonio íntimo y cercano que emocionó al público asistente.
Durante su intervención, las pregoneras destacaron la importancia de la fe “sembrada con pasión y ejemplo”, una herencia transmitida de generación en generación. Arconada evocó una vida ligada al Santo Sepulcro “desde antes de tener uso de razón”, marcada por la figura de su padre y por una infancia en la que la Semana Santa se vivía en casa como una tradición compartida. Por su parte, Alonso recordó cómo descubrió su vocación a los doce años a través de la música procesional, entendiendo la corneta como “una forma de oración”.
El pregón también reflejó los momentos en los que la vida obliga a tomar distancia. Ambas coincidieron en que las responsabilidades personales y familiares pueden cambiar la forma de vivir la Semana Santa, pero no su esencia. Así, reivindicaron que la fe permanece, incluso en el silencio, y que acompañar, esperar o recordar también son formas de ser cofrade.
El discurso se adentró además en el dolor y la memoria, mostrando cómo la Semana Santa se convierte en un vínculo con quienes ya no están. Promesas cumplidas, marchas que evocan recuerdos y emociones compartidas fueron algunos de los elementos que dieron profundidad a un mensaje en el que la fe se presentó como refugio ante la adversidad.
Uno de los momentos más destacados fue el reconocimiento a la mujer cofrade. Las pregoneras rindieron homenaje a aquellas que, durante años, sostuvieron la Semana Santa desde la discreción, preparando túnicas, bordando o cuidando cada detalle sin ocupar espacios visibles. Frente a esa realidad histórica, reivindicaron el presente de una mujer que ha construido su lugar dentro de las cofradías: en bandas de música, bajo los pasos, en juntas de gobierno y como hermanas mayores. “La mujer cofrade no pidió sitio, lo construyó con fe, amor y ejemplo”, proclamaron.

El acto combinó palabra y música, con marchas procesionales como María Santísima del Rocío, La Pasión o Misericordia del Padre, interpretadas por la banda de cornetas y tambores Santísima Trinidad de Palencia, que aportaron solemnidad a la velada.
La programación incluyó también el reconocimiento a siete ejemplos de vida cofrade, así como un emotivo homenaje a Chus, a cargo de Ismael Miguel Cuadrado y Raúl Herrero Pérez, en uno de los momentos más sentidos de la jornada.
El tramo institucional puso voz al respaldo de las cofradías y las administraciones a esta iniciativa, con intervenciones que coincidieron en subrayar el valor de la Semana Santa como seña de identidad, elemento de cohesión y patrimonio cultural de la provincia. En este bloque participaron representantes de la Cofradía de la Vera Cruz de Herrera de Pisuerga, el Ayuntamiento, la Diputación de Palencia y la Hermandad de Cofradías.
El acto concluyó con la bendición del párroco, Don Ignacio, y el encendido de velas desde el cirio pascual, dando inicio a la procesión de la luz con la imagen de la Virgen de la Piedad, en un cierre cargado de simbolismo.
Este I Pregón Provincial nace con vocación de continuidad y con el objetivo de reforzar la proyección cultural, social y religiosa de la Semana Santa palentina, consolidándose como un espacio de encuentro y unión para el mundo cofrade de la provincia.





