El proyecto de regeneración urbana de los entornos de la Catedral sigue quemando etapas al lograr el dictamen favorable de su memoria por parte de la Comisión Informativa de Obras, «una vez logrado el visto bueno para su elección por parte de los integrantes de la Comisión EDUSI y de la Junta de Gobierno Local», apuntó el edil del área, Facundo Pelayo.
Cabe recordar que la inversión prevista asciende a 686.000 euros, financiados con los Fondos Europeos de Desarrollo Regional EDUSI, y que actuará en parte de la Plaza Cervantes, la Plaza Juan XXIII y un tramo de Mayor Antigua, «al objeto de, como dijo el edil responsable de la EDUSI durante su presentación, hacerlos más sostenibles medioambientalmente y amables para los ciudadanos, además de embellecer uno de los principales reclamos turísticos y culturales de nuestra ciudad», recalcó Pelayo.

 

En la memoria se recoge que el estado de los acerados de toda la zona son en su práctica totalidad muy antiguos, poseen distintos anchos, no existen alcorques y hay varios contenedores que limitan la visibilidad y perjudican la imagen del entorno.

Para dar solución a estos problemas, «así como para promover la protección, fomento y desarrollo natural de este área urbana y mejorar su estética», apuntó Pelayo, el proyecto prevé la instalación de un sistema de drenaje sostenible, «para la gestión de las aguas pluviales y su posterior infiltración en el terreno, restituyendo el flujo subterráneo hacia sus cauces naturales y reduciendo el consumo energético del ciclo del agua», aclaró el concejal.
 
Igualmente se tiene previsto sustituir el pavimento existente por uno descontaminante, «el cual, mediante un proceso parecido a la fotosíntesis, convierten los gases nocivos en compuestos inocuos para la salud humana y el medio ambiente«, indicó el responsable de Obras, ‘atacando’ de forma prioritaria a los óxidos de nitrógeno, hidrocarburos gaseosos y partículas líquidas o sólidas de sustancias que se encuentran en suspensión en el aire.
 
Otro de los elementos clave de esta actuación es el soterramiento de los contenedores para Residuos Sólidos Urbanos (RSU), «que son los generados por particulares, comercios, oficinas y servicios», agregó el munícipe y que pasarán a formar parte de lo que se denomina ‘isla ecológica’, «donde los contenedores irán encajonados en el suelo», declaró.
 
Finalmente la propuesta, «que contempla la mejora de la accesibilidad mediante la colocación a la misma altura de calzada y acerado a imagen y semejanza de otras calles de la ciudad», indicó Pelayo, también prevé la plantación de 50 árboles en otros tantos alcorques, la creación de una zona verde en la Plaza de San Antolín mediante celosías instaladas en los áreas con cantos rodados, la renovación por completo del alumbrado y la instalación de mobiliario urbano.
 
«El documento, elaborado por el Jefe del Servicio de Obras, prevé un plazo de ejecución de cinco meses, y cumple con todos los requisitos marcados por la Unión Europea para poder entrar a financiar el 50% de su coste», concluyó Facundo Pelayo.

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