El Ayuntamiento de Palencia se plantea un parón mínimo de 90 días en el estadio de La Nueva Balastera para poder acometer una actuación integral sobre el césped, muy deteriorado tras las intensas lluvias de las últimas semanas y el uso continuado de la instalación. Se llevaría a cabo en los meses posteriores a la competición, aclaró más tarde el concejal. Un parón que, según reconoció el concejal de Deportes, Orlando Castro, será necesario para garantizar el futuro del terreno de juego.

Castro realizó estas declaraciones al ser preguntado por este medio debido al visible mal estado del césped y las quejas trasladadas en los últimos días por aficionados y usuarios de la instalación. El edil explicó que las actuales condiciones hacen inviable mantener el uso habitual del campo y que los técnicos ya aconsejan una intervención profunda de mínimo 90 días.
El concejal detalló que la situación es consecuencia de varios factores acumulados: la celebración de cuatro partidos de los Iberians, el calendario habitual de fútbol y, especialmente, las intensas lluvias registradas en las últimas semanas. “El estado del césped no es el más idóneo”, reconoció, subrayando que las condiciones climatológicas han terminado de agravar un problema que venía gestándose por la elevada carga de uso.
En este contexto, el Ayuntamiento ya maneja la posibilidad de detener completamente la actividad deportiva sobre el césped durante un periodo prolongado. “Tenemos que plantearnos parar La Balastera durante un mínimo de 90 días”, afirmó Castro, precisando que ese plazo podría reducirse o ampliarse en función de la evolución del terreno, aunque los técnicos consideran imprescindible un parón prolongado para resembrar, nivelar y mejorar la base del campo.
El edil, en primer lugar, fue claro al señalar que esta medida podría provocar trastornos a los clubes afectados, aunque insistió en que se buscarían las fechas que causaran el menor perjuicio posible. La intención municipal, al rato corrigió, es hacer coincidir ese parón con el descanso de la competición.
El concejal de Deportes recordó además que La Balastera es una instalación municipal y que en ella conviven diferentes disciplinas deportivas: «A mí no me importa que por el uso se deteriore una instalación, pero claro… los del fútbol me dicen que es una instalación del fútbol, los del rugby me dicen que… Entonces hay que tener en cuenta que es una instalación municipal, que hay que intentar sacarle la mayor rentabilidad posible, que tienen que entrar el máximo número de deportes posibles, pero que eso hace que yo no puedo hacer nada contra las condiciones de lluvia”, señaló. Dentro de un par de semanas el campo acogerá un encuentro de la Selección Española de Rugby, el 14 de febrero. El concejal defendió que este parón debe entenderse como una inversión a futuro. “Vamos a aprovechar el mal estado actual para mejorar la instalación”, explicó.






Un comentario
Si arian un campo para el rugby no estaría así de mal