No todos los días se tiene la oportunidad de ver nuestra comarca representada con tanta pasión en horario de máxima audiencia. Eduardo Ibáñez, conocido por todos como «Edu Velillense», ha concluido su andadura en el mítico concurso de Telecinco ‘¡Allá tú!’ dejando una huella que va mucho más allá de lo económico. Tras participar desde el 23 de marzo en el programa presentado por Juanra Bonet, el velillense logró alzarse el viernes 3 de abril con un premio de 23.000 euros.
En el tramo final del concurso, la tensión se palpaba en el plató con solo 2 cajas por abrir y la suya propia, con valores 5€, 25.000€ y 50.000€. Ante este escenario de riesgo, y con la posibilidad de perderlo todo, Edu decidió actuar con prudencia y aceptar la oferta de la banca de 23.000€ para plantarse. Tras el acuerdo, se descubrió que la suerte le habría sonreído hasta el final, ya que en su caja se escondía el premio mayor de 50.000€. Pese a ello, el velillense celebró con alegría una cifra muy importante que se viene directa para la Montaña Palentina.
Sin embargo, para los que hemos seguido sus pasos, el verdadero premio ha sido su labor como embajador de nuestra provincia. Gerente del Hotel Kyomu Resort y firme defensor de nuestras tradiciones, Edu no solo ha ido a jugar, ha ido a reivindicar.
Compromiso y visibilidad en cada programa
Desde su primer día en el plató, Edu tuvo claro que su caja guardaba algo más que números: guardaba la voz de su gente. Con una sonrisa incombustible, el concursante ha aprovechado el escaparate televisivo para poner en valor la Montaña Palentina y Velilla, promocionando las rutas de la zona y recursos locales como la Ruta del Ratoncito Pérez, cuya mascota le acompañó fielmente durante las grabaciones. También apoyando la inclusión y enfermedades raras. Edu vistió camisetas con sistemas de comunicación inclusivos como pictogramas, lenguaje de signos, braille y paneles comunicadores, dando visibilidad a las necesidades de muchas personas en su día a día. Apoyó al sector primario, especialmente en la jornada de su participación directa, donde quiso enviar un mensaje de apoyo explícito a los ganaderos y agricultores españoles en los momentos actuales.
Un viaje de emociones compartido
«El programa está siendo una experiencia increíble, de las mejores de mi vida», confesaba el propio Edu durante los días de grabación, destacando la gran unión que se formó con sus 22 compañeros a pesar de las largas jornadas de plató.
El momento culminante llegó el 3 de abril, cuando Edu, acompañado por su hermano Enrique, se convirtió en el protagonista del «carrusel de emociones» de las cajas. El resultado fueron 23.000 euros que viajan directos a la Montaña Palentina, pero sobre todo el agradecimiento de una provincia que se ha sentido escuchada y representada.
Como no podía ser de otra forma para alguien tan vinculado a su pueblo, Edu vivió el programa de su victoria rodeado de amigos y vecinos en el Kyomu Resort, demostrando que, aunque el éxito sea nacional, el corazón siempre pertenece a Velilla.





