1. ¿Cuál es tu rincón preferido de Palencia?
La Montaña Palentina. Me encuentro genial allí, en silencio. Es maravilloso. Aunque con Frómista, Villa Romana y Saldaña también me quedo.
2. ¿Tienes alguna comida típica palentina entre tus platos favoritos?
La menestra palentina rebozadita, eso es un manjar.
3. ¿Cuál es tu color preferido?
El negro.
4. ¿Y la canción que más te anima?
Por supuesto que Escándalo, de Rafael.
5. ¿Hay alguna película que no te canses de ver?
Soy más de documentales, de series. Pero bueno, con película me voy a quedar con Pretty Woman. No me canso de verla, porque encima como la han echado 50.000 veces, pues mejor todavía.
6. ¿Y el libro con el que más te reflejas?
Realmente soy de novela policíaca y de misterio. Soy también de biografías y cosas así. Te voy a decir como libro La biografía de Salvador Dalí.
7. ¿Dónde te gustaría tener tu hogar el día de mañana?
Pues donde estoy, estoy estupendamente. O sea que me quedo con la Montaña, con Guardo.
8. ¿Qué es lo más gratificante de tu trabajo?
Crear una pieza y ver que ha seguido el ritmo del vidrio, que es absolutamente incontrolable, pero que ha reflejado lo que yo realmente quería. O sea que la satisfacción de ver la pieza terminada para mí es una maravilla.
9. ¿Cuál es tu fuente de inspiración?
El día a día. Lo mismo una conversación con cualquier amigo o con cualquier cliente, o un árbol también. Lo que surja, incluso una noticia de la televisión también me inspira muchísimo. De hecho, ahora estoy trabajando mucho sobre las guerras, lo estoy reflejando en obra.
10. ¿Si pudieras ser otra persona por un día, quién serías?
Por un día he llegado a pensar que me gustaría ser la presidenta del Gobierno, pero voy a decir mi madre. Me gustaría saber qué piensa por un día.
11. ¿Qué cosa dirías que te caracteriza o que es muy tuya?
Espontaneidad, soy inconformista con todo, nunca me parece que nada está acabado. Siempre estoy en todos los meollos. Como me dice mi madre: “Te crees que eres Jesucristo y tienes que estar en todas partes a la vez”.
12. ¿Qué querías ser de pequeña?
Pues me gustaba el arte, o sea que creo que estoy reflejada en lo que quería ser.
13. ¿Hay algo que te hubiera gustado aprender a hacer y no has hecho?
Pues siempre me ha gustado mucho la Medicina. Y es una cosa que si volviera a nacer creo que lo estudiaría.
14. ¿Eres una persona supersticiosa?
Sí, lo soy bastante.
15. Llegaste al vidrio casi por casualidad, con la apertura de la Escuela de Vidrio en Guardo en 1998. En aquel momento, ¿lo viste como una salida profesional o simplemente como algo curioso que despertó tu interés?
Pues no pensé en salida profesional. Despertó mi curiosidad por el tema del arte que siempre he tenido. Y fíjate, 25 años que llevo absolutamente enganchada. Porque claro, yo en la escuela no me quedé, luego fui a la Escuela de Arte en León y ya me preparé más profesionalmente. He estado en muchísimos sitios.
16. Has estado en Finlandia, Polonia, República Checa, Estados Unidos… Sobre tu experiencia en Corning (Nueva York), considerado un epicentro mundial del vidrio, dices que “aquello es otro nivel”. ¿Qué fue lo más impactante que viste o aprendiste allí que cambiara tu forma de trabajar al volver a Guardo?
Sí, es otro nivel, absolutamente otro nivel. Tienen muchísima más calidad. Es que en España el vidrio no está valorado. Está mucho más valorado en cualquier parte de Europa más que aquí. Y ya cruzando el charco es absolutamente impactante lo que vi y aprendí. Me sentí que podía hacer muchas más cosas que una simple bandeja o un simple colgante. Y eso me lo traje yo a Guardo.
17. Eres una de las pocas profesionales en España que trabaja habitualmente con vidrio americano de borosilicato, que te envían desde Colorado. ¿Qué tiene de especial?
Sí que es verdad, porque es bastante caro y la gente no es muy atrevida. Yo soy muy decidida en ese sentido y empecé con miedo a que vidrios que me mandaban desde Colorado se quedasen en las aduanas. Pero me atreví y con eso estoy. Tienen unos óxidos absolutamente cambiantes que te hacen trabajar de una manera diferente, y los colores tienen matices muy especiales.
18. En Polonia aprendiste la técnica tradicional de soplado de bolas de Navidad y ahora son uno de tus productos estrella. ¿Qué significan para ti?
La verdad es que lo de las bolas de Navidad es una cosa que también me apasiona. Es la técnica del soplete con el borosilicato.
La Navidad forma parte de mi vida porque para mí es como la magia de ser niño y sentir esa ilusión de los Reyes. Eso que cuando ya nos damos cuenta de que ha desaparecido, cambia todo, pues no, a mí me queda ahí. Me hace ilusión incluso este año que falleció mi padre.
La Navidad es una esencia. De hecho, estoy pensando en montar la tienda de Navidad en agosto. Mi exposición siempre tiene bolas de Navidad. Da igual que sea junio, julio, agosto o septiembre.
19. ¿Cómo es el proceso de adaptar una artesanía tan arraigada en otra cultura al gusto de aquí?
Es importante que la gente te ayude a adaptarte, que te siga en este proceso. Y en Palencia, especialmente en Guardo, que es el mercado que yo conozco más directo, la gente es muy colaborativa y muy receptiva al arte y a la cultura. De hecho, creo que eso lo estamos viendo con el tema de Amgu y todo lo que se mueve alrededor. La gente se adapta muy bien.





