Ha pasado un año exacto desde aquel 17 de febrero en el que Virgo y Vuelvepiedras, los primeros linces ibéricos liberados en Castilla y León en medio siglo, llegaron a su nuevo hogar: el Monte de Astudillo. Aunque el macho Vuelvepiedras falleció el pasado verano, su legado y el de la especie continúan vivos, no solo en la biología del Cerrato, sino como motor de desarrollo rural.
El Ayuntamiento de Astudillo ha decidido potenciar este hito histórico lanzando una oferta turística que vincula el patrimonio natural y las tradicionales yeseras con la figura de este animal emblemático de la Península.
Bajo el lema “Astudillo, Tierra del Lince”, el municipio ha habilitado y señalizado un total de 39 kilómetros distribuidos en cinco rutas de senderismo diseñadas para todos los públicos. El objetivo es aprovechar las posibilidades de promoción turística que ofrece la reintroducción de la especie para atraer visitantes y familias a la comarca.
Aventura familiar
La nueva apuesta, bautizada como “Lince Experience Astudillo”, busca ofrecer algo más que una caminata. Se ha creado una «aventura» en la que los senderistas, especialmente los niños y niñas, pueden buscar figuras de linces y otros animales locales escondidos a lo largo de los recorridos.
Entre las nuevas propuestas destacan rutas como “Torre Marte” (5,1 km) o “Torreáguila” (9,6 km), pero el protagonismo se lo llevan los senderos que atraviesan las “Yeseras”, las antiguas cuevas de extracción de yeso.
De hecho, se ha habilitado la “Ruta Vuelvepiedras”, un trazado circular de casi 3 kilómetros y dificultad moderada que rinde homenaje al primer ejemplar liberado.
En estos caminos, los visitantes pueden disfrutar de miradores panorámicos y adentrarse en la historia minera de los «yeseros», gentilicio local, mientras juegan a encontrar a los «guardianes escondidos» del paisaje.
Para reforzar esta identidad, el municipio ha estrenado un logotipo propio con las características orejas y huellas del felino, además de editar folletos promocionales presentados recientemente en la feria de turismo Intur.

Un año desde la reintroducción
Mientras Astudillo consolida su oferta turística, el programa de reintroducción del lince ibérico en el Cerrato Palentino hace balance de su primer año.
A los nueve ejemplares de linces introducidos en 2025 se sumarán otros nueve ejemplares en los primeros meses de 2026. Hay que tener en cuenta que no todos los casos han sido exitosos: tres murieron por atropello y un cuarto, precisamente Vuelvepiedras, se ahogó en el canal de Villalaco. No obstante, esa tasa de supervivencia Del 56 % se considera normal en proyectos de reintroducción de felinos criados en cautividad.
Actualmente, cinco de los linces liberados permanecen en el campo, asentándose con éxito gracias a las buenas condiciones del hábitat y la alta densidad de conejos.
Este 2026, este programa de la Junta de Castilla y León entra en una fase de consolidación, con esos nueve ejemplares adicionales (cuatro machos y cinco hembras) para la primavera, con el fin de reforzar la población en el norte peninsular.
Para mitigar los riesgos detectados durante este primer año, las administraciones han movilizado más de 2 millones de euros en inversiones de seguridad.

Las actuaciones incluyen el vallado de carreteras conflictivas como la P-405 y la P-412, instalando cerramientos de más de dos metros de altura para guiar a los animales hacia pasos seguros. Además, se está implementando tecnología puntera mediante sensores de fibra óptica que detectan la presencia de fauna en la calzada para alertar a los conductores en tiempo real.
La convivencia entre el lince y los habitantes del Cerrato parece asegurada, no solo por el consenso logrado entre agricultores y cazadores, que ven en el felino un aliado para el control de plagas, sino también por iniciativas educativas como «Guardianes del Lince», que llevará la conservación de la especie a las aulas de la comarca durante los próximos cursos.
Astudillo, con sus nuevas rutas, demuestra que la vuelta del lince es también una oportunidad para revitalizar el medio rural desde el punto de vista turístico.
Rutas de Senderismo
Las rutas de senderismo vinculadas con este nuevo proyecto son «Torre Marte» (5,1 km, dificultad fácil), «Cortafuegos – Somonto» (7,6 km, dificultad moderada), «Yeseras» (8,3 km, dificultad moderada), «Bajada del Río» (8,2 km, dificultad moderada) y «Torreáguila» (9,6 km, dificultad media).





