Más de 300 personas de varias comunidades autónomas trabajan en 4 sectores del incendio, con especial incidencia en el suroeste de Linares
El CECOPI (Centro de Coordinación Operativa Integrado), reunido esta tarde, ha autorizado levantar el confinamiento de las localidades de Campo y Lebanza, después de registrar cierta estabilización en el frente oriental del gran incendio que desde el domingo asola la Montaña Palentina y que, según los últimos datos mapas satelitales de calor, abarcaría ya una extensión de 33 kilómetros cuadrados. Según confirmaba el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, José Antonio Rubio Mielgo tras la reunión del CECOPI, se mantendrán las restricciones a la movilidad por las tres carreteras del entorno y la pista hacia el Valle de Pineda, pero los vecinos podrán moverse entre sus pueblos, San Salvador de Cantamuda y Cervera de Pisuerga. «Sobre todo, lo que pedimos a la población es que actúe con precaución y responsabilidad y en ningún caso vaya a zonas boscosas o se acerque al incendio», subraya.

El operativo de extinción se ha visto reforzado en las últimas horas con la llegada de un centenar de brigadistas y trabajadores especializados, hasta rondar la cifra de 300 personas trabajando intensamente para parar el fuego. La mala noticia es que la lluvia, que en principio se esperaba para esta tarde, no ha terminado de llegar. Los vientos han mejorado, con rachas no muy intensas, pero las condiciones meteorológicas siguen sin ser favorables.
El frente que más preocupa, de los cuatro sectores en los que se ha estructurado el trabajo, es el de Linares, especialmente hacia el suroeste. «Estamos poniendo todos los medios en frenar el fuego en esa zona, 5 helicópteros, 2 hidroaviones, buldozers y todas las cuadrillas de tierra, hasta 300 personas, gracias al refuerzo de personas llegadas de otras comunidades autónomas como Cantabria, Castilla La Mancha, Aragón o el Ministerio de Transición Ecológica», detalla.





