Palabras como «diálogo», «entendimiento», «agradecimiento», «colaboración», «buen clima»… Incluso «ejemplo exportable de buena política«. El discurso que ha imperado el Pleno de Aprobación de Presupuestos 2026 este miércoles ha estado marcado por el buen tono y la exaltación de la buena política. Esa que propone y negocia. La que antepone las necesidades de los palentinos al ideario de partido. Al menos, así lo han destacado en sus intervenciones los diferentes grupos y concejales no adscritos.
Todos, salvo uno: ¡Vamos Palencia! Tras la ruptura del acuerdo de gobernanza, no solo ha sido el grupo que ha votado «no» a la aprobación del documento que regirá las cuentas e inversiones de la ciudad -junto con el voto negativo de Ricardo Carrancio, como no adscrito-, sino que además ha representado la auténtica diana de las críticas de equipo de gobierno y oposición.
«No puede ser que, una vez roto el pacto, vengáis con la relación de incumplimientos», les espetaba el concejal de Hacienda, Carlos Hernández, en respuesta a las críticas de Marta Font relativas a los compromisos no ejecutados durante el ejercicio 2025. «No tenéis derecho a exigir nada a este equipo sobre lo pactado, porque vosotros lo rompisteis. Os habéis quedado orillados y, desde el punto de vista de este presupuesto, sois irrelevantes. No habéis aportado nada. Y el que no aporta nada no puede contrastar, comparar o criticar».
Una crítica hacia la manera de proceder del equipo localista que resonaba también en la voz de otros ediles de la oposición. «No tener un acuerdo de gobierno no implica no trabajar por esta ciudad», expresaba el portavoz del grupo popular, Víctor Torres. «La oposición no es decir no. Es trabajar por los vecinos, hacer propuestas y defenderlas. Venir a un pleno de Presupuestos sin propuestas, dice mucho de su trabajo». Y criticaba, además, que la ruptura del acuerdo de gobierno con Miriam Andrés no conllevara una propuesta de alternativa, «porque también atacan al grupo popular».
Presupuestos pactados
Frente a ese «no» rotundo de ¡VP!, fundamentado, según desglosó Marta Font, en incumplimientos de inversiones como la Oficina de Atracción de Empresas, los ediles han celebrado la aprobación de los presupuestos más altos de la historia de la ciudad, gracias al voto positivo del PSOE y la abstención de PP, Vox, IU-Podemos y los no adscritos Domiciano Curiel y Sonia Lalanda.
Esta última celebraba «la libertad» de la alcaldesa, sin la atadura de VP, para pactar y aceptar las propuestas de la oposición. Y esta respondía, haciendo un guiño a la salida de Vox de Sonia Lalanda, que esa libertad beneficiaba también a otros concejales. «Esa libertad nos ha dado, quizá, mayor altura de miras para poder sentarnos y mirar, por encima de siglas políticas, el interés general de la ciudad, con propuestas que pueden ser ejecutables». De hecho, Miriam Andrés reconocía al PP que las propuestas que este año se han aceptado y que eran similares a las que el grupo popular había puesto sobre la mesa en ejercicios anteriores, se podían incorporar gracias a liberarse de esos 400.000 euros que comprometía ¡VP!, un partido al que criticó que no quisiera entrar a gobernar, porque «no es lo mismo predicar, que dar trigo. Y cuando se predica desde Málaga, ni les cuento», incidía, en alusión a Diego Isabel La Moneda.
El portavoz popular, Víctor Torres, criticaba la tardanza «sucesiva» en aprobar los presupuestos ya entrado el ejercicio, pero se congratulaba de que el documento final incorpore las aportaciones de su grupo: la recuperación de las comisiones informativas, agradeciendo que «la inmensa mayoría de concejales» del equipo de gobierno «hayan mejorado en transparencia»; la aprobación de un calendario de prioridades en las inversiones y con plazos de ejecución aproximados, para obras como la rehabilitación del Colegio de VIllandrando, el PERI6 o la Plaza Rabí Sem Tob, entre otras.
Y, sobre todo, la rebaja del tipo del IBI en este mismo Pleno, algo que el PP ha pedido repetidamente para compensar la subida que denominan «catastrazo» y que no afecte al bolsillo de los ciudadanos. Pero también una mayor dotación para la Oficina de Atención al Mayor, el compromiso de desarrollo de un «Plan de Choque contra la soledad no deseada», obras en los entornos del Pabellón Diego Cosgaya o la plaza de la iglesia de San Antonio y la dotación de una partida presupuestaria para que se recuperen los campamentos de las asociaciones juveniles.
El Plan de Riberas Urbanas es otro de los puntos que la oposición, tanto desde PP como desde Vox o la concejal Sonia Lalanda, se ha comprometido para este ejercicio 2026, con el compromiso de dotar un mínimo de 300.000 euros para adecentar los entornos del Río Carrión.
No quedó claro, pese a que apareció varias veces en el debate, cómo resolver en estas cuentas el problema de la Banda Municipal de Música. Emilio Polo (Vox) criticó que el coste de su mantenimiento sea de 1.200.000 euros, cuando está inoperativa esta temporada. «No estoy en contra de la banda, pero hay que solucionarlo, si no funciona, porque no es un servicio esencial como la Policía o los Bomberos». Mientras que Rodrigo San Martín (IU-Podemos), resaltaba el compromiso de su partido con la continuidad del que considera patrimonio de la ciudad.
Así queda el Presupuesto 2026 para la ciudad de Palencia
El Presupuesto 2026 para la ciudad de Palencia será el más alto de su historia, tal y como adelantó el equipo de Gobierno el pasado mes de diciembre, cuando presentó el primer borrador. «Es el presupuesto más inversor que hemos presentado desde que llegamos», destacaba el concejal de Hacienda. En total, se cifra un gasto de 114.392.688,45 €, lo que supone un incremento de más de 12 millones de euros.
Por capítulos, la mejora de las condiciones salariales de los empleados públicos repercute en un aumento del gasto personal, que fue criticado por Ricardo Carrancio, único concejal no adscrito en votar en contra. El salario de los trabajadores municipales crece de 34,1 a 36,5 millones de euros, lo que supone un incremento de más del 6 %. Mientras «se sujeta el gasto corriente«, aumentan en casi 620.000 euros las transferencias corrientes, hasta los 10.744.314 euros. Si bien las subvenciones se mantienen, «lo que explica este incremento son dos correcciones: una es el convenio de recogida de animales«, dotado de 165.020 €, y «el incremento de la aportación al Patronato Municipal de Deportes, de 5.295.000 a 5.560.000 €».
Pero sin duda, el capítulo protagonista de las cuentas para este año será el de «Inversiones Reales», que registra una subida récord, de 7.128.498 a 15.764.756 €, es decir, un incremento de 8.636.257 €. Con ello se financiarán obras como la Urbanización del PERI6 (entornos de la Calle Jardines), con 2.100.000 € o proyectos vinculados a los fondos EDIL por valor de 5.024.759 €, como el Parque Cubierto de San Juanillo por importe de 2.420.000 o la creación de la Ciudad Deportiva y Campo de Rugby, presupuestada en 1.250.000 €. Pero también la continuación de las obras de la Antigua Tejera (1.269.079,45 €); o intervenciones que demandaba el grupo popular, como la remodelación de la Plaza Mayor (1.500.000 €) o la rehabilitación del Colegio Villandrando (3.300.000 €).
Carlos Hernández detallaba que los fondos afrontar esas cantidades provendrán de recursos generales (193.466 €), préstamos (6.703.800 €), aportación de otras administraciones (507.631 € de la Junta de Castilla y León, 253.815 € de la Diputación y 3.014.855 € de fondos europeos), la venta de solares municipales (4.800.000 €) o «una contribución especial que abona Unespa, de 391.187 €».
La clave: no llegar a la Cuestión de Confianza
El carácter conciliador y constructivo que han puesto sobre la mesa los diferentes grupos y ediles ha hecho posible la aprobación de unos presupuestos que, de no haber salido adelante hoy, habrían motivado la convocatoria de una Cuestión de Confianza sobre la alcaldesa, lo que, según destacó la oposición en las diferentes intervenciones, habría obligado a demorar los plazos sin que existiera alternativa de gobierno. «La orientación de la alcaldesa fue clara: tenemos que colaborar, aunar esfuerzos, intentar como sea llegar a entendimientos por el bien de Palencia», decía Hernández, que admitía haberse llevado «una sopresa» porque «lo que iban planteando no era nada descabellado, sino cuestiones que se pueden asumir perfectamente desde el ideario que defendemos».
«Es un éxito exportable, de todos: hemos puesto el interés de las palentinas y palentinos por encima. Podemos entendernos y hacer una Palencia mejor», concluía. Y el portavoz popular, espetaba: «ojalá mantenga ese tono siempre, don Carlos, porque hoy está usted pletórico».





