Editorial diciembre 2020: ‘AUTÓNOMOS: Especie en peligro de extinción’

Como muchos sabéis soy autónomo desde hace 21 años y, por suerte, conozco a un gran número de ellos y os puedo asegurar que no son buenos tiempos para los autónomos.

En momentos duros es cuando más debemos agudizar el ingenio y luchar por resistir. Está claro que todos debemos reinventarnos y adaptarnos a las nuevas situaciones, os aseguro que gran parte de los autónomos tenemos ya un máster en ingeniería financiera para estirar el dinero y poder hacer así frente a los numerosos pagos que no cesan mes tras mes, y todo ello con independencia de que tus ingresos mermen mucho o muchísimo por causa de esta pandemia.

El problema se complica hasta el infinito para esos cientos y cientos de autónomos que no han bajado los ingresos sino que, directamente, se les ha cerrado o “expropiado” el negocio y actualmente no ingresan nada, absolutamente nada, cero euros y les toca empezar a tirar de sus ahorros (si es que tienen a estas alturas tras un primer confinamiento) y seguir pagando y pagando… Pero como todos imagináis los ahorros se terminan y con ello todas las ilusiones, sueños y esfuerzos. Es cuando ves que todo por lo que habías luchado en tu vida se empieza a desmoronar, caer y sientes entonces una gran impotencia, es como intentar mantener el agua dentro de una cesta de mimbre… el nivel de agua no para de bajar por mucho que muevas tus manos y cuerpo… por eso las instituciones deberían dar ayudas directas a todos los negocios que han sido obligados a cerrar.

Cuando uno se hace autónomo es porque desea desarrollar un proyecto empresarial en el que crees y que, a su vez, te permita una estabilidad económica para vivir, al menos dignamente, un proyecto personal en el que arriesgas todo tu capital presente y futuro, en el que renuncias a muchas horas de tu vida y de las de tus seres queridos a los que dejas de ver y atender como se merecen. Este proyecto personal y vital te acompaña las 24 horas del día, desde que te levantas hasta que te acuestas, e incluso dormido (creedme). Cuando eres autónomo ya nada vuelve a ser lo mismo, en tu mente está siempre presente todo lo mucho que tienes que hacer en el largo día para ir superando cada mes el reto de sobrevivir a tu sueño y a tu proyecto.

En estos días pienso en todos los negocios que han tenido que cerrar y no puedo por menos que estremecerme, algunos tras luchar varios años e incluso décadas de nadar a contracorriente y con esfuerzo continuo para terminar muriendo en la orilla. Por eso para frenar y detener esta cruel sangría de autónomos os pido que apostemos por las empresas de Palencia y provincia.

Os aseguro que ahora que está resultando muy muy complicado, lo que ayudaría sin duda a miles de autónomos y sus trabajadores dependientes de ellos, es que todos hagamos el esfuerzo de consumir en nuestra economía local. Los que estamos orgullosos de nacer y vivir en esta provincia, que lo tiene todo, debemos apostar igualmente por sus empresas y negocios y consumir los productos y servicios de proximidad, de esta manera contribuiremos al futuro de nuestra provincia, contribuiremos a nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Ánimo Fuerza y cuidaos mucho.
Feliz mes de diciembre.

Sergio Lozano

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